Historia

Ronald DeFeo: la maldición del «endemoniado» que aniquiló brutalmente a su familia por orden de Satán

Desentrañamos las verdades y mentiras de uno de los crímenes más enigmáticos de Estados Unidos con Christian Campos, el cofundador de la web «Criminalia» (la cual acaba de cumplir un año de vida)

DeFeo, acompañado de varios agentes de la ley
DeFeo, acompañado de varios agentes de la ley - Criminalia

Ronald «Butch» DeFeo fue (de hecho es, ya que todavía sigue entre rejas) uno de los parricidas más crueles de la historia de Estados Unidos. Sin embargo, este macabro personaje no ha pasado a la historia únicamente por haber acabado con la vida de sus padres y de sus cuatro hermanos pequeños en la noche del 13 de noviembre de 1974, sino que se hizo famoso por la causa que (según dijo) le llevó a perpetrar sus crímenes: el escuchar unas voces demoníacas en su mente que le obligaron a ser un asesino. A su vez, también se hizo famoso debido a que, según la leyenda negra, la casa en la que mató a sus familiares cuenta desde entonces con una extraña maldición.

DeFeo
DeFeo- Criminalia

No obstante, la realidad es bien diferente a estas habladurías. «Nunca hubo voces. DeFeo se lo inventó todo para que se le declarase loco y evitar la cárcel, pero no lo consiguió. El problema es que se ha generado una leyenda a su alrededor que no es cierta. Y lo mismo pasa con la supuesta maldición, que fue creada por la familia que compró la vivienda para ganar dinero» explica, en declaraciones a ABC, el periodista especializado en sucesos Christian Campos. Este experto -que trabaja también en la publicación «El Caso»- es uno de los tres fundadores de «Criminalia», la web en habla hispana más completa y famosa sobre crímenes que puede encontrarse en la Red.

PARA SABER MÁS: «Criminalia», la web más completa de habla hispana sobre asesinos y casos criminales.

Una web que, a finales de octubre, cumplió un año de vida entre grandes éxitos. Y es que, además de contar con más de 700 fichas sobre criminales (la cifra aumenta día a día), el número de personas que la visitan ha crecido en 12 meses un 300%. «Nos sentimos muy satisfechos por haber conseguido que "Criminalia" se haya convertido en un lugar de referencia para periodistas, escritores e investigadores, y en la web de sucesos en español con mayor número de visitas», determina a ABC el exdirector de «El Caso» Juan Ignacio Blanco, también cofundador de la página junto a Francisco Murcia. «De momento somos de las pocas páginas en español que han analizado el caso DeFeo en profundidad. Este parricidio es sumamente desconocido en la Red, apenas hay información en castellano. Y la que hay, está plagada de errores», completa Campos.

El terrible suceso

Eran las tres y cuarto de la mañana. El calendario marcaba el 13 de noviembre de 1974. Fue entonces cuando Ronald DeFeo se levantó de la cama y asió su fusil de caza. Lenta pero inexorablemente se dirigió hacia la habitación de sus padres y descargó sobre ellos cuatro disparos. Cuando estuvieron muertos, dirigió sus pasos hacia las habitaciones de sus dos hermanos y sus dos hermanas. Acabó con cada uno de ellos con un cartucho. De hecho, se dice (las teorías son varias) que una de las jóvenes se despertó y le miró antes de marcharse al otro mundo, A pesar de ello, el norteamericano no tuvo problemas a la hora de terminar su macabra misión.

DeFeo, en la entrada de «Criminalia»
DeFeo, en la entrada de «Criminalia»- Criminalia

Una vez que perpetró los asesinatos, DeFeo se marchó de la vivienda y empezó a proclamar a los cuatro vientos que no había estado en toda la mañana en su casa. No solo eso, sino que también dejó caer a todo aquel que se encontraba que había tratado de contactar con sus familiares en varias ocasiones y que no lo había logrado. Así, hasta que la policía se personó en su casa (el 112 de Ocean Avenue, en Amityville) y se topó con los cadáveres.

