«Me gusta la cervecita con los chicharrones en papel de estraza, como antiguamente»

Cuando tapeo por Cádiz suelo comenzar por el Paseo Marítimo, cerca de la casa de mi padre.

Me gusta ir a la calle Brasil, al Nebraska, donde ponen unos caracoles y cabrillas muy ricos, aunque yo no soy mucho de cuernos, prefiero la carne mechá y los montaitos. Allí ponen un atún encebollado muy rico, al igual que la ropa vieja y los garbanzos con langostinos. Aquí la gente me echa más fotos que al camarero. Y no me piden que les cante porque tengo la boca llena…

En la misma calle se encuentra la freiduría de Las Flores, donde ponen muy buen pescaito.

Y de allí voy al Casco Antiguo, donde me gusta frecuentar el restaurante El Faro, famoso por su paté de cabracho y sus tortillitas de camarones. De hecho, si tuviera que quedarme sólo con una tapa gaditana, esa sería la que elegiría.

Luego, en el barrio del Pópulo, todos los bares son buenos. Antes era una zona bastante descuidada, pero ahora, afortunadamente, la están recuperando.

También me gusta ir al Diez de Veedor, en la calle del mismo nombre, donde ponen un atún a la plancha para morirse de rico.

Por último, no puede faltar la visita al Manteca, en el barrio de La Viña, donde se puede desgustar una amplia variedad de chacinas y chicharrones con una cervecita; eso sí, servido en papel de estraza, como antiguamente.