Internacional

La derecha populista sobrepasa a Merkel en su feudo

El nuevo partido Alternativa para Alemania (AfD) se sitúan como segunda fuerza regional, por delante de la Unión Cristianodemócrata (CDI) de la canciller alemana, en los sondeos a pie de urna

La derecha populista sobrepasa a Merkel en su feudo
ROSALÍA SÁNCHEZ Corresponsal En Berlín - Actualizado: Guardado en:

¡Los hemos dejado atrás!», proclamaba anoche triunfal Erik Holm, el candidato del partido populista de derecha y anti europeo Alternativa para Alemania (AfD) apenas conocía los primeros resultados de las elecciones regionales en Mecklemburgo-Anteporemania, en las que ha sobrepasado a la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel. «Finalmente habrá una oposición de verdad en Schwerin», clamaba contra su odiado bipartidismo, «y esto es solo el principio, porque ¡pronto estaremos en el Bundestag!». Levantando una ovación de sus seguidores y flanqueado por varios miembros de la directiva nacional entre los que no se encontraba la presidenta del partido, Frauke Petry, anunció que «hoy es el principio del fin de la era Merkel».

El Partido Socialdemócrata (SPD) volvía ayer a ser el partido más votado en este antiguo territorio de la RDA con el 30,2 % de los votos, aunque retrocedía 5,4 puntos respecto a los anteriores comicios. AfD lograba el 21,6% y se convertía en su debut en el segundo partido más votado, mientras que la CDU, con un retroceso del 4%, quedaba en el 19,4 %. A la canciller Merkel le vino bien estar en la cumbre del G20 en China para no tener que salir a dar la cara por estos resultados, al menos en una primera reacción, y fue Peter Tauber el encargado de adelantar un balance: «En estas elecciones hemos perdido todos».

Una gran coalición SPD-CDU

Die Linke, la fusión de excomunistas de la RDA y el ala izquierda escindida del SPD, rozó el 12% y Los Verdes el 5%, apenas el porcentaje necesario para poner un pie en el parlamento regional, por lo que el gobierno más lógico sería una gran coalición SPD-CDU. El presidente de los socialdemócratas, Sigmar Gabriel, no quiso dar sin embargo ninguna pista al respecto.

Con el año electoral ya avanzando en el calendario hacia las generales de 2017, Gabriel ha ordenado ya un discreto rompan filas a los suyos e intenta desligarse de la CDU en el escaparate electoral. «Reducir el paro, reducir la deuda, favorecer el desarrollo de la industria, crear más plazas de guardería, eso es lo que nos ha concedido la confianza de los votantes, se felicitó por la victoria. «Es el SPD el partido que es capaz de escuchar a los decepcionados y de ofrecer soluciones», se reafirmaba el hombre de la noche, el ganador Erwin Sellering. «Este éxito lo tenemos que repetir en las regionales de Berlín en dos semanas, por la justicia social, por el bien de todos los alemanes y porque tenemos que parar los pies a la extrema derecha que se abre paso en los parlamentos regionales», decía, acto seguido, el alcalde de Berlín y candidato a la inminente votación, Michael Müller.

En la sede de AfD en Berlín, se leían los resultados en clave nacional. «Esto no es solamente una bofetada a Merkel en su propia cara», decía un miembro de la directiva mientras brindaba con cerveza por el resultado, «estamos dando pasos firmes para convertirnos muy pronto en un gran partido a escala federal. Y no es solamente un mensaje a Merkel de lo que se le avecina, sino un mensaje a todos los partidos, porque a poco que examinemos los resultados, estamos robando votos a todas las demás formaciones políticas».

Según el análisis del partido, el 17% de los votos recibidos ayer eran hace cuatro años del SPD; 15% de la CDU, unos 23.000; y 12% de Die Linke. Además está ese otro 16% de sus votos que procede directamente del NPD, partido neonazi que tenía su propio grupo en el parlamento regional y que ayer obtuvo solamente el 3% de las papeletas.

Es curioso que la reacción haya sido tan drástica en este Land, al que prácticamente no han llegado refugiados, pero ha quedado claro que el miedo y la inseguridad que la población percibe a través de las noticias y de las redes sociales están movilizando votos dormidos. Unos 61.000 hasta ahora no votantes acudieron a reforzar el resultado de AfD.

El AfD, en las generales

Las encuestas anuncian que, si hubiera elecciones generales esta semana, AfD obtendría un 12%de los votos, con lo que se convertiría en el tercer partido más votado de Alemania. Y el programa con el que esta nueva formación política se está abriendo paso en la política alemana consiste en el rechazo a la inmigración, en el rechazo al euro y en una reorientación exterior de Alemania hacia la Rusia de Putin.

En la Casa Konrad Adenauer, la sede de la CDU de Berlín, se admitía anoche que «este resultado exige explicar mejor la política de refugiados», pero se descartaba un cambio al respecto. «No creo que ese sea el punto», decía Michael Grosse-Brömer, «el 75% de los votantes de AfD no quieren soluciones, lo que quieren es protestar, asistimos a un crecimiento del voto de protesta». La única voz de la CDU que anoche se volvía contra Merkel y la responsabilizaba del resultado era la del presidente de Baden-Württemberg, Hans-Ulrich Rülke, para quien «la señora Merkel, con sus errores y su terquedad, está haciendo más fuertes a los radicales».

Esta mañana Merkel faltará a un panel del G20 para mantener una videoconferencia con la directiva de su partido y hacer una primera valoración de daños. Merkel sigue contando con amplio apoyo, pero es seriamente cuestionada por el partido hermano bávaro Unión Socialcristiana (CSU). El ministro bávaro de Finanzas y posible sucesor del actual presidente Horst Seehofer, decía anoche que «el resultado es una grave llamada de atención, no podemos seguir ignorando a los ciudadanos y es necesario un rápido cambio de rumbo».

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