Internacional

La aviación brasileña obligó al Chapecoense a tomar el avión siniestrado tras cancelar un chárter

Impidió al equipo de fútbol desplazarse a Medellín en un vuelo chárter, por lo que tuvieron que embarcar en el avión comercial siniestrado

VÍDEO: La última imagen del equipo del Chapecoense, en la terminal esperando el vuelo
EFE - Actualizado: Guardado en:

La delegación del club Chapecoense debió cambiar hoy sus plantes de vuelo a Colombia por una decisión de la autoridad de la aviación brasileña, que le impidió desplazarse a Medellín en un vuelo chárter, por lo que debió embarcar en un avión comercial que se estrelló anoche poco antes de llegar a Medellín.

Cambiar de avión y partir desde Sao Paulo dos horas después de lo previsto por los directivos del club del estado sureño de Santa Catarina fue el comienzo de una tragedia que ha dejado 75 muertos y sólo seis supervivientes.

El club brasileño, clasificado hace ocho días para jugar la final de la Copa Sudamericana frente al Atlético Nacional colombiano pretendía viajar hoy a Medellín en un vuelo fletado, que no fue autorizado por la Agencia de Aviación Civil (ANAC) de ese país. Los directivos alteraron entonces la programación del 'Verdao del Oeste' e hicieron conexión a Colombia desde el Aeropuerto Internacional Viru Viru, en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra en un vuelo de la aerolínea LaMia.

La ANAC, responsable de las operaciones aéreas en Brasil, explicó que, en función de acuerdos internacionales, un avión fletado, como era el caso, debe pertenecer a una empresa que opera en el país de partida o de destino. Según una nota de la ANAC, eso está establecido en la Convención de Chicago, de 1944, de la que Brasil es signatario y que establece las normas que rigen el derecho aeronáutico internacional, aunque existen algunas excepciones fijadas por acuerdos bilaterales, que en este caso no existen con Bolivia. «El acuerdo con Bolivia no prevé operaciones como la solicitada» por el Chapecoense, que había contratado a la aerolínea andina antes de pedir autorización para que el avión partiera desde Brasil, dice la nota. El comunicado agrega que el club «fue avisado de esa negativa» y de que «la operación sólo podría ser hecha por una empresa brasileña o colombiana».

Aún así, frente a esa situación, el Chapecoense optó por mantener el vuelo con Lamia, una decisión que, al parecer, fue tomada porque la aerolínea boliviana tiene experiencia en el traslado de equipos de fútbol y ha trabajado ya con varios clubes suramericanos.

La aeronave tipo RJ85 y matrícula CP2933, con nueve tripulantes y 72 pasajeros era esperado en el Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro a la medianoche (05.00 GMT del martes). Testigos y autoridades locales señalaron que el aparato se precipitó en el sector Cerro El Gordo del municipio de La Unión, en el Oriente del departamento de Antioquia, cuya capital es Medellín.

Los jugadores del Chapecoense, que dirige Caio Júnior, se habían resignado a llegar esta madrugada al hotel y entrenarse solo este martes, en el estadio Atanasio Girardot, sede del partido de ida de la final, el compromiso más importante que había alcanzado el equipo en su historia de 43 años. «No tenemos una información exacta de cuántos heridos hay», dijo a la radio Caracol Elkin Ospina, alcalde del municipio de La Ceja, cercano al lugar de la tragedia, en una zona montañosa afectada estos días por fuertes lluvias.

El presidente del Atlético Nacional, Juan Carlos de la Cuesta, se declaró hoy consternado con la noticia y junto con otros directivos se desplazó al lugar del accidente

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