Nombre Taberna La Sorpresa
Dirección Calle Arbolí, 4 ()
Horario De 12:30 a 16:30 y de 20:30 a 23:30. Domingos de 12:30 a 16.30 horas.
Teléfono 956221232
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Hay palabras, expresiones que de tan manidas pierden su sentido. Es difícil calificar un sitio como la Taberna La Sorpresa sin recurrir a ellas y pensar que te has quedado corto. Sitios con «alma», con «encanto», nos venden tantos que incluso así se agrupan comercialmente hoteles, restaurantes, cafés, ciudades y parajes naturales en un intento turístico promocional que devalúa o prostituye el significado real de lo que sentimos auténtico.

En el laberinto de callejuelas del centro de Cádiz, el lugar donde se ubica la taberna está lo suficientemente cerca de lo conocido para no perderse. Lo suficientemente alejada y escondida para no restarle un ápice de misterio, de involuntario descubrimiento, de sorpresa al fin y al cabo. Es el sitio que recomendarías siempre a los que vienen de fuera, donde presumirías de la maravilla que es el atún (tan conocido por nosotros y tan sorprendente para los demás), de nuestros vinos, de nuestro gusto por la charla y la tertulia. Pero es el sitio al que sólo irías con los amigos, con los de verdad, con los que disfrutas de todo lo que vendes entusiasmado a los foráneos. Todo eso que en cierto modo nos define. ‘Modus vivendi’ decían los primeros taberneros, los romanos.

La Sorpresa no se traiciona ni nos traiciona. Tabernas, tascas, chigres, baches, güichis, tabancos, tavernas en catalá; forman parte de la memoria colectiva. Todos las conocimos de la mano de un padre, de un abuelo, de un libro o una película. Por eso tal vez los mil intentos de rehabilitación, imitación ‘chic ultrafashion’, lavado de cara por volver a los orígenes como forma ‘cool’ de ser ‘lo más’, todos esos intentos artificiales nos dejan indiferentes. Forma parte de nuestro ADN y cuando es de verdad, lo reconocemos.

Difícil de explicar ciertamente cuando son sensaciones aunque vengan acompañadas, en este caso, de buenas razones. Del trabajo bien hecho, de la decoración, del ambiente. Guardaron todo lo bueno que tenía antes e incorporaron lo mejor que tenemos ahora. Medidas olvidadas como la media limeta o el cuartillo añaden romanticismo y práctica solución a los comensales solitarios o brevemente acompañados.

Vinos de la tierra, aunque cuenten con una amplia bodega allende los límites provinciales. Atún de primera presentado en sus múltiples variantes, aunque sobren especialidades del extranjero nacional. A título personal, muero con las anchoas y las sardinas marinadas, pero también he visto ojos en blanco ante la patatera extremeña, las gildas o la ensaladilla de salmón, por citar algo de su esmerada y bien cuidada carta de tapas y raciones. Cuenta también con un pequeño despacho de conservas y vinos que ya quisieran las tiendas gourmet que en el mundo han sido. Me siento bien allí. Hay algo familiar en su atmósfera que me mueve a volver incluso sola, y ese ambiente difícil de encontrar creo que es su gran acierto. Además de una magnífica, y más terrenal, relación calidad-precio.

No voy a descubrir cada detalle, de todos es sabido que la magia pierde brillo si se desvela. Pasen y vean, disfruten de las cosas bien hechas, de lo nuestro. En un previsible juego de palabras: una grata sorpresa, La Sorpresa.


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>>VÍDEO: Receta del tartar de atún de la taberna La Sorpresa