Jaime García
Entrevista

«Es muy lamentable querer parecerse a otra persona porque no existe nadie como tú»

Andrea Amoretti explica las claves del estilo en la vida de las personas

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Andrea Amoretti es una periodista gallega especializada en moda. Es una escritora y estilista poco convencional que ha reunido a una comunidad de mujeres en tono a la búsqueda del estilo y la felicidad. Fruto de esta experiencia acaba de publicar el libro «Empieza por los Zapatos. Conecta con tu esencia y descubre el estilo que te hace feliz», de Plataforma Editorial.

¿Qué es el estilo?

Es la historia de la persona que eres contada a través de cómo vistes, pero no exclusivamente. También mediante la manera en la que consumes, en la que vives, de la belleza que te rodea, de cómo cuidas los detalles... Es como una conversación contigo mismo y con el mundo que te rodea.

Todos tenemos un estilo que no se puede esteriotipar ni estandarizar porque cada uno tenemos el nuestro propio.

-¿Por qué es tan importante el estilo?

Porque tiene el don de poner las cosas en su sitio, de humanizar lo que somos y ayudar a expresar nuestra identidad. Nos pone en contacto con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea. Tiene mucho que ver con nuestro estado de felicidad, de equilibrio.

Es nuestra carta de presentación, ¿no?

Efectivamente, y mucho más que eso porque desde hace mucho tiempo se ha identificado el estilo con nuestra imagen y es mucho más. Tiene un valor mucho más profundo porque es parte de lo que somos. Tenemos una parte interior y otra exterior y están conectadas entre sí.

Si una persona no está contenta con su propio estilo, ¿cómo puede cambiarlo?

Vaciando el armario, sin duda. Es la mejor manera de volver a empezar, incluso cuando el estilo entra en crisis a lo largo de nuestra vida, que sucede, porque pasamos por muchas experiencias que impactan en nuestra existencia. Como el estilo está en el centro de lo que somos, porque es parte de nosotros, impacta muy directamente en nuestro ser.

En el armario tenemos demasiadas opciones y elegir cuando se multiplican las opciones es muy complicado. Hay que aligerar y poner delante de nosotros las prendas que sabemos que nos van, que nos funcionan, que nos hacen sentir bien, y empezar a construir desde ahí.

Pero eso es de cara al exterior. También podemos hablar de la conversación interior, que es un campo muy amplio con muchas puertas de acceso. De lo que se trata es de conocerse mejor, y se puede hacer a través de la nutrición, del ejercicio, de terapias naturales, de rutinas de bellezas... que nos ayudan a ponernos en conexión con nosotros mismos y descubrir qué es lo que nos hace sentir bien.

La forma más óptima de activar ese descubrimiento interior —tan difícil de conseguir—, es activando los cinco sentidos, que muchas veces los tenemos muy atrofiados, y, sobre todo, practicando el silencio. Vivimos muy enfocados hacia fuera y es necesario realizar una mirada hacia nuestro interior, que es el que marca nuestro verdadero estilo, el que de verdad importa. Para que esa conversación se pueda escuchar y mantener es necesario el silencio y utilizarlo. Puede hacer de muchas maneras: en contacto con la naturaleza, cambiando el ritmo de vida, con una respiración consciente... que nos ayudan a modificar la perspectiva.

¿Es menos auténtica una persona cuando intenta copiar el estilo de los demás?

Sin ninguna duda. Es maravilloso si te inspira, pero si te comparas y te vistes o «disfrazas» de otros, has dejado atrás lo más importante, que es a tí mismo. Eso es fatal porque cada uno tiene que defender su identidad y nadie más que tú puede hacerlo porque no existe nadie en el mundo igual que tú. Es muy lamentable querer parecerse a otra persona porque no existe nadie como tú. Aunque la frontera entre inspirarse y copiarse es muy sutil, es muy importante atreverse a ser originales, a ser diferentes, a hacer las cosas aunque sea a contracorriente. Lo esencial es no compararse. Estamos constantemente midiéndonos con los demás y basando nuestra imagen, físico, vida, hobbies..., según los impactos que recibimos de la gente que nos rodea. En el momento en que empiezas a compararte, dejas de valorarte.

¿Cuidarse a uno mismo es, entonces, quererse más?

El estilo es una historia de amor y conexión con uno mismo con lo que eres. Sin duda alguna.

El estilo de toda persona va cambiando a lo largo de la vida, ¿hay una edad en la que se define?

En todas. Todas las etapas de la vida y cambios son necesarios. Son parte de esas crisis, de esa evolución de la propia persona. El estilo es algo vivo y mejora con el paso del tiempo y las experiencias propias porque se nutre. Una mujer de 40 tiene un armario con ropa llena de historias de viajes, mercadillos, celebraciones... No siempre se lleva el mismo prototipo de estilo, hay que adaptarlo según se tienen vivencias.

¿Se corre el riesgo de ser esclavos del estilo?

En cuanto que supone estar conectado con uno mismo y sea una fuente de felicidad y conexión, no es una esclavitud, es un discurso. Otra cosa es ser esclavo de la ropa, de la imagen, pero del estilo no.

¿Por qué en su libro propone empezar por los zapatos?

Los zapatos en el libro tienen doble significado. Los zapatos ocupan uno de los lugares clave de la imagen de nuestro cuerpo. Tenemos tres: la cabeza, las manos y los pies. Los pies son especialmente importantes y solo cambiando los zapatos, pero dejando las mismas prendas, se cambia un look, se transforma. Los zapatos transmiten personalidad y juegan un papel muy importante. Además, es una metáfora porque implica tu yo, que eres dueño de tu esencia.

¿Es el estilo más masculino que femenino?

No, el estilo no entiende de género, es de ser humano, de ser persona.

¿A quién se dirige el libro?

A mujeres, porque yo trabajo para mujeres y el discurso del libro es más femenino. Para aquellas que quieran utilizar su estima como una herramienta de felicidad, que estén buscando un cambio, un progreso, avanzar de alguna manera en su vida y activar ese discurso interior. En definitiva, a la mujer feliz que llevamos todas dentro.

Muchas mujeres han tenido malas experiencias en su vida o han sido madres, han cambiado de profesión y viven un momento retante porque después de desconectar de ellas mismas, de su propia esencia, quieren retomar de nuevo su vida y a través del estilo quieren buscar de nuevo el equilibrio y la felicidad como personas.