Monumento dedicado a Mustafá Kemal Ataturk, en la plaza Taksim de Estambul
Monumento dedicado a Mustafá Kemal Ataturk, en la plaza Taksim de Estambul - Reuters

Aumenta el número de ataques contra estatuas de Ataturk, el padre de la Turquía laica

Desde el referéndum presidencialista del pasado abril, al menos siete figuras del fundador de la República turca han sido asaltadas

Corresponsal en EstambulActualizado:

Aeropuertos, escuelas, puentes, calles, oficinas, comercios y carteles propagan la imagen de Ataturk todavía hoy en cualquier rincón de Turquía, como evocación al fundador de la República moderna secular en 1923. Aún así, el «padre de los turcos» parece no levantar simpatías en la actualidad por toda la ciudadanía del país. Los ataques recientes a varias estatuas con la figura de Ataturk dan muestra de ello, aún a riesgo de acabar en prisión por el hecho de insultar su memoria.

Solamente en los últimos meses, más concretamente después del referéndum del abril pasado que decidió por un 51% de los votos cambiar la forma de gobierno del país, pasando del poder parlamentario a un régimen presidencialista, al menos sietes estatuas con la figura de Ataturk han sido atacadas. Para algunos, el referéndum que va a otorgar más poderes al presidente turco significó el comienzo de una nueva era en Turquía, más proclive a caminar hacia el islamismo liderado por Erdogan.

Hay quienes acusan a partidarios del oficialista AKP de estar detrás de los hechos vandálicos

La serie de ataques recientes empezaron cuando un hombre se enzarzó contra un monumento de Ataturk con un hacha en una plaza central de Adapazari. Como respuesta, una multitud se reunió y trató de lincharlo antes de que interviniera la policía. Unas semanas después, un vendedor ambulante en Sanliurfa gritó, «no hay idolatría en nuestra religión», mientras quebraba una estatua de Ataturk. Posteriormente, en otro de los casos, un hombre desfiguró un monumento fuera de la facultad de Bellas Artes de la Universidad Anadolu de Eskisehir, pintando una gran «X» sobre las palabras de Ataturk: «Mi único legado espiritual es la ciencia y la lógica. No os dejo versos, dogmas o reglas calcificadas».

Más allá de los ataques recientes, desde la creación de la República Ataturk ha sido repudiado por grupos conservadores turcos, que han visto reducida su influencia bajo el estado secular.

Con el objetivo de polarizar

En esta ola de ataques actual, hay quienes acusan a partidarios del AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo) de estar detrás de los hechos vandálicos. Para los secularistas partidarios de Ataturk, estas acciones vandálicas tienen el objetivo de debilitar los valores republicanos para favorecer así el auge del islam en la vida pública. Por otra parte, algunos comentaristas de televisión pro-gubernamentales han sugerido que estos incidentes vandálicos contra Ataturk podrían ser «provocaciones» perpetradas por enemigos del AKP para manchar la imagen del partido de Erdogan.

Alertando del riesgo de polarización ante estos hechos, Kurtuluş Tayiz, columnista del medio turco Akşam, explicó que los ataques no deberían utilizarse como una herramienta política. «La intención de estos ataques provocativos es polarizar la sociedad. Por lo tanto, los partidos políticos deberían actuar de forma sensata con tal de evitar resultados negativos», concluyó.