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Unos llegan, otros se van. Bares que han cerrado en Cádiz

Por Carmen Ibáñez Quignon,

Las nuevas aperturas eclipsan, afortunadamente a los bares y restaurantes que echan el cierre por distintos. Para la gran cantidad de establecimientos que hay en Cádiz capital son pocos los que abandonan el negocio, aunque en los últimos meses ha habido cierres que han llamado la atención por motivos diversos.

Cafetería Miami

Uno de los más sorprendentes fue el del Miami, cafetería que desde 1959 formaba parte de la oferta gaditana desde su local de la Avenida. Desde la década de los 90 estaba regentado por los hermanos Castro, aunque en los últimos años quedó solo el cocinero Agustín Castro, que introdujo una cocina más moderna tras una reforma del establecimiento de 2008. En los últimos tiempos tenía un horario poco habitual y fue a principios de año cuando un cartel en la puerta anunciaba su cierre con las siguientes palabras: «Ha sido un honor serviros durante todos estos años. La dirección cierra sus puertas definitivamente. Gracias por vuestra fidelidad». Habrá que esperar para ver si otro empresario ocupa el vacío que deja este habitual punto de encuentro.

De Otero

Gran pérdida la del bar-restaurante De Otero, que ocupaba el local del también desaparecido Show de Tapas en Amílcar Barca 37, mirando al Paseo Marítimo. Abrió sus puertas en agosto de 2015 con mucha ilusión y ganas por parte de la familia Otero, vinculados a la hostelería durante varias generaciones. La cocina y la sala estaba manejada por profesionales formado en escuelas de hostelería. Su cocinero, el sevillano Alberto Barrera, y el resto del equipo cocinaban prácticamente a la vista del comensal. Una carta variada, con productos locales y bien trabajados, parece no haber sido suficiente para ganar a los clientes gaditanos. Una franquicia, otra más de Cien Montaditos ocupará el local.

De Otero Cadiz

Inauguración de De Otero.

Portugal 36

Esto es otra historia muy diferente al resto de cierres. Portugal 36 era antes Manila 1969, otro local que formaba parte del grupo de Raúl Cueto, propietario de Arsenio Manila, Bebo Los Vientos, Nahú… La apertura avalada por Cueto fue una bocanada de aire fresco para la esquina de Avenida Portugal y García de Sola y los alrededores. Servía comida en la línea del resto de sus establecimientos, a un nivel de tapeo y bar de barrio. Una decoración bonita, buenas tapas y además fútbol, lo convertían en el sitio escogido por muchos para una cerveza y una charla con amigos o la familia. Pasó que la mano de Cueto abandonó el local, para desgracia de los vecinos, y llegó una nueva dirección. La herencia era perfecta para continuar con el éxito de Manila 1969: clientes, un local bien equipado, sin competencia cercana. Pero por una pésima gestión terminó con la gallina de los huevos de oro (que sería con los que preparaban una ensaladilla riquísima). Pedías una manzanilla y el cocinero-propietario te decía que iba al almacén a por la botella, pero cruzaba a la tienda de alimentación de enfrente para comprarla. La comida, hecha para salir del paso y ganar dinero, no para dar de comer a la clientela. Un cierre esperado que ojalá sea el prólogo de un negocio hostelero que de nuevo merezca la pena.

La Antigua Confitería

La calle Buenos Aires resultó no ser el mejor lugar para este bar de tapas que abrieron Ángel Ramos e Isabel López Mora a finales de 2015. Su experiencia era un buen aval para lo que fue: un local con mucho encanto e historia en el que comer diferente y bien. Tuvo poca publicidad fuera de la propia zona, pero si pasabas por allí, enseguida te llamaba la atención su fachada, conservando parte de la decoración de la confitería que abrió allí en el siglo XVIII. Tenían una carta de medias raciones con recetas muy creativas como la lasaña de ropa vieja o las gambas tikka masala. Ahora, Ángel Ramos regenta otro establecimiento en la plaza del Mentidero. Se dice, se cuenta, que donde estaba La Antigua Hostelería se instalará otro cocinero gaditano que está teniendo mucho éxito en extramuros.

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Lasaña de ropa vieja de La Antigua Confitería