Internacional

Merkel garantiza a Obama un mayor gasto en Defensa

El presidente de EE.UU. espera que Trump «le haga frente a Rusia cuando se distancien de nuestros valores y de las normas internacionales»

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, este jueves durante una rueda de prensa en la Cancillería de Berlín
La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, este jueves durante una rueda de prensa en la Cancillería de Berlín - EFE
ROSALÍA SÁNCHEZ Berlín - Actualizado: Guardado en:

«Alemania ha entendido el mensaje y ha empezado a reaccionar», ha afirmado este jueves la canciller Merkel ante el saliente presidente de EE.UU., Barack Obama, destacando a continuación que se trata de un compromiso compartido con el resto de los socios europeos. De esta forma, prometiendo un inminente aumento del gasto en Defensa, Merkel tendía puentes a un entendimiento fructífero con Donald Trump, con quien espera una relación «fluida» construida sobre «la transparencia y la convicción», y aceptaba en nombre de la UE un mayor grado de responsabilidad en la seguridad global.

Antes de estas palabras, Berlín había proporcionado hechos. La comisión presupuestaria del Parlamento alemán aprobó el pasado viernes, de madrugada y tras casi 14 horas de deliberaciones interrumpidas, unos presupuestos generales para 2017 que contemplan un incremento notable de la partida destinada a los organismos de seguridad y lucha antiterrorista. Además de 876 millones de euros para más personal y medios, el Ministerio de Exteriores recibirá unos 630 millones más de lo previsto para emplear en Siria, 1.200 millones para la atención de refugiados en Jordania y Líbano, y el Ministerio de Desarrollo 550 millones adicionales.

«EE.UU. seguirá siendo siempre nuestro socio más importante pero los europeos no podemos subordinar a la voluntad o falta de voluntad de los estadounidenses la decisión de mostrar presencia en el mundo», ha justificado la ministra alemana de Defensa, Ursula von der Leyen, que está trabajando ya con el resto de los socios en una mayor coordinación e integración europea en Defensa.

Obama acusó a Putin de haber realizado «ciberataques, espionaje industrial y otras actividades no permitidas»

Barack Obama, en su última visita a Berlín como presidente, justificaba este jueves este nuevo más relevante papel de Europa en el equilibrio global, apuntando al trabajo en el ámbito internacional de la canciller Merkel como a un valioso elemento de estabilidad y garantizando que, en cuanto Trump «abandone el modo campaña y adopte el modo gobierno» mantendrá las principales líneas de política exterior inamovibles. Dejó claro, por ejemplo, que espera que el presidente electo «le haga frente a Rusia cuando se distancien de nuestros valores y de las normas internacionales». Añadió que es importante que las sanciones impuestas contra Rusia por sus acciones militares en el este de Ucraniase mantengan hasta que Moscú acate el acuerdo de paz firmado en Minsk y reconoció que «Rusia es una potencia militar con influencia en la región y mucho poder en el mundo con la que deseamos una relación estable, pero espero que no se le apoye si vulnera las normas internacionales o crea problemas a largo plazo, como en Siria».

Obama dedicó palabras muy duras a Vladimir Putin, acusándolo de haber realizado «ciberataques, espionaje industrial y otras actividades no permitidas» y a la inteligencia rusa de haber «tomado parte en determinados aspectos que a veces no nos gustan»; aunque reconoció que lo mejor que puede hacer la comunidad internacional al respecto es «elaborar marcos internacionales cibernéticos» más apropiados a las capacidades de muchos países. «Pero nuestras plataformas son vulnerables y hemos de actuar con cautela, asegurarnos de que esto no se convierte en una guerra de baja intensidad», dijo.

Testamento político

Estas apreciaciones eran hechas por el presidente Obama en un tono conciliador con la próxima Administración estadounidense y a modo de testamento político. Junto con Angela Merkel insistió también en que las negociaciones para concretar el Brexit han de ser realizadas «de forma ordenada, fluida y transparente», y en la necesidad de seguir trabajando en tratados comerciales. «La globalización no tiene vuelta atrás, pero debemos lograr encarrilarla en interés de las personas, desde la política», defendió la canciller Merkel.

Ambos entonaron una defensa de los intercambios comerciales y reconocieron la necesidad de comunicar mejor la nueva realidad a «los excluidos», en palabras de Obama. «Vivimos un tiempo de cambios muy rápidos y muchas personas no se adaptan, se preguntan cuál es su lugar en este nuevo mundo», explicaba Merkel al tomar el consejo de un presidente que ha comprobado el efecto que puede llegar a tener un movimiento populista «como los que hay también en otros países europeos y aquí en Alemania». Advirtió contra el «nacionalismo tosco», diferente al «buen patriotismo», y aconsejó «permanecer fieles a nuestros valores, si lo hacemos nos aseguraremos de que estamos en el buen camino».

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