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La ganadora del Concurso de Venenciadores de Japón visita el Marco de Jerez

Por LA VOZ,

La última ganadora del concurso de venenciadores que celebró el año pasado su decimosexta edición Megumi Makino verá cumplido su sueño de conocer de primera mano el singular universo del jerez. Del 17 al 21 de enero y de la mano del Consejo Regulador, Megumi visitará diferentes puntos de interés en el proceso de elaboración del vino de Jerez a través de un completo programa de actividades.

Durante su estancia conocerá de cerca las bodegas jerezanas de González Byass, Real Tesoro, Williams & Humbert y Lustau, que se combinarán con catas. También acudirá a las viñas de Macharnudo de Grupo Estévez y participará en las sesiones teóricas en la sede del Consejo Regulador a cargo de su director General, César Saldaña. En otra jornada desarrollada en Sanlúcar será testigo de cómo nace la manzanilla y otros jereces en bodega Barbadillo e Hidalgo La Gitana.

El vino de Jerez sigue despertando un creciente interés en Japón, uno de los mercados de mayor potencial para la Denominación de Origen. Es allí donde se cuenta el mayor número de Sherry bars del mundo y donde un establecimiento ostenta el record Guiness en número de jereces en su carta . Hace dieciséis años, dado el interés que este arte suscitaba entre los sumilleres y barmen japoneses, el Consejo Regulador comenzó a homologar este título celebrando anualmente exámenes teóricos y prácticos para certificar la capacitación. Hoy, una más de 160 profesionales japoneses cuenta con el título oficial de Venenciador Oficial del Vino de Jerez, como es el caso de Megumi Makino.

«El nivel de los venenciadores japoneses es impresionante.  Muestran un interés y una profesionalidad fuera de lo común. Cuentan con una técnica muy perfeccionada y además es significativo que estos últimos años las dos ganadoras han sido mujeres», apunta Beltrán Domecq, presidente del Consejo Regulador. También destaca «el éxito rotundo de esta última edición del examen» y el «enorme interés de los profesionales nipones por el vino de Jerez y su cultura». Para terminar, el representante de la institución se muestra gratamente sorprendido por comprobar «cómo el jerez ejerce su fascinación sobre personas de culturas tan diversas».