Una modelo desfila con un diseño de Jonathan W. Anderson
Una modelo desfila con un diseño de Jonathan W. Anderson - Ludwig BONNET-JAVA

Semana de la Moda de ParísLoewe, la deconstrucción del estilo español

Tradición, modernidad y casticismo se combinaron en el que ha sido el mejor desfile del británico Jonathan W. Anderson para la emblemática firma

ParísActualizado:

Lunares, rojos, negros, encajes, transparencias, lazos, ante, mangas abullonadas, cuero de vaquetilla y volantes. Como quien no quiere la cosa y con una modernidad a base de formas deconstruidas, Jonathan W. Anderson bordó la colección presentada ayer en el desfile de Loewe en París.

Nada fue lo mismo que antes. Para empezar, el espacio, en otras ocasiones inhóspito, estaba enteramente forrado de negro -suelo, paredes y techo- con la escasa luz puntual que iluminaba una selección de orquídeas estratégicamente colocadas y de las linternas de los improvisados «ujieres». Quizás por primera vez de verdad, la colección tenía un estilo concreto, una idea propia, una inspiración que resultó ser de carácter español y más Loewe que nunca en años. Al mismo tiempo, en el desfile lució una modernidad contenida, pero a raudales.

Abanderando la histórica marca de nuevo, se retomaron elementos del Loewe de otras épocas: estaban sus ya conocidos bolsos de cuero en distintos materiales y colores, los vestidos-abrigo con falda en cuero natural, los atuendos en patchwork de seda y ante, las botas y los sacos-mochila retomados de las colecciones más antiguas de Louis Vuitton, su hermana mayor en el grupo LVMH.

De lo simple a lo complejo

El estilo español venía marcado por los lazos al cuello, la profusión de lunares -grandes y pequeños-, combinados con piezas simples o -por el contrario- alternados con cuadros y telas escocesas, como en el look de cierre. El color negro, las rayas rojas verticales, las mangas de balón separadas del escote y los tonos verdes remataban con acento español una colección hasta cierto punto castiza.

La modernidad vino con suavidad de la mano de las combinaciones inesperadas de tejidos, como las telas con letras impresas y los motivos de quilt escocés, o el jersey de lana con dibujos típicos británicos y la falda hecha a base de recortes de círculos rosas. Lo brillante y lo mate también salieron a escena juntos y no faltaron transparencias, botas plateadas, bolsos con cadena extra larga y telas de lunares tratadas como los tejidos de los impermeables británicos.

Marcada elegancia

La feminidad moderna y algo surrealista de esta colección de Loewe, ideada para el Otoño-Invierno 2017/18 por Jonathan W. Anderson, mostraba conjuntos deliciosamente conseguidos, como el del top de animal print y la falda verde oliva larga, que siendo llamativo, era de una marcada elegancia; o el vestido largo en azul marino con pequeños lunares blancos, que nos retraía a los atuendos clásicos de la España de los años 20 y 30.

Los accesorios reinaron, como siempre. Desde los colgantes de gran tamaño forrados en cuero, a los bolsos estilo Amazona de nueva generación, las sandalias, los zapatos de cuero con cordones o las botas plateadas, todos los complementos dieron una base sólida, realista y comercial a una colección variada y trabajada, en la que se ha hecho alarde de buen gusto.

El Loewe de los años 70 y 80 está volviendo a surgir con aires renovados. Una pena que hayan tardado décadas en cerrar tiendas innecesarias y en darse cuenta de que no le pueden dar la espalda al pasado. Todo un éxito.