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El Palo Cortado de González Byass que viajará por el mundo ya está a bordo del Elcano

Por Carmen Ibáñez Quignon,

En tres días, el Buque Escuela Elcano partirá en una nueva travesía. Zarpará del muelle de Cádiz como cada año, para completar su nonagésimo crucero de instrucción. Volverán las escenas de despedida de familiares y gaditanos. En esta ocasión el buque lleva una carga de excepción por iniciativa de la bodega jerezana González Byass. Dos medias botas y un barril de palo Cortado de la añada seleccionada de 1990, que viajarán durante seis meses para recuperar la tradición olvidada hace más de dos siglos de los vinos de ida y vuelta. De ahí el nombre que recibe, XC Palo Cortado de ‘Ida y Vuelta’.

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Las botas servirá como lastre del barco. | C.I.

El presidente de la bodega, Mauricio González–Gordon, ha explicado esta mañana ante el Comandante Capitán de el Elcano, Ignacio Paz García y autoridades representantes de la Guardia Civil, Policía Nacional y otros invitados, los motivos históricos que respaldan esta unión entre albariza y mar. El punto de partida es conmemorar los 500 años de la Expedición de Magallanes-Elcano, uno de los “hitos marinos de mayor trascendencia histórica”, que zarpó el 20 de septiembre de 1519 de Sanlúcar de Barrameda. A sus cinco naves y una tripulación de 239 hombres, se sumaban 253 botas y 417 odres de vino de jerez, tal y como consta en el libro de bastimentos que se conserva en el Archivo General de Indias de Sevilla. Este dato demuestra la importancia “nutritiva, anímica y medicinal de esta parte de la dieta”, apuntaba González Gordon. La dura expedición regresaría en 1522, liderada por Juan Sebastián Elcano tras la muerte de Magallanes, con tan solo dieciocho hombres en la nao Victoria.

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Brindis entre Ignacio Paz Garcia, Comandante Capitán del Elcano y Mauricio González-Gordon, presidente de GonzalezByass. | G.C.

La utilidad de los vinos iba más allá: servía de lastre para dar estabilidad al barco. El viaje tenía consecuencias sobre el vino, aumentando su calidad, debido a la “oxigenación y la extracción de componente de la madera de las botas”, de ahí el dicho: “Mareado el buen vino de jerez, si valía cinco, vale diez”, ha recordado en su discurso el presidente de González Byass. Por ello, embarcar vinos, vinos de ida y vuelta, en travesías a América y Asia se convirtió en una práctica habitual e hizo del jerez “uno de los vinos más viajeros del mundo”, facilitado por el hecho de que su buena conservación es superior a la de otros vinos. En el archivo histórico de González Byass se encuentra la última referencia documentada de los vinos de ‘ida y vuelta’ hace 155 años. “Gracias a la gentileza del Comandante recuperamos esta modalidad”, declaraba González-Gordon, añadiendo que es una forma de “rendir homenaje a aquellos hombres valientes que arriesgaron la vida por ampliar y acercar los horizontes de España”.

El Comandante Ignacio Paz García dio la bienvenida a todos al buque, en un día en el que han sido presentados los nuevos guardiamarinas. Ha querido agradecer participar en esta iniciativa. Ha destacado que “es una obligación revisar nuestra historia con rigor”, para destacar comportamientos heroicos y para “recuperar tradiciones como esta, mantenerlas y exportarlas”. Se ha comprometido a devolver las botas “intactas”, y utilizarla sólo para servir como lastre. Eso sí, asegura que el vino llegará “mareado agitado y bien meneado”, como corresponde a una travesía de estas características. Tras sus palabras, los anfitriones brindaron con el vino que protagonizaba el acto.

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Momento en el que embarcan las botas del palo cortado XC en el buque escuela. | G.C.

De vuelta a tierra, XC Palo Cortado de ‘Ida y Vuelta’ será embotellado y vendido como una auténtica joya paseada por el mundo. Antonio Flores, enólogo de González Byass, destaca la “nariz intensa y compleja” de este vino, la presencia de “avellanas, almendras y ebanistería fina”. En boca lo percibe como “potente, amplio y muy persistente”, un vino que “ha alcanzado la plenitud y está a un paso de la gloria”. Así zarpará, y volverá, según la tradición quintuplicando su valor, maduro y viajado.