Una mujer de la delegación iraní camina por el jardín del hotel de Lausana en el que se celebran las negociaciones
Una mujer de la delegación iraní camina por el jardín del hotel de Lausana en el que se celebran las negociaciones - afp

Claves para entender la negociación del acuerdo nuclear con Irán

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-¿Cuándo y cómo levantar las sanciones?

Irán quiere que la firma del acuerdo implique un levantamiento inmediato de las sanciones aplicadas por su política nuclear desde 2006, pero las potencias occidentales insisten en que eso habrá de hacerse por fases. Las potencias mantienen como línea roja en la negociación el veto a la importación de materiales de posible uso nuclear.

-¿Cuánto tiempo estaría vigente el acuerdo?

Las negociaciones avanzan contra reloj sobre la base de un acuerdo de diez años, durante los cuales la actividad de las plantas iraníes estaría estrictamente restringida. El problema viene después. El ministro de Exteriores iraní, Javad Zarif, se niega a aceptar una prórroga. Kerry, Hammond y compañía quieren que esas restricciones se mantengan, aunque atenuadas, cinco años más. Las potencias occidentales advierten de que no habrá pacto si no se resuelve este punto.

-¿Qué garantías hay en caso de incumplimiento iraní?

Otro punto crítico estriba en la supervisión del cumplimiento del acuerdo. EE.UU., Alemania, Francia y Gran Bretaña exigen garantías para un rápido restablecimiento de las sanciones si el régimen de los ayatolás no cumple. Teherán se opone. Rusia, en principio, está de acuerdo, siempre y cuando se respete su poder de veto en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU.

-¿Por qué Occidente recela de las centrifugadoras?

El Gobierno de Rohani pretende modernizar las centrifugadoras que ya funcionan en instalaciones como las de Isfahan o Natanz. Esto le permitiría enriquecer uranio más deprisa y a mayor escala, un paso más, teme Occidente, en el camino hacia la bomba.

-¿Por qué el acuerdo es prioritario para Rohani?

Irán es la segunda economía de la región, por detrás de su rival saudí. En medios diplomáticos iraníes se comenta que muchos inversores esperan la firma del acuerdo para desembarcar en un país al que las sanciones y la inestabilidad regional impiden despegar definitivamente. El elevado desempleo derivado de ello es una de las causas de la frustración popular y de la inquietud del Gobierno.

-¿Hay que temer una reacción israelí?

El Gobierno israelí ve con pavor la posibilidad de que su tradicional aliado estadounidense alcance un acuerdo con los iraníes. Según el primer ministro, Benjamin Netanyahu, lo que ha trascendido de las negociaciones «confirma todos nuestros temores». Israel ha advertido de que no descarta bombardear las plantas iraníes si ve su seguridad amenazada. Ya lo hizo en 1981 contra el Irak de Sadam.

-¿Por qué es la negociación un examen para Obama?

Con los yihadistas de Estado Islámico envalentonados y extendiendo su califato del terror hasta el Magreb, Rusia enseñoreándose del este de Ucrania, Israel enfurecida y un ruidoso coro doméstico de críticas, el acuerdo con Irán se ha convertido en una de las últimas bazas de Obama para convencer de que la estrategia global de su Administración tiene sentido.