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10 productos gaditanos que merecen estar en una cesta de Navidad

Por Carmen Ibáñez Quignon,

Cada vez son menos los afortunados que reciben una cesta de Navidad como regalo de empresa en estas fechas. Recientemente el Tribunal Supremo lo ha llegado a considerar un derecho del trabajador que no se le puede negar si lleva años recibiendo este obsequio. Otros se tienen que contentar con participar en sorteos o esperar que algún familiar o un buen amigo se deje caer y ver así resueltas algunas de las cuestiones gastrologísticas navideñas. Tanto si la vas a regalar como si esperas obsequio, los productos gaditanos son una magnífica opción para configurar una cesta de navidad autóctona, de calidad y muy apreciada por todos los paladares. A continuación, una selección de productos gaditanos indispensables en una cesta de Navidad.

1. Queso emborrado en salvado de trigo de El Bosqueño

En la última edición de los World Cheese Awards el queso de Oveja Grazalemeña Emborrado en salvado de trigo de El Bosqueño obtuvo el tercer puesto en la lista de los mejores del mundo. Una competición que reunió a 30.000 quesos, entre los que se encontraban otros de la Sierra de Cádiz, la marca Payoyo y Pajarete, que también obtuvieron medallas a diferentes variedades. Cualquiera de estas opciones premiadas por expertos internacionales ponen el toque gurmé y especial de un regalo navideño.

Mojama de atún

2. Mojama de atún de Barbate (IGP)

Este producto tiene su origen certificado por la Indicación Geográfica Protegida (IGP) y es uno de los bocados más exquisitos que proceden del atún y entre todas las salazones. Herpac es una de las empresas que lo comercializa, también La Chanca y Gadira, que ofrece mojama de atún rojo salvaje de almadraba. Las fiestas son una excusa perfecta para consumirlo acompañado de un poco de aceite de oliva virgen extra o como ingrediente de contraste en recetas.

Panettone de Pancracio

3. Panettone de Pancracio

La marca de chocolates de autor nacida en Cádiz trae a las navidades de esta tierra (y a las de medio mundo) una de las mejores versiones planetarias del panettone, un esponjoso pan dulce típico de Italia que se acompaña de chocolate y otros aderezos. Pancracio dispone de dos variedades, una clásica con trocitos de chocolate y otra con chocolate blanco y arándanos rojos. Si a todo esto le sumamos una atractiva caja de color blanco, seña de identidad de la marca, y un lazo de algodón, ya tenemos regalo para lucirse, para recibir agradecimiento mucho tiempo.

4.  Mahara, Vino tinto Tierra de Cádiz

Los hermanos José y Miguel Gómez, de Bodega Vinifícate, han revolucionado el mundo del vino en la provincia de Cádiz con Mahara, un 100% tintilla de Rota con siete meses de envejecimiento en barricas de roble francés, ecológico y elaborado de forma tradicional. La añada de 2015 alcanzó nada menos que 91 puntos en la muy respetada lista Parker (que puntúa y compara vinos de todo el mundo). Esencial para los aficionados más curiosos.

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5.  Chacinas de Paco Melero

Las chacinas son un producto indispensable en toda cesta de Navidad que se precie, aunque suelen venir en plan fino, en sobres al vacío con una bonita funda de cartón que pone lo bueno que es. En este caso nos saltaremos el tema del packaging (palabra fina, también, para hablar de envoltorios), y recomendamos incluir directamente una longaniza, chorizo, morcilla, butifarra o salchichón de la carnicería de Paco Melero en Vejer. Así, a pelo, en su rotunda desnudez, sin más vestido que la piel. No necesita más arreglos. No recomendamos incluir la ‘famosa tarta cochina’, que podría constituir por sí sola una cesta de Navidad entera, y que tampoco sería mala opción. Pero quizás sea demasiado ¿o no?

6. Cerveza Piñonera Reserva

De la ‘strong ale’ premiada en I Muestra de Cerveza Artesana de la Baja Andalucía en 2015, nace Piñonera Reserva. Esta cerveza artesana ha pasado diezmeses en una barrica de Brandy de Jerez que también albergó vino elaborado con uva Pedro Ximénez. Esta edición limitada de 660 botellas, cuenta con unas características especiales que sus productores resumen como «de gran complejidad e intensidad aromática».

7. Aceite de Oliva Virgen Extra de Agrosetenil

El AOVE es uno de los tesoros de la provincia de Cádiz, en concreto de localidades como Olvera y Setenil. En esta última se produce este aceite, en la cooperativa El Agro, que ha recibido varios premios y se elabora con aceitunas de las variedades lechín, hojiblanca y picual. Se vende en diferentes formatos, y aunque no recomendamos el de 5 litros para una cesta de Navidad, en las tiendas de productos gaditanos se puede encontrar botellas más pequeñas, coquetas, de cristal para ensalzar y ensalsar desayunos, aliños y mucho más.

Pedro Ximénez VOS Lustau

8. Lustau Pedro Ximénez VOS

Varios premios internacionales confluyen en este vino elaborado con Pedro Ximénez. Por una parte, el recibido por Lustau en 2016 como mejor elaborador de vinos de Jerez en la International Wine&Spirit. Por otra, todo los recibidos por el que fuera su enólogo hasta su fallecimiento, Manuel Lozano, elegido Mejor Enólogo de Vinos Generosos del Mundo en el certamen International Wine Challenge (IWC) durante siete años consecutivos hasta julio de 2015. Por si fuera poco, este vino con más de 20 años de crianza recibió dos medallas de Oro en la IWC y en el Decanter Wine World Awards.

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9. Salsas de Conservas Cantizano

La familia de salsas de la empresa Conservas Cantizano, de Paterna de Rivera, ha ido creciendo poco a poco. Comenzaron con la Picarninas y le siguieron Picaoliva, Picárrago y la última incorporación Pichi Churri, una versión gaditana del chimichurri que lleva tagarninas. Un detalle muy sabroso y original, convertido en representante de la riqueza del campo gaditano y su capacidad de emprendimiento.alfajores_de_medina_sidonia

 

10. Alfajores de Medina (IGP)

Si pensamos en un dulce navideño gaditano, el primero que se nos viene a la memoria es el alfajor de Medina Sidonia, que además cuenta con Indicación Geográfica Protegida (IGP). Esta receta árabe se ha convertido en uno de los símbolos de la localidad que ya se consume durante todo el año. La receta es una sencilla pero sublime combinación de miel, almendras, avellanas, harina, pan rallado y especias que enamora al que la prueba. Para impresionar aún más, el formato de una pieza de medio kilo que se pueden comprar en Sobrina de las Trejas.