El presidente de Ecuador, Lenin Moreno
El presidente de Ecuador, Lenin Moreno - AFP

Los ecuatorianos dan la espalda a Correa y legitiman a Moreno

Las tesis a favor del presidente ecuatoriano logran un apoyo del 64%

Corresponsal en QuitoActualizado:

El rotundo apoyo de los ecuatorianos a las siete preguntas de la consulta popular dan una gran legitimidad a la presidencia de Lenín Moreno, mientras que a Rafael Correa lo ha dejado políticamente debilitado, ya que no podrá, nunca más, postularse a la Presidencia de la República.

El presidente Moreno ha reivindicado el triunfo no para su gobierno sino para la sociedad, pues recuerda que la consulta popular fue producto de los diálogos que el Ejecutivo mantuvo con todos los sectores políticos y sociales. «Estamos obligados a acatar este mandato», dijo Moreno, apenas el Consejo Nacional Electoral (CNE) hizo público el resultado de un conteo rápido ordenado por esa institución y que tendría 99% de confiabilidad. «Vamos a ser consecuentes con esta clara victoria», dijo el presidente.

Las preguntas que más respaldo obtuvieron son las que popuso proscribir, políticamente, a los sentenciados por corrupción, que además perderán sus bienes. Tuvo 74,83% frente a 25,17% que votó No. También tuvo gran apoyo (74,68%) la que propone la imprescriptibilidad de los delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes; si como la que prohíbe, sin excepción, la minería metálica, a la que respaldan 64,54% y la que elimina la Ley de Plusvalía, 67,6%, según las cifras provisionales del CNE.

La pregunta dos que prohíbe la reelección indefinida y la 3 que ordena la reestructuración del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs), también fueron respaldados por un 64,3% y 63%, respectivamente. Son las preguntas que más polarizó a la sociedad porque implicaba jubilar a cientos de políticos y caciques locales, y la que implicará quitar el poder que aún mantiene el exmandatario en los más importantes organismos del Estado.

Haber triunfado la pregunta 3 implica evaluar la gestión del fiscal general de la Nación, del juez de Cuentas (contralor); de los superintendentes y del defensor del pueblo. Esto supone la posibilidad cierta de recuperar la institucionalidad del país para regresar a un estado de derecho en el que se respete la división de los Poderes, luego de que, durante los 10 años del correato, el Ejecutivo los controló al poner como sus cabezas a incondicionales y amigos cercanos.

Un nuevo comienzo

El presidente Lenín Moreno que recibió los resultados en Carondelet (palacio de Gobierno), flanqueado por su gabinete ministerial, se mostró sereno, pero no ocultó su alegría; al fin y al cabo, venía de arrancharle a Correa la hegemonía política. Más tarde tenía previsto ir a la Tribuna de La Shyris donde está la sede de Alianza País, movimiento político que hoy también lo lidera. La victoria del Sí también fue celebrada por el excandidato presidencial Guillermo Lasso y el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, quienes hicieron campaña a favor.

Analistas consultados coinciden en que ahora vienen grandes desafíos. Por un lado, dicen que, aunque Moreno está en el poder desde el 24 de mayo de 2017, recién a partir de este lunes 5 de febrero de 2018 comienza en verdad su Gobierno. Se refieren a que las urnas lo han legitimado, ya que Correa siempre repetía que los votos que llevaron al poder a su sucesor pertenecían a AP y al liderazgo suyo.

Las cadenas de Tv mantuvieron amplios programas de análisis y debate donde todos coincidieron en que el pueblo ecuatoriano dio un paso fundamental, al haberse liberado de una tendencia socialista que ha significado retroceso y sufrimiento para países vecinos.

Temprano, anticipándose a los resultados, el director nacional del movimiento Democracia Si, Gustavo Larrea, aliado cercano a Lenín Moreno, festejaba el triunfo y decía que en el Ecuador se «cierra un ciclo de un gobierno autoritario y corrupto que estuvo al frente del país por 10 años».