Mahmud Ahmadineyad, a la derecha, junto a Hamid Baghaie
Mahmud Ahmadineyad, a la derecha, junto a Hamid Baghaie - EFE

Ahmadineyad se registra como candidato para las elecciones presidenciales de Irán

La decisión del expresidente conservador llega después de que el ayatolá Jamenei le desaconsejara presentarse a los comicios

Corresponsal en JerusalénActualizado:

Mahmud Ahmadineyad vuelve a la primera línea de la política de Irán tras presentar su candidatura a las próximas elecciones presidenciales que celebrará la república islámica el 19 de mayo. La reentrada en escena del que fuera presidente del país entre 2005 y 2013 causó una gran sorpresa ya que el Líder Supremo, Alí Jamenei, intentó mantenerle al margen de estos comicios para evitar una «bipolarización nociva» de las calles, según reconoció el propio político ultraconservador hace unas semanas.

Sin embargo, lo que la opinión pública entendió como una prohibición, Ahmadineyad lo interpretó como un «consejo» y se inscribió, aunque con el objetivo único «de apoyar la candidatura de mi hermano Hamid Baghaie», según declaró ante la prensa.

El ex presidente compareció en público con Baghaie, que fue su vicepresidente y que en 2015 fue detenido y pasó siete meses en prisión por motivos que nunca se han hecho públicos, aunque podrían estar relacionados con la corrupción, según diferentes medios iraníes. Ambos se presentaron como «independientes» y sin vinculación a los tradicionales bloques conservador y reformista que conviven en Irán desde 1979.

Ocho mujeres presentaron su candidatura

Las listas de aspirantes a la presidencia se abrieron el martes y en las primeras 48 horas 197 personas dieron su nombre, entre ellas 8 mujeres. El actual presidente, Hasán Rohani, de momento no ha aclarado si se presenta o no a la reelección, pero es la gran esperanza que tiene el bloque moderado del país para hacer frente a los conservadores.

En el sistema islámico todo depende del Consejo de Guardianes de la Revolución, órgano que determina qué candidatos son aptos dirigir el país, un filtro que Ahmadineyad espera que pase Baghaie cuando se anuncie la lista definitiva a finales de mes. En caso de que su exvicepresidente no esté en la lista final, Ahmadineyad, que sí espera estarlo, no aclaró si seguiría o no en la lucha por la presidencia. «No tengan prisa, todo se va a aclarar», respondió a los periodistas cuando le preguntaron por si llegara este caso.

Suicidio político

La irrupción de Ahmadineyad, que desde hace unos meses ha entrado de lleno en las redes sociales con una cuenta personal de Twitter, supone para Said Ajorlu, director del semanario conservador Mosalas, «la firma de su sentencia de muerte» política, según recogió la agencia AFP, que también destacó un tuit del exdiputado conservador Elyas Nadera, para quien esta decisión contraria a las órdenes del Líder supone «el fin» de Ahmadineyad. La pelota está en el tejado de la institución más importante del país, quien suele actuar sin miramientos cuando está en juego la estabilidad del sistema.

Hasta la irrupción del expresidente, célebre en la comunidad internacional por el pulso nuclear que mantuvo con Occidente y por sus declaraciones sobre el Holocausto, el anuncio de la candidatura del clérigo conservador Ebrahim Raisi, próximo al Líder y custodio del mausoleo del imán Reza en la ciudad santa de Mashad, se había convertido en la novedad más importante de estas elecciones. Raisi es además uno de los nombres que suena con fuerza en la república islámica como futuro Líder Supremo el día que falte Jamenei.