A partir de ese momento, DeFeo cambió hasta en tres ocasiones de coartada para evitar ser descubierto. En primer lugar afirmó que -cuando se había marchado de la casa- sus familiares todavía estaban vivos. Luego llegó a decir que la culpable había sido una de sus hermanas pequeñas e, incluso, que un mafioso había perpetrado los asesinatos mientras le obligaba a mirar. Pero aquellas mentiras duraron poco.

La «maldición»

Al final, y con el paso de las horas, el mayor de los DeFeo se derrumbó y desveló toda la verdad a la policía. Aunque las fuentes varían en este punto, existe la teoría de que, en su declaración, dijo que él no había tenido la culpa, sino que lo había hecho por orden del diablo. «La única razón que salió de su boca para justificar la muerte de sus padres y hermanos era que las “voces” que oía en su interior le habían ordenado hacerlo», explica Miguel Ángel Linares en su libro «Mala Gente». Otras teorías, por el contrario, (las oficiales y las más fiables) son partidarias de que solo dijo aquello para que le declarasen loco y, por tanto, inimputable.

«La única razón para justificar la muerte de sus padres y hermanos era que las “voces” que oía en su interior le habían ordenado hacerlo»

DeFeo fue metido entre rejas, pero su historia no cayó en el olvido. Y es que, después de que la casa en la que se habían cometido los crímenes se quedase sin inquilinos por la entrada de Ronald en prisión, una nueva familia la adquirió.

Fueron los Lutz, quienes -al poco de residir entre sus muros- afirmaron que estaba maldita debido a los asesinatos que se habían producido en su interior. Una leyenda que, a día de hoy, sigue viva y ha sido fomentada por multitud de programas de televisión. Espacios en los que se han afirmado barbaridades tales como que aquel edificio había sido usado por la tribu de indios shinnecock para enterrar a sus muertos.

«Trece meses después de los asesinatos, la casa ya tenía nuevos dueños, la familia Lutz, a pesar de las dificultades que supone vender un inmueble que ha sido escenario de unos hechos tan terribles. Los Lutz (George, Kathy y los tres hijos de un anterior matrimonio de esta) se instalaron en la soberbia casa. […] Pero no tardaron en arrepentirse, porque pronto empezaron a escuchar ruidos extraños, las puertas y ventanas se abrían solas, siempre se sentía un intenso frío dentro de la casa, aun al lado de la chimenea, aparecieron manchas en las paredes, siempre olía mal...», completa el experto.

Entrevista a Christian Campos: «No escuchaba voces, quería cobrar el seguro de vida de sus padres»

1-¿Qué factores hicieron de DeFeo un asesino?

Ronald DeFeo nació el 26 de septiembre de 1951. Fue el mayor de los cinco hijos de la familia. El padre del futuro asesino,. Ronald DeFeo Sr., era un hombre dado a padecer ataques de rabia y violencia. De hecho, el pequeño Ronald creció entre las peleas y las disputas continuas de sus progenitores. A los enfrentamientos que había en su casa se sumaron otros problemas. Cuando era pequeño, sufría sobrepeso. Esto le hizo ser objeto de insultos y burlas en la escuela. Todo ello, en mi opinión, fue decisivo para que desarrollara un comportamiento violento.

Aunque sus padres pusieron a Ronald bajo la luz de la psiquiatría para intentar corregir esos comportamientos violentos que padecía, no sirvió de nada. Él, en la consulta, mantuvo una actitud pasivo agresiva. No asumía que necesitaba ayuda. También hay que tener en cuenta que, en su adolescencia, tomó LSD y coqueteó peligrosamente con la heroína. Todo esto terminó convirtiéndose en un cóctel mortal.

Los hermanos de DeFeo
Los hermanos de DeFeo- Criminalia

2-¿Tuvo algún enfrentamiento con sus padres antes de los asesinatos? ¿Algo que pudiera explicar el por qué atacó a su familia?

