El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pronuncia un discurso pidiendo el voto para el Likud
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pronuncia un discurso pidiendo el voto para el Likud - efe

Netanyahu: «De ninguna manera habrá un gobierno de unidad nacional en Israel»

El primer ministro israelí descarta aliarse con el Campo Sionista, la coalición que integran el Partido Laborista y el centrista Hatnuá

Actualizado:

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha asegurado que «de ninguna manera habrá un gobierno de unidad nacional» en Israel, una vez que se conozca el resultado de las elecciones que se celebran hoy.

En una rueda de prensa celebrada esta tarde y que sólo pudo ser difundida por internet por mandato de la Comisión Electoral, Netanyahu afirmó que «no habrá gobierno de unidad» con el Campo Sionista, la coalición que integran el Partido Laborista y el centrista Hatnuá. «No hay ningún puente que nos una», subrayó el jefe del Ejecutivo israelí, a cuyo partido Likud los últimos sondeos otorgan 20 ó 21 escaños, frente a los 24 que conceden al Campo Sionista.

Netahyahu manifestó que «si hubiera un gobierno de izquierdas, este sería dependiente de la Lista Común», la coalición de tres partidos árabes que concurren por primera vez juntos a las elecciones y que puede ser la clave en la formación de gobierno. Ese ejecutivo de izquierdas, comentó, «tendría que plegarse» a las exigencias de la Lista Común.

Netanyahu insistió, por otra parte, en que el gobierno que eventualmente forme «estará compuesto por las fuerzas nacionales», en alusión al Likud y al resto de formaciones de derecha y nacionalistas que, de acuerdo con los sondeos previos, entrarán en el nuevo parlamento israelí.

En esa rueda de prensa, Netanyahu manifestó que «durante todo el día los políticos han hablado a los medios... Los representantes de la izquierda han hablado en todas las cadenas de televisión y han hecho una burda propaganda electoral».

«Al único que han prohibido hablar a los medios es a mí, al primer ministro (y líder) del Likud, pero nadie nos tapará la boca. En un estado democrático también el primer ministro del Likud tiene derecho a decir lo quiera», subrayó en una insistente queja de la Comisión Electoral.

«Y esto que no querían que os dijera os lo digo en internet, ahí no se nos puede detener», agregó Netanyahu en alusión al dictamen de la Comisión Electoral que prohibió la difusión de la rueda de prensa por medios convencionales por entender que era simple propaganda electoral.

«Estamos en una campaña crucial. Hay todavía una diferencia sustancial entre el Laborismo y el Likud. La única forma de reducir esta diferencia es que acudáis a las urnas y votéis al Likud», añadió.

También sostuvo que «la diferencia entre el Laborismo y el Likud se genera en primera instancia en la financiación extranjera inyectada en grandes cantidades en las organizaciones de izquierdas».

«Su objetivo es sustituir el gobierno del Likud que dirijo por un gobierno de izquierda. El presidente de la Lista Árabe Común, Aimán Ode, ya ha dicho que no sólo hay que cambiarme a mi sino también meterme en la cárcel por defender a los ciudadanos israelíes», insistió el jefe del Gobierno. «Esa es la misma lista que dice que (el movimiento islamista palestino) Hamás no es una organización terrorista», subrayó.

Los colegios electorales abrieron a las 07.00 hora local (05.00 GMT) y se cerrarán a las 22.00 (20.00 GMT), cuando se publicarán las primeras encuestas a pie de urna y comenzará el recuento.