Internacional

El Brexit provoca carencias de productos en el supermercado

La devaluación de la libra, que ha perdido más de un 17% de su valor desde el día del referéndum, ha desatado una guerra comercial entre Unilever, número uno de su sector en el Reino Unido, y Tesco, la mayor cadena de supermercados del país

Un carro de la compra en un supermercado de Londres
Un carro de la compra en un supermercado de Londres - REUTERS
LUIS VENTOSO Corresponsal En Londres - Actualizado: Guardado en:

«El caos del Brexit ya se siente en las estanterías de los supermercados», se ha quejado el europeísta Tim Farron, líder del Partido Liberal Demócrata. «The Daily Mail», el diario tabloide eurófobo, denuncia un supuesto «Chantaje al Brexit» en enormes titulares, con una foto de productos de Unilever, el gigante anglo-holandés de la alimentación y artículos de hogar. La devaluación de la libra, que ha perdido más de un 17% de su valor desde el día del referéndum, ha desatado una guerra comercial entre Unilever, número uno de su sector en el Reino Unido, y Tesco, la mayor cadena de supermercados del país. El pagano es el consumidor. La aventura del Brexit comienza a afectar a la vida doméstica diaria.

Unilever exigió a Tesco que le pague un 10% más por sus productos, invocando que parte de ellos se producen en el extranjero y le resultan más caros con la depreciación de la divisa. La cadena de supermercados se ha resistido a pagar esa prima. El resultado es que los productos de Unilever no se están reponiendo y comienzan a escasear en las estanterías de todo el país. El episodio es conocido como la guerra del Marmite, un alimento enormemente popular en el Reino Unido. Se trata de una pasta de levadura de color muy oscuro y fuerte sabor, que en muchos hogares se emplea para las tostadas del desayuno. Pero entre los artículos afectados aparecen más que son muy demandados en el Reino Unido: Flora, Perfil, Comfort, mayonesa Helmman’s o los helados Ben & Jerry’s, entre otros.

El debate es muy interesante, porque plantea una pregunta que el país está empezando a tener que responder: ¿Quién pagará la subida de precios que va a provocar el Brexit? ¿La absorberán los supermercados y fabricantes a costa de su beneficio o acabará pagando el consumidor? Como siempre, parece que la cadena se romperá por el eslabón más débil, los hogares.

El nuevo consejero delegado de Tesco, que ha conseguido mejorar los malos resultados de la compañía, viene de Unilever y se ha plantado y se niega a pagar un 10% más. Cree que el fabricante está usando el Brexit como coartada para ganar más dinero. Pero Unilever tampoco cede. Algunos especialistas en el negocio de la distribución consideran que la multinacional está utilizando el Brexit en parte como cortina de humo, pues muchos de sus artículos se fabrican en el propio Reino Unido y no acusan la pérdida de valor de la divisa.

Pero todo el sector parece concordar en que los precios subirán, y pronto. Northen Foods, el rival de Unilever, calcula un incremento del 5% en menos de un año. Supermercados Sainsbury’s, otra de las grandes cadenas, advierte que no podrá absorber los costes extra de la devaluación de la divisa y que se notará ya en los precios.

La economía comienza a dar la razón a parte de las advertencias de quienes hicieron campaña por el Remain, tachadas por los brexiters de «Proyecto Miedo».

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