Unas semanas antes de los asesinatos, Ronald DeFeo Jr fue enviado a hacer unos recados como empleado del concesionario Buick, donde trabajaba. Esta empresa pertenecía a su abuelo (al padre de su madre). Allí trabajaban tanto Ronald padre como Ronald hijo. Fue este trabajo lo que les permitió comprar la casa de Amityville. En este recado tenía que depositar una cantidad de dinero en el banco. Pero en lugar de eso, fingió que le habían robado y se quedó con el dinero.

El abuelo puso una denuncia, pero en vez de reconocer los hechos, Ronald se puso tenso e irritable con los agentes. Eso derivó en un enfrentamiento entre padre e hijo por el robo del dinero. El padre se dio cuenta de que su hijo no cooperaba lo suficiente con la policía y le exigió saber por qué. La confrontación fue dura y se sucedió el viernes antes de los asesinatos. En definitiva, él tenía razones de sobra, dentro de su mente eso sí, para cometer los asesinatos.

3-¿Cómo fueron los asesinatos de sus padres?

Todo comenzó alrededor de las tres de la mañana, de madrugada. Ronald tomó entre sus manos un rifle Marlin del calibre 35 y decidió matar a su familia. El primero de los ocho tiros fue para su padre, a quien le disparó en la espalda. Este tiro le afectó al riñón y salió por el pecho. Ronald efectuó un segundo disparo que le perforó la base de la espina dorsal y que se alojó en su cuello.

Seguidamente apuntó el arma a su madre, que estaba al lado, tendida sobre la cama. Disparó otras dos veces. Las balas le destrozaron la caja torácica y su pulmón derecho. Tras contemplar durante unos segundos los cadáveres, se dirigió a las habitaciones del resto de sus hermanos para matarlos.

Uno de los cadáveres de sus padres
Uno de los cadáveres de sus padres- Criminalia

4-Luego le tocó el turno a sus hermanos…

Sí. Sus hermanos dormían en una habitación, y sus hermanas en otras dos diferentes. Mark y John fueron los siguientes. DeFeo se situó de pie entre sus dos camas y disparó una vez a cada uno mientras dormían. Las balas desgarraron sus cuerpos jóvenes destrozando sus órganos.

5-¿Alguna de sus hermanas estuvo despierta durante el terrible suceso?

Sí. La niña pequeña, Allison, se movió y alzó la vista justo cuando su hermano apretó el gatillo. Estaba despierta cuando murió. Su madre y ella fueron las únicas personas que se despertaron en el momento de los crímenes. En cuanto al asesinato de Dawn, DeFeo apuntó el arma a su cabeza y le disparó en el lado izquierdo del rostro.

6-¿Qué hizo tras los asesinatos?

Consciente de lo que había hecho, Butch se duchó tranquilamente. Recogió la ropa ensangrentada y el rifle y los alejó del lugar del crimen. Los colocó en un coche y se deshizo del arma en un desagüe. Después fue al trabajo, al concesionario de su abuelo. En mi opinión, era perfectamente consciente del daño que había hecho y se propuso fabricarse una coartada que posteriormente le exonerara de la culpa. Es por ello que se deshizo de las pruebas y el arma y se marchó al trabajo antes de lo habitual.

«Era perfectamente consciente de lo que había hecho y se propuso fabricarse una coartada que posteriormente le exonerara de la culpa»

Como su padre ese día no fue a trabajar (estaba muerto), se fue de la empresa al mediodía. Por entonces ya había llamado por teléfono varias veces a su casa para intentar contactar con sus padres falsamente. También llamó a su novia, Sherry Klein para decirle que quería verla. Al final se dirigió a su casa a eso de la una y media de la tarde. Allí le contó de forma casual que había intentado contactar con sus familiares varias veces y, a pesar de que sabía que estaban en la vivienda, no había obtenido respuesta. Incluso llamó de nuevo a su hogar desde el teléfono de su novia para demostrar aquella teoría.

7-¿Habló con alguien más?

