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Trece (sí, qué pasa) sitios para tomar algo, si puedes, en Carnaval

Por LA VOZ,

La ciudad de Cádiz tiene unos 125.000 habitantes. De ellos, unos 50.000 viven en el casco antiguo. Según la Policía Local, que pone una resistente serpentina plástica en el suelo para contar, en jornadas y veladas señaladas de la semana de Carnaval (24 de febrero a 5 de marzo este año) llegan entre 150.000 y 300.000 personas a ese centro histórico. Hacen falta pocas matemáticas. El diminuto espacio, cerrado por murallas, preso del mar, sin desahogos para coches o humanos, multiplica su población por tres, por seis, según las horas del sábado, del domingo, del lunes festivo local, del martes que será Día de de Andalucía.
Es fácil entender que las calles están atestadas y los locales, de cualquier tipo, también. Algunos se blindan con barras y atienden solo a la calle. Otros, directamente, cierran. Son días complicados para disfrutar de una comida tranquila, sentados. Es posible la calma si el comensal se aleja del centro (hay otras grandes opciones en Extramuros, Paseo Marítimo, La Laguna…) o sabe encontrar fechas y horas adecuadas. Pero el mogollón es la norma.
Vaya por delante para solicitar comprensión mutua, entre el atendido y el que atiende, el que disfruta y el que trabaja. Pero algo habrá que comer para buscar sin rumbo, pausa ni normas las chirigotas callejeras, para seguir carruseles de coros, para cantar y, sobre todo, escuchar. Es la fiesta de la palabra. Todo, hasta la comida y la bebida, están a su servicio. Puede que no sea el mejor momento del año para sacar conclusiones de ningún establecimiento. Con todo, es posible disfrutar de algo rico en esos días de apreturas, sólo hay que saber dónde y sazonar cualquier plato con humor y paciencia.
Aquí van trece pistas (trece, por molestar) sólo del casco antiguo. Pero antiguo, antiguo.

La Tabernita

 

1. La Tabernita

La Viña es el barrio carnavalesco por definición. Y la calle Virgen De La Palma es su vía central. Este diminuto bar está en el número 32, en mitad del meollo. Tiene una carta de tapas corta pero deliciosa y cambiante. Cocina casera y tratan las típicas frituras, si hay buena materia prima porque gastan mucho rigor en el vino, en la atención y en el producto. Apenas hay espacio el resto del año, hay que disfrutarlo en la calle. En Carnaval, para qué hablar. Gran punto de avituallamiento si se puede llegar y no quieres recurrir al celebérrimo e hiperturístico Casa Manteca (a 30 metros).

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2. La Tapería de Columela

Muy céntrico (calle Columela 4, con teléfono 956 07 42 97). Carta muy larga, con propuestas para todos los gustos, con especial cuidado de carnes y pescados. Para tapear de pie, en su extensa barra o sus mesas altas. Gran surtido de vinos, cervezas. Un punto de calidad en la elaboración que se agradece en días de bocadillo y apresuramiento. A tres pasos del Mercado Central, El Palillero, Candelaria, San Agustín… Es decir, estratégicamente situado.

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3. El Adobo

Muchos sibaritas de Cádiz, muchos cocineros profesionales, lo visitan con regularidad porque sostienen que es uno de los lugares en los que mejor se fríe el pescado. A veces tiene especies inusuales, como morena en adobo. Lugar fijo porque estos días es obligatorio probar pescado frito (intente huir del diminutivo manido) en Cádiz para cualquier visitante. Su decoración es de un costumbrismo sorprendente, como anclada en el tiempo. Tiene una agradable terraza en un callejón peatonal. En Beato Diego esquina con la calle Rosario, una de las más históricas y hermosas de Cádiz, con maravillosas cafeterías como Habana y Café de Levante.

 LA CURIOSIDAD DE MAURO

4.La Curiosidad de Mauro

Una de las novedades de la temporada en Cádiz (abrió en diciembre) y un lujo. No es habitual tener a un cocinero con estrella Michelin (Mauro Barreiro la logró en Skina, en Málaga) en pleno centro de Cádiz, en un local rehabilitado. Sabor, creatividad y travesura en unas creaciones sorprendentes y, a menudo, memorables. Gran cuidado en el producto para convertir la tradición gastronómica local en atrevimiento puro. A precio razonable. Es su primer Carnaval, está en Veedor con Vea Murguía, a 40 metros de la plaza de San Antonio (con el escenario central del Carnaval). Habrá que ver cómo sobrelleva la invasión de los vivos vivientes. Si no puede ser en Carnaval, merece visita en cualquier momento del año. Enfrente, un clásico, el Veedor, con su surtido de tortillas y su oferta propia de abacería tradicional estilo Cádiz.

5.La Tapería de Lula

Cocina cordobesa en mitad del Mercado Central de Abastos. Este espacio rehabilitado, rodeado por la calle Libertad, que fuera tradicional recorrido de coros, se ha volcado en la gastronomía. Arroces, excelsos salmorejos variados, flamenquines… Contundencia calórica y carbohidratada de la Andalucía interior para aguantar largas jornadas de cuplés e ilegales. También dentro del Mercado, apenas a diez metros, la Brasería El Carbón es muy, muy recomendable y Argendarte sirve unas deliciosas empanadas argentinas, que tienen la ventaja de ser portátiles.

