Vestido blanco de DKNY
Vestido blanco de DKNY - ABC

El «pequeño vestido blanco»

Un básico de cualquier armario femenino en verano

MadridActualizado:

Si algo sustituye al tan cacareado Petite Robe Noire o «PRN» de Coco Chanel en este siglo XXI es su opuesto: un sencillo vestido blanco. Día y noche. A las eternas frases de mademoiselle, de «toda mujer necesita un vestidito negro» y «nunca vas ni demasiado vestida ni poco vestida con un sencillo vestido negro», habría que darles la razón. Pero ha evolucionado mucho el armario femenino desde entonces.

Coco Chanel vivió durante su infancia en un colegio de monjas, un orfanato para niños abandonados en el que tanto su uniforme como el de las monjas eran de un riguroso negro. Coco, por lo tanto, acabó amando aquello que había odiado. En los años 50, tras la Segunda Guerra Mundial, el negro pasó de ser un color serio o de luto, a ser un tono a la moda para vestir incluso durante el día.

Después de tantos años de hartazgo generalizado del color negro en ropa de oficina, vestidos para ocasiones especiales, atuendos de cóctel e incluso vaqueros, el blanco le ha usurpado su lugar. Limpio, alegre, puro, tranquilo y elegante, el blanco es el «nuevo negro» desde hace ya tiempo.

No hay que limitar su uso al verano, si bien es durante la temporada de calor cuando más apetece y sobre todo, cuando más favorece. En el caso de los pequeños vestidos blancos, que en francés podríamos denominar «PRB» si continuamos con la tontería de las siglas, no hay casi prenda más práctica durante la primavera y verano. A la Petite Robe Blanche se les presupone ligereza de material, un corte discreto y ausencia de escotes excesivos u ornamentos. Son el perfecto atuendo para cualquier reunión de trabajo, almuerzo, cena o fiesta. Lo que variará en cada caso será «el aderezo de la receta»: unas bailarinas, un cárdigan, un chal, unas sandalias de tacón o un collar «de aquí te espero».