El presidente chino, Xi Jinping
El presidente chino, Xi Jinping - REUTERS

China corta sus importaciones para presionar a Corea del Norte

Pekín deja de comprar hierro, plomo y marisco para frenar la escalada militar de Kim Jong-un

CORRESPONSAL EN PEKÍNActualizado:

Siguiendo la presión internacional para frenar la escalada militar de Corea del Norte, China dejará desde hoy de comprarle a este país hierro, plomo y marisco. Según anunció ayer el Ministerio de Comercio chino, estas nuevas restricciones se suman a la prohibición de importar carbón procedente de Corea del Norte, vigente desde febrero hasta el próximo año.

Con esta nueva medida, las autoridades de Pekín se suman a las sanciones aprobadas por la ONU el pasado día 6 contra el régimen del joven dictador Kim Jong-un por sus dos ensayos de misiles intercontinentales, capaces en teoría de llegar a Estados Unidos. Tan osado desafío ha vuelto a disparar la tensión militar con la Casa Blanca, donde el presidente Trump ha lanzado una advertencia sin precedentes contra Pyongyang.

Ante la amenaza norcoreana de disparar cuatro misiles al Pacífico en dirección a la isla de Guam, enclave militar de EE.UU., la comunidad internacional se ha unido para presionar económicamente a Kim Jong-un. Como el objetivo es cortar su financiación, la participación de China resulta fundamental al ser el único valedor que le queda a Pyongyang y su principal socio comercial. Debido al veto de Pekín sobre el carbón norcoreano, que aporta la mayor fuente de ingresos del régimen, las importaciones han caído en la primera mitad del año un 13 por ciento, hasta los 800 millones de dólares (678 millones de euros).

Poca efectividad

Pero todavía está por ver la efectividad de las nuevas sanciones, ya que las anteriores no consiguieron detener el programa nuclear de Kim Jong-un. Más bien al contrario, el régimen estalinista de Pyongyang ha acelerado durante los últimos dos años sus pruebas atómicas y de misiles.

Mientras tanto, la economía nacional ha mejorado sensiblemente gracias al comercio de todo tipo de artículos que, a pesar de las sanciones, entran desde China, sobre todo a través de la frontera de Dandong, en la provincia de Liaoning.

Para acabar con esta impunidad, EE.UU. y Japón han abogado por incrementar la presión no solo sobre Corea del Norte, sino también sobre los particulares y las empresas chinas que siguen haciendo negocios con el régimen de Kim Jong-un. Pero el experto japonés Katsuhisha Furukawa, quien formó parte de un comité de la ONU para imponer sanciones a Corea del Norte, advertía recientemente en una conversación con ABC en Tokio que «el régimen de Pyongyang es muy habilidoso sorteando las sanciones y sabe manejarse en el mercado ilegal».