Internacional

Brasil llora la pérdida de los jugadores del Chapecoense

El ídolo del equipo, el guardameta Danilo Padilha, murió unas horas después de ser rescatado entre los restos del avión siniestrado, en un hospital de Medellín

Aficionados del equipo Chapecoense frente a la sede del club, tras conocer la tragedia, este lunes en la ciudad de Chapecó, al sur de Brasil
Aficionados del equipo Chapecoense frente a la sede del club, tras conocer la tragedia, este lunes en la ciudad de Chapecó, al sur de Brasil - EFE

Los brasileños se despertaron este martes con la noticia de la muerte de 20 jugadores y el entrenador del Chapecoense, un equipo de la primera división, en un accidente aéreo en Colombia. Los deportistas se disponían a disputar en Medellín una de las mayores conquistas de su historia: la final de la Copa Sudamericana. Entre las 76 víctimas del desastre aéreo, además de los futbolistas, murieron 21 periodistas deportivos brasileños, el vicepresidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Delfim Peixoto, y 9 tripulantes. El guardameta Danilo Padilha, de 31 años, considerado el héroe del equipo en la temporada, fue rescatado con vida, pero falleció poco después en un hospital de Medellín.

Entre las víctimas mortales figuran el centrocampista Cléber Santana, exjugador del Atlético de Madrid y del Real Mallorca, que desde 2015 estaba en el Chapecoense. Filipe Machado, exjugador del Pontevedra, también perdió la vida. El jugador argentino Alejandro Martinuccio, ex del Villarreal, se salvó por no entrar en la lista de convocados.

«Al despedirse decían que iban a buscar un sueño (ganar la final de la Copa Sudamericana), pero se truncó esta madrugada»

«Cuando ayer (por el lunes) me despedí, ellos (los atletas) decían que iban a buscar un sueño y que lo convertirían en realidad; nosotros, muy emocionados, compartimos mucho con ellos ese sueño. Pero el sueño se acabó esta madrugada», declaró a la cadena Globo el presidente del consejo del Chapecoense, Plínio David De Nes Filho, que estaba en la lista de invitados del vuelo que partió el lunes a Medellín.

El avión de la línea aérea venezolana LaMia, con matrícula CP2933, un Avro Regional Jet 85 fabricado por una empresa de la británica BAE Systems, partió del aeropuerto Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, y se estrelló en Cerro Gordo, en las inmediaciones de los municipios de La Ceja y La Unión, en el departamento de Antioquia, cuando se acercaba a su destino, el aeropuerto José María Córdoba, en Rionegro, Medellín. Se sospecha que fue por un fallo eléctrica.

El equipo brasileño viajaba para disputar este miércoles el primer partido de la final de Copa Sudamericana contra el Atlético Nacional de Colombia, en el estadio Atanasio Girardot, que iba a ser su título más importante en los 43 años de historia del llamado «Verdao del Oeste».

Cambio de avión

La tragedia estuvo marcada por una decisión burocrática de la autoridad aérea brasileña. La delegación del Chapecoense cambió de avión y su plan de vuelo a Colombia por una decisión de la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC), que prohibió el desplazamiento en un vuelo chárter. La ANAC obligó al grupo a embarcar en el avión comercial de LaMia, con salida de São Paulo, escala en Bolivia y cambio de avión. Con el cambio de ruta, el entrenador Caio Júnior, y el equipo se habían resignado a un viaje cansado y a pocas horas de entrenamiento antes del partido.

La prensa argentina, por su parte, confirmó que el avión siniestrado tenía 17 años de uso y fue el mismo que este mes utilizó la selección argentina de fútbol para jugar contra Brasil en el estadio Mineirão, por las eliminatorias sudamericanas del Mundial Rusia 2018, con Lionel Messi a bordo.

En la sede del club

Los familiares de las víctimas se reunieron en la sede del club, en Chapecó, en el estado de Santa Catarina, al sur de Brasil, para seguir las noticias de la tragedia. El alcalde de Chapecó, Luciano Buligon, que también fue invitado pero no viajó, informó a «Globo» que solicitó un avión de la Fuerza Aérea brasileña para trasladar los cuerpos de los atletas.

Los cinco supervivientes de la tragedia son los jugadores Alan Ruschel, Jakson Follmann y Helio Hermito Neto; la azafata Ximena Suárez y el periodista Rafael Henzel. Entre los 21 periodistas fallecidos están reporteros de las cadenas Globo y RBS, de Brasil, y de la internacional FOX Sports.

El Chapecoense es un pequeño club de Chapecó, ciudad de 200.000 habitantes próxima a la frontera entre Brasil y Argentina, fundado en 1973, que sorprendió en 2013, cuando llegó por fin a la primera división del Campeonato brasileño.

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