La receta de 'Carrot Cake' es de Meg Ray, dueña de una de las pastelerías más bonitas del mundo.

Para los bizcochos
120 gr.  de harina normal de trigo
5 gr. de bicarbonato
5 gr.  de levadura química
5 gr.  de canela en polvo
1/2  cucharadita de sal
2 huevos tamaño L a temperatura ambiente
225 gr. de azúcar blanquilla
120 ml. de aceite de girasol
65 gr. de zanahoria ralladas finamente
115 gr.  de pasas
115 gr. de nueces en trozos grandes
115 gr. de coco rallado
Para la crema de queso
468 gr. de queso a temperatura ambiente
136 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
120 gr. de azúcar súper glass

RAÚL ARRIBAS. Como ya os he contado en alguna ocasión, soy algo perezoso para hacer dulces y para eso ya está mi socia 'Carmencita’s Bakery', que se encarga de la parte dulce y en esta ocasión hemos decidido publicar la Tarta de Zanahoria y crema de queso o Carrot Cake, porque es una de las tartas que más nos gustan y, aunque me pese decirlo, casi más que cualquiera otra de chocolate, bueno, son diferentes, no se pueden comparar, dejémoslo así. Para esta receta necesitarás un molde de 15 cm, aunque lo ideal sería que tuvieras tres y así te evitarías que repetir tres veces el bizcocho. También puedes ayudarte de la Thermomix (TMX) con la mariposa, la Kitchen Aid(KA) con la pala, o cualquier otro robot de cocina que tengas para que te facilite la mezcla de los ingredientes. Si no tienes no pasa nada, no es muy tedioso el trabajo viendo el resultado, pero puede facilitarte las cosas enormemente. ¡Ponte el delantal. Manos a la harina!

Tarta de zanahorias y crema de queso

 Así lo cocinamos

Precalienta el horno a 180º, arriba y abajo.

Engrasa 3 moldes de 15 cm. (si solo tienes uno tendrás que repetir la operación tres veces).

En un bol mediano tamiza la harina, el bicarbonato, la levadura, la canela y la sal. Reserva estos ingredientes.

Con unas varillas eléctricas (o los forzudos con unas manuales), bate a velocidad media durante dos minutos el azúcar y los huevos. Debe quedar una mezcla ligera y más clara de color.

Reduce la velocidad al mínimo e incorpora lentamente el aceite de girasol. Sube la potencia y bate durante un minuto.

En este punto deja las varillas y comienza a mezclar con una lengua o pala (si tienes KA con pala, TMX con mariposa o robot de cocina puedes ayudarte de él).

Añade la harina en tres veces, removiendo un poco tras cada incorporación. Remueve constantemente unos dos minutos (si usas robot a velocidad media).

Añade las zanahorias, pasas, nueces y coco y remueve sólo hasta mezclar bien, no más (Si usas máquina dale una vuelta o dos pero manualmente, para que las pasas no se nos escondan).

Divide la masa entre los moldes (si sólo tienes uno tendrás que hacerlo tres veces) y hornea entre 20-25 minutos. Estate atento unos minutillos antes por eso de que el horno de cada uno es un mundo. Aún así, hacer la prueba del palillo por si las moscas.

Sacar pasado el tiempo, y déjalos reposar en sus moldes durante 20 minutos. Después, sobre una rejilla enfriadora unos 20 minutos más.

Envuelve individualmente los bizcochos en papel film y mételos en la nevera para que la miga se asiente. Mínimo 1 hora (hasta 3 días). Yo suelo hacerlos por la noche, y lo relleno por la mañana.

Para hacer la crema de queso, bate la mantequilla y el azúcar (tamizado, por favor) varios minutos hasta que quede suave y brillante.

Añade el queso y bate, si es con maquina, a velocidad baja hasta que se mezcle bien (este punto es delicado porque el queso suele soltar su suero y se puede liar parda). Bate con mucho amor y calma.

Es el momento de montar la tarta. Coloca capas de bizcocho y crema alternativamente hasta terminar y decora a tu gusto.

 Trucos y Consejos

Usa una harina de calidad, mi socia siempre usa Gallo, que sabe que le da buen resultado.

Los frutos secos conviene comprarlos a granel en el mercado, que tienen mas salida y suelen estar mas frescos que los que vienen envasados.

El aceite que uso es de girasol. Nada de aceites de semillas ni especiales para freír…

Es conveniente tener un termómetro de horno (los hay desde tres euros). Te dan la temperatura real y así nos explicamos muchos fracasos reposteros

Si te sobra crema de queso métela en la nevera. Tendrás que batirla de nuevo antes de usarla en la tarta o en otra receta.

La tarta puede conservarse en algo hermético a temperatura ambiente. En verano mejor a la nevera pero sácala un rato antes de consumirla. Los bizcochos fríos aparte de que no me gustan, pierden sabor y textura.

¡Espero que os guste amig@s!

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