Internacional

Los años solo dicen la edad: así llegaron a la presidencia Reagan, Rajoy, Merkel o Putin

La salud de Clinton, que tiene 68 años, ha entrado en campaña tras su desmayo en el homenaje a las víctimas del 11-S

Lo que tiene aspecto de ser un simple arrechucho de Hillary Clinton ha tomado el guión de la campaña electoral en Estados Unidos, donde son capaces de sacarle punta a un padrastro, que tirando tirando en campaña electoral puede ser utilizado para despellejar al adversario. Tras ser evacuada del acto en homenaje a las víctimas del 11-S por sufrir los efectos de una neumonía, ayer los medios rescataban incluso antiguos partes médicos de la candidata demócrata, que incluían declaraciones del propio Obama, en 2015, sobre ella: «La señora Clinton es una saludable mujer de 67 años cuyas condiciones médicas actuales incluyen hipotiroidismo y alergias al polen de temporada. Su historial médico previo incluye una trombosis venosa profunda en 1988 y en 2009, una fractura de codo en 2009 y una contusión en 2012». Lo que nunca suele ser utilizado como mérito o hándicap allí es la edad, ni en la política, ni en la economía, ni en las bellas artes, ni en la ciencia, en nada. Reagan (probablemente el mejor de los últimos inquilinos del Depacho Oval) llegó a la Casa Blanca a punto de cumplir 70 años, mientras que Carter (probablemente el peor de la última era) lo hizo con 52. Tanto Clinton como Trump frisarán los 70 el próximo enero cuando releven a Obama, y no parece que sea la edad su peor flanco.

En España hay una reciente tendencia a la efebocracia, primando porque sí la juventud y penalizando los años y la experiencia que traen con ellos. Sobre todo por parte de la llamada «nueva política», que trata de invalidar a quien tenga más de 40, límite en que los líderes presuntamente emergentes (Iglesias y Rivera) fijan la edad requerida para las grandes gestas, como regenerar España. Y Churchill ganando la II Guerra Mundial con 71...

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