Historia

Una radio fantasma resucita viejas conspiraciones de la Guerra Fría

Una emisora rusa que opera de forma extraña desde los 80's podría estar relacionada con medidas preventivas contra un ataque nuclear o una invasión extraterrestre, según las últimas investigaciones

Recurso fotográfico de antena de radio
Recurso fotográfico de antena de radio - ABC

Un sonido fantasmagórico que reproduce la sirena de un barco ha despertado el interés de radioaficionados de todo el mundo al detectarlo en la frecuencia AM 4625 kHz. Esta radio fantasma, también conocida como «The Buzzer», emite un peculiar zumbido que se ha intensificado desde el 2010. El ruido podría estar ligado a medidas de prevención y de defensa contra un posible ataque nuclear e incluso contra un avistamiento de aliens utilizadas por la URSS en la Guerra Fría, según los expertos que han estudiado el caso. Los teóricos concluyen que las ondas cortas, que se emiten desde las proximidades de San Petersburgo, se remontan sin lugar a dudas a dicha contienda, si bien se desconoce por qué siguen activas.

El extraño fenómeno de las emisiones

La misteriosa radio (a la cual se la conoce por diversos nombres: UVB-76 ,The Buzzer, MDZhB y number station) lleva emitiendo desde 1982 en la frecuencia AM 4625 kHz. Una vez sintonizada puede escucharse en todo el mundo su característico zumbido, que se da de manera continua 25 veces por minuto cada hora durante todo el día. No obstante, desde 1990 este ruido se ha estado intensificando y a partir de 2010 se le han sumado voces masculinas con acento ruso. Los oyentes han distinguido una serie de números y palabras que se recitan sin ninguna conexión aparente.

«A veces los mensajes eran encriptados en código Morse. Naturalmente ningún gobierno ha admitido operar de manera bélica con emisoras, pero la sospecha está ahí», explica James Proud en su libro «Ripley's Unbelievable Stories for Guys» (Ripley Publishing, 2012), en referencia a las ondas cortas que se han estado modulando en la UVB-76.

El origen de estas emisiones está en las proximidades de un pantano cerca de San Petersburgo. Esta base militar está abandonada, por lo que los investigadores se preguntan quién o qué está modulando la emisora en la actualidad.

Las conclusiones de los expertos

«Las emisiones son inquietantes, se escuchan ruidos de fondo y conversaciones incomprensibles que sugieren que el micrófono está siempre abierto», plantea Daniel Smith en la investigación de su libro «100 Places you will never visit» (Quercus Publishing, 2012) sobre un misterio recurrente en el mundo de las teorías conspiranoicas.

Según Smith, varios oyentes tienen la creencia de que el lugar de las emisiones de la UVB-76 fue trasladado durante el 2010. En ese tiempo se escuchó una voz que renombró a la estación como MDZhB.

Además uno de los seguidores de esta emisora, Maris Goldmanis, asegura en declaraciones a la versión digital de la «BBC» que durante el 2013 emitieron un mensaje especial COMMAND 135 ISSUED, el cual se relacionaba con un simulacro para un posible combate próximo.

Los especialistas sitúan los orígenes de la radio fantasma en la Guerra Fría, cuando el desarrollo de las armas nucleares puso la seguridad internacional en la cuerda floja. La estrategia de recelo mútuo entre los dos bloques enfrentados se extendió a través de los continentes: los discursos ideológicos y los recursos bélicos desataron un odio irreconciliable entre naciones y entre hermanos, que entregaban su razón de vivir al comunismo o al capitalismo.

Posibles mensajes encriptados

Estados Unidos y la que fue la Unión Soviética desarrollaron dentro de sus servicios secretos de inteligencia diferentes códigos encriptados para enviar información a los remotos puntos geográficos y estratégicos durante sus diferentes operaciones militares.

Es por ello, que este periodo se caracterizó por disparar con el

En 2010 un periódico de Jordania reportó un despliegue ovni a 300 km de Ammam
silenciador puesto. Tanto los norteamericanos como los soviéticos operaban en secreto y siempre bajo la amenaza de la bomba nuclear. De ahí la necesidad de usar métodos de comunicación más sofisticados.

La carrera armamentística entre ellos cogió cada vez más velocidad y recordó lo que en una ocasión advirtió el gran novelista y visionario Julio Verne: «Con el submarino ya no habrá más batallas navales. Como seguirán inventándose instrumentos de guerra cada vez más perfeccionados y terroríficos, la guerra misma será imposible».

Submarino soviético con el que podría relacionarse la recepción de las ondas cortas
Submarino soviético con el que podría relacionarse la recepción de las ondas cortas- ABC

Así, la forma de hacer la guerra cambió con la Guerra Fría y dio un protagonismo inédito al espionaje. Hoy sabemos que el Comité para la Seguridad del Estado (KGB) desarrolló con este fin un lenguaje basado en ondas cortas que recuerda mucho a la radio fantasma. De esta manera la URSS podía estar en contacto con sus submarinos y su red de defensa estaría preparada para reaccionar al instante ante dos escenarios aterradores: el temido ataque nuclear y la invasión extraterrestre.

La UVB-76 podía permitir a los soviéticos estar alerta frente al temido ataque nuclear o a una invasión extraterrestre

En caso de detectar la presencia nuclear del enemigo, los soviéticos tenían un sistema en el que se activaba de manera automática la ofensiva.

En uno de los casos recogidos en el libro «Ripley's Unbelievable Stories for Guys», se dice que durante el mes de abril del 2010 se reportaron en un periódico de Jordania los estragos y pánico que implicó el avistamiento de un ovni a 300 km de Ammam. Los 13.000 habitantes de la zona estaban aterrorizados, por lo que la URSS activó automáticamente una serie de medidas preventivas, entre las que estuvo un despliegue militar de gran envergadura.

El gran enigma detrás del caso

El motivo detrás de las emisiones de la radio fantasma hasta la fecha sigue sin esclarecerse, pero todo apunta en la misma dirección: es muy probable que su origen fuera un sistema de comunicación para preservar la seguridad del país, dentro de los protocolos de la KGB. El servicio de inteligencia soviético se valió probablemente de esta radio para comunicarse con la red de espías a través de un lenguaje numérico cifrado de las ondas cortas, también conocido como «number station».

En este sentido, Daniel Smith afirma en su libro «100 Places you will never visit» que «la emisión desde la MDZhB es un vestigio de la Guerra Fría y un recordatorio de que aún es demasiado pronto para olvidarnos de las lecciones de este conflicto».

Toda la actualidad en portada

comentarios