Fotografía archivo de Marwan Barghouti, durante el juicio en el que fue condenado por cinco asesinatos, en mayo de 2004
Fotografía archivo de Marwan Barghouti, durante el juicio en el que fue condenado por cinco asesinatos, en mayo de 2004

Cerca de 1.300 presos palestinos en cárceles israelíes inician una huelga de hambre indefinida

Los prisionesros quieren «poner fin a los arrestos arbitrarios, la tortura, los malos tratos, los juicios injustos, la detención de niños, la negligencia médica, el aislamiento, el trato inhumano y la privación de derechos básicos»

JERUSALÉN/MADRIDActualizado:

Alrededor de 1.300 presos palestinos en cárceles israelíes están desde esta medianoche en huelga de hambre indefinida para demandar una mejora de sus condiciones, ha confirmado a la agencia de noticias Efe Akram Atalah Alayasa, portavoz de la Comisión de Asuntos para los Detenidos y Exdetenidos de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). «Esperamos que hoy se sigan uniendo más prisioneros», ha declarado Alayasa sobre la convocatoria de la protesta que coincide con el Día Nacional de la Solidaridad con los Presos Palestinos que se celebra cada 17 de abril desde 1974.

Sin embargo, en un comunicado de la Misión Diplomática de Palestina en España se asegura que son más de 5.000 presos políticos palestinos, de un total de 7200, los que iniciarán la huelga de hambre indefinida. Según el organismo, se trata de «la mayor protesta registrada en la Palestina ocupada en la historia, en demanda de sus derechos». En el comunicado también se denuncia «la precaria situación en la que se encuentran [los presos]», así como «las condiciones infrahumanas que padecen: sin asistencia médica a nivel de atención primaria y medicamentos, sin permisos de visitas familiares, sin poder estudiar, escasa comunicación con sus letrados, castigos colectivos e internamiento en celdas de aislamiento a los presos sin razones ningunas, chantajes y amenazas especialmente a los menores y enfermos».

El primer ministro de la ANP, Rami Hamdala, ha declarado su apoyo a la huelga por «las necesidades y derechos básicos de los prisioneros». «En un intento de poner fin a la práctica de la detención administrativa arbitraria, la tortura, los malos tratos, juicios injustos, la detención de los niños, negligencia médica, el aislamiento, el trato inhumano y degradante, la privación de derechos básicos tales como las visitas familiares y el derecho a la Educación», ha manifestado en un comunicado de la oficina del primer ministro.

La huelga de hambre fue convocada por el líder del partido nacionalista Al Fatah, Marwan Barguti, que cumple en prisión cinco cadenas perpetuas por ataques durante la Segunda Intifada. Bajo el lema «Huelga por la libertad y la dignidad», los prisioneros han hecho una serie de demandas, entre ellas, la mejora del régimen de visitas, el fin del aislamiento y de la detención administrativa que permite detener sin cargos ni juicios por periodos de seis meses renovables de forma indefinida.

El diputado Yousef Yabarin, de la coalición árabe del Parlamento israelí, Lista Común, ha pedido al Gobierno del primer ministro, Benjamín Netanyahu, que acceda a las demandas, y acusa a las autoridades de violar la Cuarta Convención de Ginebra, recoge el periódico «Haaretz». Por su parte, el ministro de Seguridad Pública de Israel, Guilad Erdan, ha ordenado el establecimiento de hospitales militares para que los presos no sean transferidos a centros públicos, donde los doctores se han negado a alimentarlos a la fuerza, pese a la reciente decisión de la Corte Suprema que lo consideró constitucional.