Sí. Perplejo pero despreocupado, estuvo de compras con su novia durante la tarde. Después condujeron a casa de un amigo de Butch, llamado Bobby Kelske. Le contó lo mismo que a su novia, que había intentado llamar por teléfono a su casa sin éxito. Le preguntó si iba a salir más tarde y hablaron sobre la posibilidad de quedar alrededor de las seis de la tarde en un bar. Llegaron a él sobre esa hora, era el “Henry’s”. Allí, DeFeo volvió a mostrar preocupación por la incapacidad de contactar con su familia. Además, le comentó a su amigo que iba a ir a su casa a ver qué pasaba.

Unos minutos después regresó al bar en estado de agitación y consternación solicitando ayuda y contando que sus padres estaban muertos. Los dos amigos, junto con multitud de personas más que se les unieron -entre ellos un tal Joe Jeswit, quien contacto posteriormente con la policía desde la casa- acudieron entonces al lugar del crimen.

8-¿La policía le interrogó?

Efectivamente. Hubo una conversación entre el detective Gaspar Randazzo (del condado de Suffolk) y Ronald. Cuando el agente le preguntó quién podría haber cometido los asesinatos, el joven respondió (aparentemente en un estado de consternación) que Louis Falini, un mafioso que –según él- guardaba rencor a su familia debido a una discusión acaecida unos años antes.

Sin saberlo, en ese momento Ronald cometió un terrible error. Y es que, los policías llegaron a la conclusión de que, si realmente los asesinatos estaban vinculados con el crimen organizado, el joven DeFeo podría seguir siendo un objetivo y que cualquier interrogatorio adicional debería hacerse en sede policial. Ya en comisaría, tras presentar una declaración firmada en la que contaba numerosas mentiras, DeFeo confesó ser consumidor casual de heroína.

Levantamiento de los cadáveres
Levantamiento de los cadáveres- Criminalia

9-¿Cuándo se empezó a sospechar de él?

Poco después. La investigación prosiguió en el 112 de Ocean Avenue. El detective John Shirvell localizó en la vivienda un par de cajas de cartón rectangulares con etiquetas que describían su contenido. Habían guardado rifles Marlin del calibre 22 y del 35. En ese momento no se sabía cuál había sido el arma del crimen, pero posteriormente fue una gran pista.

Esto, sumado al hecho de que Bobby Kelske afirmó que Ronald era un fanático de las armas y que había organizado el robo de los recibos del concesionario, puso contra las cuerdas al joven. Él estaba todavía en la comisaría como testigo protegido, no se baraja que pudiera ser el asesino.

10-¿Qué hizo cuando fue «cazado»?

DeFeo intentó convencer a la policía de que la noche de los crímenes se había levantado a eso de las cuatro de la mañana, y que incluso había escuchado a su hermano en el baño. Esto era mentira, porque a esa hora la familia ya estaba muerta. El asesino intentaba hacer creer a los investigadores que el crimen se había producido después de que él se hubiese ido a trabajar.

«Al final se derrumbó y confesó qué él, y solo él, había sido el responsable de la matanza»

Sin embargo, Ronald volvió a caer preso de sus palabras. Y es que, el detective Dennis Rafferty le explicó que eso no era posible puesto que la familia había sido encontrada en la cama con ropa de dormir. Por lo tanto, habían muerto durante la noche. Al final, se estableció que Butch estaba, físicamente, vinculado con la escena del crimen.

11-¿Cómo intentó escapar de las sospechas?

Acorralado, se inventó otra mentira más. En ella decía que, durante la noche del crimen, el mafioso Falini le despertó, le puso un revólver en la cabeza y –junto a otro hombre presente en la habitación- recorrieron una por una todas las habitaciones asesinando a cada uno de los miembros de la familia. Es decir, que él fue testigo de los asesinatos, pero no había hecho nada.

12-¿Creyeron los investigadores esta nueva versión?

No. Al final se derrumbó y confesó qué él, y solo él, había sido el responsable de la matanza.

13-¿Se le terminó condenando?

