Historia

Rosa Parks y el asiento de bus que cambió la historia

El simple hecho de que esta modista negra se negase a ceder su sitio a un pasajero blanco en Alabama es considerado por muchos la chispa que encendió el Movimiento de los Derecho Civiles en Estados Unidos

Rosa Parks, en un autobus de Montgomery (Alabama), en 1955
Rosa Parks, en un autobus de Montgomery (Alabama), en 1955 - ABC
Israel Viana Madrid - Actualizado: Guardado en: Historia

El 1 de diciembre de 1955, Rosa Parks regresaba de su trabajo en autobús, en la ciudad de Montgomery, cuando un pasajero, primero, y el conductor, después, le pidieron que se levantara de su asiento para cedérselo al viajero blanco que acababa de subir. Así lo dictaban las leyes de Alabama a mediados del siglo XX, pero ella se negó. Pocas veces en la historia un acto tan insignificante tuvo consecuencias tan importantes como el protagonizado hace hoy 61 años por esta modista negra: un pequeño gesto de protesta que muchos consideran la chispa que encendió el Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos.

Ocurrió el 1 de diciembre de 1955. Parks tenía de 52 años, en una época en la que hasta el uso de este medio de transporte estaba segregado en Alabama. «Los negros van detrás; los blancos, delante, sin mezclarse. Si falta sitio para los blancos, los negros se levantan y en paz. Pero aquel día, la señora Parks se negó…», contaba ABC tres meses después del incidente que provocó un boicot masivo de la comunidad negra a los medios de transporte de Montgomery y, en consecuencia, un recrudecimiento del conflicto racial que estaba latente en este Estado.

Al negarse a levantarse de su asiento tras volver de un duro día de trabajo –«estaba harta de ceder», proclamó en su autobiografía, «Mi Vida»–, el conductor llamó a la Policía y Parks fue detenida y multada con 14 dólares a causa de su desobediencia a las leyes de segregación del país. La modista no pagó, presentó un recurso judicial que fue rechazado y acabó en prisión.

Más de cien detenidos

Las manifestaciones de protesta iniciadas por la comunidad negra a finales de 1955 y principios de 1956 a causa de este incidente fueron, en principio, obviadas por las autoridades. Creían que no era más que una pequeña explosión de rabia momentánea que no llevaría a ningún sitio. Las cosas eran como eran. Dos meses después, cuando ya habían sido detenidas más de cien personas, comenzaron a preocuparse.

«Trataron de negociar y fracasaron –contaba este periódico en febrero de 1956, en un artículo dedicado la segregación racial–. La semana pasada, votando una ley contra movimientos colectivos ilegales, destinados a perjudicar al comercio, un jurado convocado por un magistrado del distrito judicial del Estado declaró ilegal el boicot negro contra los autobuses. Al veredicto del jurado, formado por doce blancos y un sastre negro, siguió inmediatamente la detención de los supuestos dirigentes».

Las cosas comenzaban a cambiar y la tensión aumento. En los años 50 del siglo XX, Alabama se estaba convirtiendo en el estado piloto del sur de Estados Unidos en el conflicto racial que estaba comenzando a plantearse. En 1950, la misma Rosa Park se había unido al movimiento de derechos civiles y convertido en asesora de una asociación para promover el bienestar de los negros, la «National Association for the Advancement of Colored People» (NAACP). Y en 1954, un veredicto de la Corte Suprema declaró inconstitucional la segregación escolar existente, dando por hecho la igualdad cultural de negros y blancos.

«El más angustioso problema»

«Lo que está ocurriendo estos día en Alabama, donde se produjeron días pasados los resonantes motines estudiantiles blancos contra la primera estudiante negra, puede dar la pauta del porvenir en el más angustioso problema interno de la América de hoy», explicaba este periódico, al tiempo que analizaba ampliamente el conflicto provocado por el boicot de los negros: «¿Qué ocurre en una ciudad cuando los 42.000 negros de una población total de 105.000 boicotean el transporte público? Ocurre que los vehículos circulan casi vacíos, y que la compañía explotadora entra en bancarrota».

Pocos historiadores dudan sobre la contribución de Parks al movimiento de derechos civiles con este pequeño acto de resistencia, aunque algunos de ellos han cuestionado la veracidad de algunos de los elementos más míticos. Muchos relatos, por ejemplo, aseguran que el 1 de diciembre de 1955, Parks no era más que una costurera cansada. Pero su acto, lleno de valor o cansancio, de voluntad o no, provocaron un boicot que iba a iniciar un camino sin retorno. La comunidad negra en un estado racista había dado un paso adelante… que ya no volvería a desandar.

Decenas de miles de personas y muchos líderes políticos estadounidenses desfilaron en 2005 por el capitolio para decirle adiós. Fue la primera mujer que recibió honores funerales en tal insigne edifico, reservado a presidentes y grandes líderes.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios