La Casa Blanca aseguró que el ataque había logrado la destrucción del 20% de la aviación siria
La Casa Blanca aseguró que el ataque había logrado la destrucción del 20% de la aviación siria - ABC

La base de Shayrat, objetivo del primer ataque de Estados Unidos contra el ejército sirio

Hace un año, el pasado 7 de abril de 2017, dos destructores estadounidenses situados en el Mediterráneo - el USS Ross y el USS Porter- lanzaron 59 misiles Tomahawk contra el citado aeropuerto militar, próximo al Líbano, sin que hubiese víctimas

MadridActualizado:

El último ataque de Estados Unidos en Siria data del pasado 7 de abril de 2017, apenas 48 horas después del supuesto uso de armas químicas por la aviación de Al Assad en Jan Sheijún en el que murieron 87 personas. La administración Trump ordenó el bombardeo a la base de Shayrat, un aeropuerto militar del ejército sirio cerca de la frontera con Líbano. En lo que se tradujo en uno de sus ya habitualesvolantazos en su política exterior, poniendo en marcha la primera acción armada de los Estados Unidos contra las fuerzas del gobierno de Al Assad en los seis años, que ya llevaba el conflicto en el país.

Días después, el entonces portavoz de la Casa Blanca Sean Spicer aseguró que el ataque había destruido el 20% de la aviación siria, pero días después Mientras que apenas 24 horas depués medios rusos difundieron imágenes de un bombardeo Sujoi-22 despegando de la base de Shayrat para participar en bombardeos contra posiciones enemigas en Homs e Idlib.

En el ataque contra la base de Shayrat, Estados Unidos utilizó 59 misiles Tomahawk. La acción comenzó hacia las 3,40 de la madrugada -2,40 de la madrugada en España- desde dos destructores situados en el Mediterráneo - el USS Ross y el USS Porter- cuya base principal está en Rota (Cádiz).

El ataque tenía por meta la citada instalación militar, un aeropuerto del ejército sirio próximo a la frontera con Líbano desde el que volaron los aviones que ejecutaron el supuesto ataque con gas sarín en Khan Shwikhoun, al norte del país y todavía controlada por las milicias rebeldes.

En apenas tres o cuatro minutos se dispararon 59 misiles Tomahawk con la idea de reducir la capacidad aérea del régimen de Damasco, y debilitar su capacidad para perpretar ataques futuros. Por este motivo, se centró la acción en la destrucción de cazas, hangares, equipamiento de radar, búnkeres para munición, almacenes de combustible y sistemas de defensa aérea.

De cualquier forma, no se buscó dañar a personal militar sirio o ruso. Tampoco hubo una comunicación directa con el ejecutivo ruso para avisar del ataque pero sí se activaron los canales de comunicación para estos casos.