Internacional

Daesh reivindica el ataque a dos policías en una comuna hippy de Dinamarca

El asaltante era un delincuente habitual y tenía vínculos con islamistas radicales

Agentes vigilan la zona donde fueron atacados dos policías este jueves
Agentes vigilan la zona donde fueron atacados dos policías este jueves - Reuters

El delincuente que tiroteó el miércoles por la noche a dos policías en el barrio de Christiania en Copenhague (Dinamarca) podría ser un terrorista de Daesh, según ha indicado la agencia de noticias Amaq, vinculada al movimiento yihadista. Por su parte, la Policía de Copenhague indicó que el joven tenía relación con el movimiento radical islamista Millatu Ibrahim y simpatizaba con Daesh, aunque no había evidencias de que ese fuera el motivo del ataque.

«El atacante de los policías de Copenhague es un soldado del Estado Islámico y llevó a cabo la operación en respuesta a las llamadas para atacar a los países de la coalición», dice el comunicado hecho público por Amaq en la noche del viernes, en el que cita a fuentes anónimas.

Mesa Hodzic, un danés de 25 años de origen bosnio que vivía en Copenhague desde los cuatro años, disparó a los policías en Pusher Street, el mercadillo de drogas situado a la entrada de esta famosa comuna hippie, y dejó en estado crítico a uno de los dos agentes y con heridas leves a un viandante y al segundo agente.

Horas después el asaltante fue localizado en un bloque de apartamentos cercano al aeropuerto y falleció en el hospital a consecuencia de los disparos recibidos al intentar huir. El joven tenía antecedentes penales por tráfico de drogas, posesión de armas de fuego y había sido descrito por las autoridades como un traficante habitual de la zona.

Según fuentes policiales, Hodzic llegó en bicicleta al mercadillo de drogas en la noche del miércoles para recoger su mercancía y disparó contra los agentes que, en ese momento, patrullaban en Christiania.

La comuna, una atracción turística

El asalto del miércoles ha obligado a los habitantes de Christiania a desmantelar los puestos de droga que son una de las atracciones turísticas de esta comuna, un estado dentro del estado danés con sus propias leyes, que recibe cerca de un millón de turistas anualmente.

Desde que se fundó en el año 1971, tras la ocupación de unos barracones del ejército, el comercio de droga en los puestos al aire libre de Pusher Street gozó de una cierta permisividad por parte de las autoridades pero, con el tiempo, los propios christianitas fueron erradicando la venta de drogas duras para evitar conflictos y poder mantener el «usufructo» del barrio, localizado en una zona de Copenhague bastante codiciada por las empresas inmobiliarias.

Sin embargo, hace ya muchos años que este mercadillo de cannabis y hachís al por menor empezó a ser controlado por mafias criminales que, en la actualidad, consiguen unos ingresos aproximados de 135 millones de euros anuales.

Si se confirma la noticia, sería el segundo ataque de un «lobo solitario» en suelo danés en algo más de un año. En febrero de 2015, un terrorista irrumpió en una conferencia en homenaje a las víctimas de Charlie Hebdo y asesinó al realizador de cine Finn Nørgaard e hirió a tres policías y al embajador de Francia en Dinamarca. Esa misma noche mató al vigilante de la sinagoga de la ciudad y fue finalmente abatido cerca de una estación de metro del centro de la ciudad.

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