Donal Trump
Donal Trump - REUTERS

Decenas de yemeníes e iraníes que ganaron por lotería la «green card» denuncian a EEUU por no darles el visado

Ganaron la tarjeta de residencia permanente en 2016 pero no les tramitan la entrada por la prohibición de viaje impuesta por Trump

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Decenas de ciudadanos de Yemen y de Irán que se habían hecho acreedores de un visado para Estados Unidos han denunciado al Departamento de Estado estadounidense por no habérselo dado como consecuencia de la aplicación de la prohibición de entrada impulsada por el presidente del país, Donald Trump.

La prohibición de entrada a ciudadanos de Yemen, Irán y de otros cuatro países con mayoría de población musulmana, que fue bloqueada por los tribunales inferiores hasta que el Tribunal Supremo permitió su aplicación parcial en junio, prohíbe el acceso a Estados Unidos a los nacionales de estos países que no tengan familiares directos asentados en territorio norteamericano. El alto tribunal redujo el número de personas afectadas por esta restricción.

Sin embargo, miles de ciudadanos de estos seis países que ganaron en 2016 la llamada tarjeta verde (la residencia permanente) en la lotería administrativa que cada año organiza la administración estadounidense se han quedado en el limbo.

En un reciente correo electrónico enviado a los ganadores de esa lotería de la tarjeta verde que están a la espera de su visado, el Gobierno norteamericano les ha avisado de que es posible que su caso no sea tramitable por la prohibición de viaje impuesta por Trump.

En la denuncia presenta ante el Tribunal de Distrito Washington D.C., más de 90 ciudadanos yemeníes e iraníes que ganaron su tarjeta verde en la lotería gubernamental sostienen que el Ejecutivo se está negando a emitir sus visados ganados en el marco del programa de «visados de diversidad» por la prohibición de viaje.

«Esto no es correcto, justo o legal y estamos dispuestos a hacer lo que haga falta, incluso ir a los tribunales, para luchar por los derechos de nuestros clientes», ha explicado Esther Sung, abogada del Centro de Derecho de Inmigración Nacional, una de las organizaciones que representa a los ganadores de la lotería de tarjetas verdes.

El Departamento de Estado de Estados Unidos se ha negado a hacer declaraciones sobre este asunto. En la denuncia, los demandantes piden al Gobierno que procese sus solicitudes de visado antes del 30 de septiembre, que es cuando expira el plazo para tramitar sus tarjetas verdes de residencia permanente.

«Ganar la lotería es algo extraño y precioso. Si nuestros clientes no reciben sus visados para el 30 de septiembre, perderán la que podrían ser la única oportunidad de convertirse en estadounidenses», ha explicado el director de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), Omar Jadwat, otro de los grupos que defiende a los ganadores de la lotería de tarjetas de residencia.

El programa de «Visados de diversidad», que cada año atrae a 14 millones de soliciantes, fue aprobado en su formato actual en 1990 para abrir una vía para obtener la residencia estadounidense a ciudadanos de diferentes países con una baja tasa de inmigración a Estados Unidos.