Willy Toledo - Gtres / Vídeo: El todavía actor no sólo ha cargado contra políticos, sino también contra cantantes como Miguel Bosé

Willy Toledo, crónica de una decadencia anunciada

Desde el año 2003 no ha dejado de copar los titulares de la prensa nacional por sus ideas revolucionarias, sus polémicas declaraciones y sus violentas participaciones en actos radicales

MadridActualizado:

Aunque es actor de profesión, Guillermo Toledo, más conocido como Willy, pocas veces aparece en los medios de comunicación en alusión a los papeles que representa. Desde el año 2003, cuando fue elegido presentador en los Goya y provocó un tsunami al escorar la política del partido popular, no ha dejado de copar los titulares de la prensa nacional por sus ideas revolucionarias, sus polémicas declaraciones en las que arremete duramente contra la Corona y numerosos cargos públicos, y sus violentas participaciones en actos radicales.

Futuro prometedor

Nacido en Madrid en 1970, Willy siempre fue un «hijo de papá», como él mismo se describía. Nació en el seno de una familia adinerada: su padre fue pionero en cirugía torácica y su madre, aunque no ejercía ninguna profesión, se codeaba con la élite de la capital. Una situación económica y social que les permitió enviar a sus cuatro hijos: Marta, José, Íñigo y Guillermo, a uno de los mejores colegios de la época. Cursó sus estudios primarios y secundarios en el colegio «Estilo», situado en la calle Serrano y colindando con la colonia de El Viso, un oasis residencial exclusivo en el que solo unas pocas familias se pueden permitir el lujo de vivir.

Tras suspender el Bachillerato en España, sus padres le enviaron a Estados Unidos con la esperanza de que volviese convertido en un hombre de provecho. Allí estudió artes escénicas y a su regreso consiguió algunos papeles con los que alcanzó la fama. Entre los más conocidos se encuentra su participación en la popular serie «7 vidas» o su papel en la comedia musical «El otro lado de la cama».

Declive

Todo se vino abajo durante la Gala de los Premios Goya en 2003, la del «No a la guerra» de Irak. Como consecuencia de su polémica intervención su prometedora carrera en la industria cayó en picado. Desde entonces, y como forma de venganza, es cabeza visible de manifestaciones protagonizadas por la izquierda más radical del país. Diez años más tarde comunicó que se marchaba a vivir a Cuba harto de la «falta de democracia» en España y de sus políticos «fascistas». Sin embargo, tiempo después confesó que el verdadero motivo se debía a «un veto laboral»: «Me he tenido que ir del país porque nadie me da trabajo. Yo antes tenía 15 ofertas de películas todos los años. Pero eso se acabó. Es consecuencia de todos los linchamientos mediáticos que se han producido contra mi persona por el simple hecho de decir la verdad y rebatir las mentiras», declaraba en marzo de 2017 al diario «El Plural». Y es que hasta sus amigos y compañeros de set le habían dado la espalda por sus exabruptos y salidas de tono cada vez más unidas al régimen castrista de Hugo Chávez.

Poco se sabe de su vida en Cuba, tan solo que el régimen puso a su disposición una de las casas de protocolo de El Laguito, con servicio doméstico y chófer. Sin embargo, el afán de protagonismo de Willy Toledo hace que lejos de rectificar por los errores cometidos en el pasado, el actor sigue valiéndose de Twitter para aferrarse en su papel de activista radical y protagonizar cualquier escándalo cada vez que la actualidad se lo permite mostrando su público apoyo, por ejemplo, a los presos de ETA.