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Adicto al sexo y a la barbarie yihadista, la degeneración de Bouhlel empezó un año antes de atentar en Niza

El autor del atentado yihadista que provocó 86 muertos en Niza el pasado 14 de julio no se radicalizó en pocas semanas, como habían indicado en un primer momento las autoridades

Adicto al sexo y a la barbarie yihadista, la degeneración de Bouhlel empezó un año antes de atentar en Niza
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El autor del atentado yihadista que provocó 86 muertos en Niza el pasado 14 de julio no se radicalizó en pocas semanas, como habían indicado en un primer momento las autoridades, sino que hacía al menos un año que había entrado en contacto con medios extremistas.

Así lo pone de manifiesto la investigación sobre Mohamed Lahouaiej Bouhlel, abatido por las fuerzas del orden tras haber penetrado con un camión en el paseo de los Ingleses de Niza y haber provocado la masacre.

Según reveló hoy la televisión «BFMTV», el 5 de agosto de 2015, un año antes del atentado, Bouhlel fue controlado en Ventimiglia, en la frontera entre Francia e Italia, acompañado de tres individuos, uno de ellos fichado por su proximidad a grupos que enviaban a combatientes a Siria.

Además, uno de los arrestados tras el atentado de Niza y que sigue detenido, allegado del autor de la matanza, confesó a los agentes que en los últimos meses viajaba con regularidad a Italia acompañado de «barbudos» para llevar comida a los refugiados sirios que hay en ese país.

Otro elemento que abunda en los contactos tempranos de Bouhlel con los medios radicales es el mensaje de móvil que envió a su esposa el 4 de febrero de 2015: «Ton frère Ibrahim sont Syrie jihad» («Tu hermano Ibrahim están Siria yihad» (sic), en español), un texto incompleto que los agentes están investigando.

Estos elementos pueden contradecir las versiones que apuntaban a que Bouhlel se había radicalizado de forma muy rápida, sin apenas haber entrado en contacto con medios yihadistas.

El perfil del autor de la masacre de Niza no corresponde al tradicional de un musulmán radical, como ponen de manifiesto los elementos recolectados por los investigadores.

Bouhlel bebía alcohol, fumaba, comía cerdo y no tenía una barba poblada.

Además, separado de su esposa e instalado en otro barrio de Niza, sus vecinos aseguraban que frecuentaba a varias mujeres y algunos testimonios apunta que también pudo mantener relaciones homosexuales.

Según "BFMTV", en sus ordenadores y teléfonos móviles los investigadores han podido comprobar que el autor del atentado almacenaba, por un lado, imágenes duras de decapitaciones obra del Estado Islámico (EI), y por otro vídeos pornográficos, tanto de hombres como de mujeres, grabaciones de contenido sexual de zoofilia y escatológicas.

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