Internacional

Aumentan los casos de espionaje en Suecia

El Ejército abre una línea telefónica al público para que se denuncien movimientos sopechosos

Parte de un equipo de combate de 160 hombres del ejército sueco a una sesión de maniobras en Visby, en la isla báltica de Gotland
Parte de un equipo de combate de 160 hombres del ejército sueco a una sesión de maniobras en Visby, en la isla báltica de Gotland - EFE

Aunque el primer ministro Stefan Löfven declaró a principios de esta semana que no hay ninguna amenaza militar directa sobre Suecia, el Ejército de este país ha decidido extremar la vigilancia tras los múltiples casos de espionaje que se han detectado en los últimos meses y la presencia de vehículos sospechosos durante algunas maniobras militares llevadas a cabo recientemente. «Lo he dicho antes y lo mantengo: no hay una amenaza militar directa a Suecia, (…) pero desde hace tiempo hemos notado que la situación de seguridad ha cambiado, sobre todo por lo que ha sucedido en Ucrania y la anexión de Crimea», dijo Löfven desde Nueva York, donde asistía a la ceremonia inaugural de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Las palabras tranquilizadoras del primer ministro no se corresponden con las medidas sin precedentes que el ejército sueco está tomando para prevenir y denunciar los casos de espionaje. Entre ellas, una línea telefónica abierta al público para que pueda informar sobre comportamientos o movimientos de personas sospechosas. «Cada uno tiene que comenzar a darse cuenta de que la situación es esta, que esto es lo que está sucediendo en Suecia y que tenemos que empezar a tomarlo seriamente», explicó Mikael Frisell, jefe de la región militar del norte de Suecia a la cadena de televisión SVT, quien añadió que cada semana se detectan actividades de espionaje más o menos serias y que los oficiales de las fuerzas armadas de todo el país han recibido indicaciones para que extremen la vigilancia.

Jan Bohman, un portavoz de las fuerzas armadas citado por el diario local Värnamo Nyheter indicó que los espías habían vigilado unas maniobras del ejército sueco realizadas en el mes de septiembre y unos ejercicios conjuntos de la Agencia Europea de Defensa que se llevaron a cabo a finales de agosto en los que participaron un millar de militares de veinte países. Preguntado por la nacionalidad de los espías, Bohman se limitó a decir que venían del «sur y del este», una clara indicación de que procedían de Rusia.

Además, la isla de Gotland, un popular destino turístico para los escandinavos por la belleza de sus playas pero ubicada en una posición estratégica en el Báltico, tiene ahora una presencia permanente de tropas del ejército sueco cuya finalidad es más preventiva que defensiva. «Dado que Rusia tiene Kaliningrado (un enclave ruso entre Polonia y Lituania), si llegara a controlar Gotland, tendría el control de todo el mar Báltico, tanto por aire como por mar. La combinación de estos dos territorios puede ser muy importante para Rusia, en caso de que hubiera conflicto», comentó Stefan Ring, experto en defensa al periódico «The Local». Pero, a pesar de la presencia de espías y de la tensión con el vecino ruso, los suecos siguen siendo contrarios a que su país se incorpore a la Alianza Atlántica. En un estudio de opinión dado a conocer en el mes de julio, el 49 % de los suecos se mostraba en contra de que Suecia entrase en la OTAN, frente a un 33 % que se mostraba a favor.

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