Sí. El juicio comenzó a mediados de octubre de 1975. Casi un año después de los asesinatos. Aunque el abogado defensor de Ronald DeFeo, William Weber, trató de convencer a los presentes de que su cliente padecía una enfermedad mental y que no tendría que ser considerado responsable legal del crimen. Finalmente fue condenado a 25 años de prisión por cada uno de los fallecidos. Fue el 4 de diciembre de 1975.

La noticia, en ABC (1974)
La noticia, en ABC (1974)- ABC

14-¿Estaba realmente loco?

No. Ronald DeFeo no escuchaba voces en su cabeza. Al igual que la fiscalía, yo mantengo que el motivo de Butch a la hora de cometer los asesinatos fue el de obtener el seguro de vida de los padres. Teniendo en cuenta también, evidentemente, la relación tan nefasta que el parricida tenía con su progenitor.

Para mí es un mentiroso patológico que intentó convencer al tribunal de su locura para recibir una condena menor. O, en su defecto, ser considerado inimputable a ojos de la ley.

15-¿Cómo adquirió su casa la fama de estar encantada?

Un año después de los asesinatos de los DeFeo, la familia Lutz (compuesta por George, Kathy y sus tres hijos –Daniel, Christopher y Melissa-) se trasladó a la casa. El 112 de Ocean Avenue. Una mansión de estilo colonial holandés de tres plantas y cinco dormitorios con piscina y embarcadero. La adquirieron por 80.000 dólares. Un precio irrisorio.

A partir de este momento comenzó la leyenda de la casa maldita de Amityville. Esta historia se inició, supuestamente, cuando un sacerdote llamado Ralph J. Pecorano roció la casa con agua bendita y escuchó una voz masculina que le decía que se marchase. Al parecer, el sacerdote sufrió fiebre y le salieron ampollas en las manos después de salir de la vivienda.

«La familia habló de puertas y ventanas que se abrían solas, invasiones de moscas e, incluso, la aparición de un demonio»

Durante los días siguientes, la familia Lutz (siempre según su versión) comenzó a experimentar numerosos fenómenos paranormales. Entre ellos, puertas y ventanas que se abrían y se cerraban solas, apariciones de manchas en las paredes, invasiones de moscas (a pesar de que era invierno) e, incluso, la aparición de un demonio.

Finalmente, los Lutz abandonaron la vivienda el 14 de enero de 1976. Aproximadamente un mes (la mayoría de fuentes dicen que 28 días) después de haber entrado a vivir en ella.

16-¿Considera esta versión un fraude?

Sí. Fue todo un fraude. Lo explicó el propio abogado de DeFeo, que lo confesó algunos años después, cuando admitió que él –junto con George Lutz- creó esta historia en compañía de “unas cuantas botellas de vino”. Todo fue un plan para –por un lado- beneficiar económicamente a los Lutz y, por otro lado, lograr que el abogado pudiera ganar un nuevo juicio para su cliente. Algunos investigadores como Rick Moran y Joe Nickell han demostrado varios de los agujeros negros de esta teoría paranormal.

Por ejemplo, Moran afirma que la tribu de indios shinnecocks no era del área de Amityville y que, en realidad, habían habitado el extremo oriental de Long Island a 70 millas de distancia. A su vez, el sacerdote afirmó en una entrevista con Moran que nunca había visto nada en la casa.

La casa maldita
La casa maldita- Criminalia

Nickell, por su parte, encontró numerosas lagunas en esta historia. Por ejemplo, que no se pudo encontrar una huella “demoníaca” en la nieve (cuando los Lutz dijeron que lo habían hecho) porque los registros meteorológicos mostraron que no hubo ninguna nevada sobre la que pudiera quedar impresa. Así mismo, aunque el libro de Jay Anson The Amityville horror” detalla el daño que sufrieron las puertas, las cerraduras originales, las manijas de las puertas y las bisagras, estas estaban intactas.

17-¿Fue todo una mentira ideada para ganar dinero?

La única realidad es que la familia Lutz cosechó decenas de miles de dólares de los derechos de los libros y las películas que se hicieron usando su casa.

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