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Padres e hijos

El 16% de los niños con más de 5 años moja la cama por las noches

La enuresis no recibe el seguimiento adecuado porque los padres no le dan gran importancia

MadridActualizado:

«No pasa nada, ya madurará». Es la frase que repite la mayoría de los padres con niños con enuresis, la emisión de orina durante el sueño, sin despertar ni ser consciente de ello. Este trastorno, si no se trata como es debido, no tiene fecha de caducidad en las personas. ¿El principal problema? La falta de actuación de los padres y el infra diagnóstico por parte de estos. Si no lo cuentan, no saben que se puede tratar y solucionar a corto plazo.

La enuresis nocturna puede afectar a cualquier persona, siendo alarmante a partir de los 5 años. Es entonces cuando la vejiga debería estar controlada. ¿Por qué ocurre? «Debido a una alteración en la hormona antidiurética, encargada de disminuir la orina durante la noche», afirma Isabel Lostal, pediatra del Centro de Salud Actur Oeste. En gran parte de los casos, puede deberse a la producción excesiva durante las horas de sueño o a la capacidad reducida de la vejiga –entre un 25-30 por ciento más pequeña–.

«En un 90% de los casos, es hereditario», comenta Juan Carlos Ruiz de la Roja, jefe del servicio de Urología del Hospital Universitario Santa Cristina de Madrid, en un encuentro organizado por Ferring y la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS). Este urólogo habla también de la estrecha relación de la enuresis con otras patologías como el estreñimiento, Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS) o dificultades en las relaciones sociales.

Sufrimiento en silencio

La incidencia de enuresis a los 5 años es, aproximadamente, del 16%. El pensamiento de los padres de dejar pasar el tiempo puede conllevar problemas a largo plazo. Ambos especialistas hablan de pacientes enuréticos en edades adolescentes y adultas. «Lo importante es hacer un diagnóstico temprano, para poder asignarle el tratamiento adecuado», asegura Lostal. Existen diferentes tipos de procesos para evitar las pérdidas de orina nocturnas.

El primero de ellos, conductual, donde se incide en los hábitos que lleva el paciente, insistiendo en la idea de evitar bebidas con cafeína. Le sigue el tratamiento con desmopresina, un medicamento que la persona afectada debe tomarse antes de dormir. Y, por último, una alarma que avisa de la pérdida. Colocada en la ropa interior, emite un sonido cuando entra en contacto con la orina. El descontrol en la hormona antidiurética se puede corregir en tres meses en el 80% de los casos, siempre que no haya otros síntomas o problemas asociados y el tratamiento que lleve el paciente sea el adecuado.

En enuréticos, «lo importante no es que mojen la cama, sino la consecuencia que ello conlleva», insiste Francisco Javier Quintero, jefe de Psiquiatría del Hospital Infanta Leonor. Este especialista asegura –además– que «los niños sufren en silencio. Saben que van a meterse en la cama, que va a pasar algo y no van a poder controlarlo».

La enuresis es una afección médica común que tiene grave impacto en la autoestima, el bienestar emocional y la actividad diurna del pequeño, incluido el rendimiento escolar y social. «Muchos niños no salen de casa, no quieren dormir fuera de su habitación, ni acuden a campamentos porque no quieren que se sepa que se orinan en la cama», afirma Quintero.

Los expertos insisten en concienciar, en evitar la vergüenza de hablar sobre ello, porque solo así podrán avanzar y ayudar a las personas enuréticas. «Los padres no preguntan sobre el tema, no le dan importancia, no saben que tiene solución», concluye Lostal.