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6. Salicornia

Otra de las novedades del otoño-invierno. Una delicia de fusión entre producto, memoria gaditana y filia por la cocina asiática de la mano de Juan Höhr. Está en Plocia 2, una de las calles turísticas y hosteleras por excelencia. Su nivel de precio puede estar algo por encima del de un simple tapeo, su oferta y atractivo, también. A dos pasos de San Juan de Dios, que se convierte en un hormiguero durante los días grandes de Carnaval (sábado noche, domingo, lunes festivo local y martes festivo regional) antes del Miércoles de Ceniza (1 de marzo). En el entorno, a unos metros, exquisitos también El Chicuco (plaza San Juan de Dios con Plocia) y El Lucero del Muelle (avenida del Puerto, frente al recinto portuario, en la parada de autobuses).

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7.La Sorpresa

Taberna rehabilitada con exquisito gusto en la calle Arbolí. De las más encantadoras de la ciudad a la hora de recuperar y reivindicar los vinos de Jerez y Sanlúcar sólo tras La Manzanilla (muy carnavalesca, en Feduchy con Plaza del Cañón pero que no sirve nada de comer). Aquí hay un surtido de tapas y platos fríos (a modo de pinchos, conservas, salazones, gildas, tartar de atún…) tan sencillo como exquisito. Tiene un saloncito interior muy acogedor aunque suele cerrarse con una barra metálica en los días grandes de fiesta para evitar aglomeraciones.

El Garbanzo Negro, Cádiz

8. El Garbanzo Negro

Un taberna de aspecto esencial, minimalista y despejado con una carta de siempre. El recetario andaluz y gaditano tal y como lo legaron las abuelas. Algunos guisos de verdad, divertidas las preparaciones con carne y pescado (suelen gustar mucho a los niños). En calle Sacramento con Alcalá Galiano (justo al pie de la Torre Tavira). También en el centro de toda la locura colectiva, suele colocar una gran barra en la cuesta que va al Mercado Central. Su cocina de siempre hace fiables hasta sus bocatas, por si no hay tiempo ni ganas de parar a sentarse.

9. El Mesón de las Américas

No sólo de pescado frito vive el visitante a Cádiz, mucho menos el gaditano. Un poco de buena carne a la brasa gusta a casi todos. En la calle Ramón y Cajal que conecta las de San Francisco con Ramón de Carranza (alias Canalejas) se encuentra esta pequeña taberna de madera con salón en cueva subterránea. Muchos cortes distintos en distintos formatos, en tapas, raciones, platos grandes, con sus papas asadas, sus chimichurris, empanadas criollas… Gran carta de cervezas y vinos. Un punto medio entre Argentina y Cádiz que falla muy pocas veces. La Vaca Atada (en calle Nueva esquina a Cristóbal Colón) también tiene sabores de aquel país, en empanadas, sandwiches, pastelería… Mezcla de argentino y coffee shop, con mucho para llevar.

Carrillada de La Candela

10. La Candela

Uno de los jóvenes locales que más gusta, sin pausa, desde que abrió hace cuatro años. Llenos crónicos para su carta desenfadada pero fina, llena de mezclas entre La Janda y Tokio, entre Barbate y Osaka. Cocina ecléctica y cosmopolita que mezcla elaboraciones, aliños y evocaciones con el mejor producto del mercado local. En la calle Feduchy con Cardenal Zapata. Un local encantador, como una especie de buhardilla a ras de suelo. Puede que se blinde en estos días pero es un placer descubrirlo, disfrutarlo, en una jornada tranquila.

Código de Barra

11.Código de Barra

Uno de los mejores ejemplos de la pujante fusión de estilos que triunfa en varios locales de Cádiz. El origen holandés de su cocinero, fascinado por el producto provincial, provoca creaciones como una inverosímil tortilla de camarones, una caballa asada sin estarlo y un sinfín de exquisitas creaciones. El pasado Carnaval, sin ir más lejos, sirvió unos exquisitos ostiones gratinados. Cocina gaditana interpretada con gran técnica e imaginación por una cabeza del Norte de Europa. Muy recomendable si se puede disfrutar estos días. Plaza de Candelaria (cerca de esquina con calle Sacramento). Preciosa terraza a poco que acompañe el día.

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12. Sopranis

En la calle del mismo nombre que, aunque a 30 metros del Ayuntamiento, no es de las más atestadas durante el Carnaval. El barrio de Santa María se salva, ligeramente, de la invasión. Tapeo que mezcla la melancolía de los 80 (frituras, dobladillos, pavías…) con creatividad y buen gusto. Sus juegos con carnes con setas y arroces, su forma de elaborar y presentar el pescado, lo convierten en uno de los mejores lugares para tapear (tienen un local homónimo y contiguo para comer sentado a otro nivel) a un precio razonable. Una atención estupenda. Muy cerca de todo sin estar en mitad de todo.

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13. Ultramar&nos

En la esquina de la Plaza de Mina con Enrique de las Marinas. Cocina internacional servida en raciones y precios accesibles, juegos que recuerdan a cocina mexicana o asiática, marroquí o centroeuropea pero mezclados con el producto gaditano y andaluz, tanto que resulta muy recomendable su arroz con ortiguillas. Festivo para días de fiesta. Mesas altas y gran oferta de vinos . Está en pleno centro, los coros y las chirigotas pasan a 30 centímetros de su puerta. Puede que alguna agrupación entre. Otra cosa es que pueda entrar todo el que quiera.