Socorro, mi hijo ha pedido un móvil a los Reyes Magos

La mayoría de expertos recomiendan que los niños no tengan smartphone antes de los 12 años, pero tampoco se puede cerrar las puertas a la utilidad que conlleva el uso de los dispositivos electrónicos

MADRIDActualizado:

Uno de los escollos a los que se enfrentan los padres en Navidad es cuando sus hijos, hasta entonces niños, alcanzan la preadolescencia. Es el momento en que dejan de desear juguetes y en su lista de regalos y cartas a los Reyes Magos y Papá Noél se cuelan las nuevas tecnologías. Es normal que a partir de esa edad no se resistan a pedir una tableta o un teléfono móvil pero, ¿qué podemos hacer en estos casos? La mayoría de expertos recomiendan que los niños no tengan móvil propio antes de los 12 años, pero tampoco se puede cerrar las puertas a la utilidad que conlleva el uso de los dispositivos electrónicos.

Así que ante la posibilidad de ceder a sus deseos y regalar un teléfono o una tableta esta Navidad Àngels Ponce, terapeuta familiar con más de 30 años de experiencia lo primero que sugiere es definir cuáles serán sus normas de uso. «Esto es lo que hizo hace algunos años la madre de Janell Hoffman, que con 13 años recibió un iphone como regalo de Navidad. Este hecho se convirtió en anécdota ya que el teléfono venía acompañado de una larga lista de normas de uso reflejadas en un contrato que el niño tuvo que firmar».

Sin llegar a esto, es necesario regular el uso de los dispositivos electrónicos. Ponce nos propone algunos tips que no debemos dejar escapar para que los menores hagan un buen uso de las nuevas tecnologías, siempre de bajo la supervisión de sus padres :

● No puede haber secretos: la contraseña será compartida y revisaremos el móvil periódicamente.

● Pactar las app que se descargan y pedirles que controlen el consumo de datos y el tiempo de uso.

● Establecer un horario para saber a hora se apaga el móvil, dónde se deja en casao cuándo se puede volver a recoger y encender, tanto en los días laborables como festivos.

● Si se puede llevar al colegio o no. Si hay excepciones en este ámbito.

● En caso de pérdida o si se estropea ¿qué ocurrirá?, ¿quién correrá con los gastos?

● Cómo comunicarse con los demás a través de las diferentes posibilidades que ofrece el smartphone : qué lenguaje utilizar, qué contar o no, grupos de chat o de whatsapp…etc.

● Regular el uso de redes sociales: por ejemplo, no aceptar invitaciones de desconocidos.

Uso de imágenes, respeto a la intimidad propia y a la de las otras personas.

● Recordarles que la vida pasa fuera del teléfono: las relaciones reales siempre son mejores que las virtuales.

Pero no hay que engañarse: «Cuando a nuestro hijo le regalamos un móvil es como si nosotros tuviéramos uno más, no les podemos abandonar a la experiencia: tenemos que regular su uso, hablar y supervisar. Pero sobre todo, tenemos que darles ejemplo: si a ellos no les permitimos tener el teléfono mientras están en la mesa, nosotros tampoco podemos hacerlo», apunta Ponce. «No se trata de invadir la privacidad sin control ni permiso, sino de partir de la base de la negociación desde el primer momento, dejándoles claro cuáles son las reglas del juego y que vean que los padres están a su lado», concluye esta experta.