«Mis tapas preferidas son las huevas a la plancha, las coquinas o el ‘picadillo de pescao’»

Desde los años 70, en mis visitas a Cádiz he frecuentado bares y restaurantes. Posee una de las más variadas ofertas gastronómicas que conozco y prestigiosos restaurantes que merecen obligada visita por sus exquisitas y cuidadas cartas. Creo que fue en los primeros años de la década de los 80 cuando el poeta Alfonso Sánchez Ferrajón me presentó el restaurante El Faro, en el barrio de La Viña y poco queda por decir sobre él. Su prestigio lo tiene bien ganado.

Posteriormente, gracias a mi amigo el cantaor Nano de Jerez y su hermano Jesús de la Fragua, conocí el bar-restaurante Achuri, en la calle Plocia. De este tengo un recuerdo imborrable de un “morrillo de atún” insuperable, al igual que de unas “almejas a la marinera”. Ir con Nano o Jesús es estar dispuesto a darle un “buen repaso” a la carta. Nada más estar esperando mesa en la barra, ya la alegría inunda el local. Vamos, que nos disponemos a disfrutar desde el primer momento de solo pensar todo lo bueno que nos espera. Al final en algún momento mi “cuñao” Jesús se pondrá a “marcar” con los nudillos sobre la mesa unos compases por alegrías. Al final acaba por martinetes, como no puede ser menos en un fraguero.
Por citar alguna zona te señalaré La Caleta, con bares como uno pequeñito (no recuerdo su nombre), que está junto a la Peña Juanito Villar. En estos mis tapas preferidas son las huevas a la plancha, las coquinas o el “picadillo de pescao”.
En la playa la Victoria está La Victoria, dónde además de platos y tapas del mar, te puedes comer un cochinillo magníficamente preparado. Y en Cortadura, en el Ventorrillo el Chato, te ponen los mejores pescados a la sal que se puedan encontrar en todo el globo terráqueo.