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Cocina de la Sierra en el próximo Jueves Gastronómico de la I.P. Fernando Quiñones

Por GURMÉ CÁDIZ,

El próximo jueves día 1 de febrero, a las 14:30 horas, la cocina de la Sierra de Cádiz será protagonista en una nueva entrega de los ‘Jueves Gastronómicos’, los almuerzos preparados y servidos por alumnado como parte de su formación en la I.P. Fernando Quiñones, dependiente de la Diputación. De este modo, los diferentes platos estarán compuestos por productos de esta comarca gaditana.

En esta ocasión diferentes empresas ofrecen sus productos para convertir este menú en una oportunidad de deleitarse con sabores de de excelencia. Productores de primeras marcas como Quesos Pajarete, de Villamartín; El Bosqueño y Chacinas El Bosque, de El Bosque; Molino las Pilas, de Olvera; el Consejo Regulador del Sherry y la manzanilla de Sanlúcar; las Bodegas Manuel Aragón Baizán, de Chiclana; mermeladas artesanas de Cañá de Arriero y Quesos Artesanos la Serranía de Cádiz, de Arcos; participan en esta iniciativa que no sólo sirve para promocionar estos productos, sino para que los futuros restauradores que se formen en la I.P. Fernando Quiñones se familiaricen con sus cualidades y potencialidades.

El alumnado tendrá que sacar el máximo partido a esta variada oferta culinaria que va más allá de algunos productos emblemáticos que se identifican con esta comarca, como pueden ser quesos,  aceites, espárragos, miel, o carne de caza. El menú de este modo estará formado por Abajao de espárragos con huevo a baja temperatura y chorizo al vino amontillado, como entremeses; ensalada de hojas con trucha marinada, lascas de queso y reducción al moscatel, de entrantes;  guiso de trigo con calabaza, setas y morcilla, de primer plato; canelón de cabrito sobre crema tostada de coliflor, de segundo; y como postre principal, leche frita con miel de Grazalema y helado de queso payoyo con vinagre de Jerez y crujiente de matalauva. De mignardises se servirán higos con sorpresa,  roscos de huevo de Arcos y gañotes.

La gastronomía serrana está avalada por la calidad de su materia prima y el cuidado de sus producción, en muchos casos artesanal, que la configura como única y con un claro valor añadido, que se está convirtiendo en uno de sus motores económicos y en un aliciente para desarrollar la pujante industria del turismo de interior y la desestacionalización de la llegada de visitantes.