Tessy de Luxemburgo
Tessy de Luxemburgo - ABC

Tessy de Luxemburgo: «Un divorcio siempre es difícil, pero hay que adaptarse»

La exmujer del Príncipe Luis de Luxemburgo, tercer hijo de los Grandes Duques, afronta su nueva vida de soltera en Londres volcada en sus dos hijos y en su trabajo como embajadora de ONUSIDA

MADRIDActualizado:

El 2017 será un año difícil de olvidar para Tessy de Luxemburgo (32). Semanas colmadas de desolación, nervios e incredulidad al ver cómo su idílico matrimonio con el Príncipe Luis de Luxemburgo (31) se desmoronaba sin atisbo alguno de reconciliación. Su historia de amor, fraguada en Kosovo en 2004, encandiló al mundo. Ella era una joven soldado de orígenes humildes que servía en las fuerzas de paz desplegadas por Naciones Unidas en la zona. Él, el tercer hijo de los Grandes Duques de Luxemburgo, Enrique y María Teresa, que acudía a pasar revista a las tropas. El flechazo fue instantáneo. Mantuvieron un noviazgo secreto durante unos años hasta que el 12 de marzo de 2006 proclamaban su amor a los cuatro vientos con el nacimiento de su primer hijo Gabriel y una boda, en septiembre de ese mismo año, que nunca contemplaron con buenos ojos en la Gran Familia Ducal de Luxemburgo. Tras más de una década de matrimonio y un segundo hijo en común, Noah, el Departamento de Prensa del Gran Ducado de Luxemburgo se veía obligado a emitir uno de sus comunicados más delicados el 18 de enero de 2017: el divorcio de Tessy y Luis de Luxemburgo.

Boda de Tessy y Luis de Luxemburgo en 2006
Boda de Tessy y Luis de Luxemburgo en 2006-ABC

Justo un año después, Tessy relata a ABC desde Londres cómo vivió aquel agrio momento. «Hablando sobre mi divorcio, sin entrar en detalles, por supuesto que una separación siempre es difícil. No somos diferentes en esto. Es un momento donde uno tiene que aceptar que se ha producido un cambio, alguien muy familiar se ha ido y uno tiene que adaptarse a lo que viene después. Hemos aceptado esta realidad y colaboramos juntos hacia un entorno equilibrado y amoroso por el bien de nuestros dos hijos», relata de forma contundente Tessy Antony.

La joven encara con optimismo su nueva vida de soltera, alejada de palacios y afincada en una preciosa casa de Kensington, al oeste de Londres, la ciudad en la que también vivió sus años más dulces junto a Luis de Luxemburgo. «Tomo cada día como viene. Acabo de comenzar un nuevo trabajo que me permite conocer a mucha gente interesante y gracias al que viajo mucho. Mi vida no ha cambiado realmente. Durante nuestro matrimonio tuvimos una vida muy interesante en Londres, volcada en actividades especialmente filantrópicas», agrega.

Tessy de Luxemburgo, con sus dos hijos Gabriel y Noah
Tessy de Luxemburgo, con sus dos hijos Gabriel y Noah

Tessy trabaja ahora como embajadora de ONUSIDA, rol con el que está en contacto con mujeres de todo el mundo a las que ayuda en labores de concienciación sobre derechos humanos, educación sexual y desigualdad entre sexos. «Participo en conferencias y asisto a reuniones con organizaciones específicas para conseguir patrocinios que permitan extender y lograr los objetivos de ONUSIDA».

Cuando a Tessy le preguntan sobre quién la ha inspirado en su carrera, no alberga dudas; la Princesa Diana. «Ella fue la primera con perfil real que abandonó la actitud de “a puerta cerrada” y trabajó para lograr objetivos que eran importantes para ella sin miedo a ser juzgada. Sacudió un poco el sistema existente. Era ella misma y fue una figura que siempre me inspiró».

Hija de un alicatador y una ama de casa, al emparentar con una gran Familia Real Tessy se vio obligada a renunciar al anonimato. Poco a poco se acostumbró a protagonizar portadas y titulares no siempre complacientes. Tras su separación, una revista de cotilleos belga llegó a tildarla de «cazafortunas». Según la publicación, con su matrimonio solo buscaba su propio beneficio económico. No le afecta lo que digan o publiquen sobre ella. «Las personas que están expuestas al público sufren la intrusión de los medios en algún momento de sus vidas. Pero cualquiera que escriba no tan positivamente sobre mí debe de tener mucha inseguridad. Este no es mi problema y no desperdiciaré mi energía. Espero que mi trabajo hable por sí mismo y que siga siendo el principal foco de atención porque eso es lo que realmente me importa. Mi vida privada no es tan interesante».

El tiempo que le deja libre su trabajo lo invierte en practicar deporte –sale a correr a diario y practica yoga– y en actualizar su Instagram, donde publica imágenes prácticamente a diario. «Tengo una cuenta precisamente para proteger mi privacidad. Me permite compartir algunos momentos clave de mi vida. Proporciona a los medios y a otras personas la información necesaria para que luego no nos molesten por cualquier otra cosa. Es un buen equilibrio que hasta ahora ha funcionado muy bien», añade.

Su exsuegra, la Gran Duquesa, Teresa de Luxemburgo
Su exsuegra, la Gran Duquesa, Teresa de Luxemburgo-ABC

El pasado mes de octubre se reencontraba con su ex en las puertas del Tribunal Supremo de Londres donde se dirime su espinoso divorcio. El juez ha emitido un fallo por el que se impide informar de los detalles económicos, el verdadero escollo de su separación. También deberán negociar si mantiene sus títulos reales de Princesa de Luxemburgo, Princesa de Nassau y Princesa de Borbón Parma.

Tessy prefiere no hurgar demasiado en un doloroso pasado, aunque confiesa que no hay nada de lo que se arrepienta. «Volvería a hacer exactamente lo mismo. Aprendí tanto de los años previos... Las experiencias del pasado me han hecho quien soy hoy. Una persona que siempre dedica tiempo a los demás. Los que me conocen lo saben. Intento ayudar donde puedo. Esa es mi ambición y mi objetivo para mostrarles a mis propios hijos de qué se trata realmente la vida. Uno tiene que trabajar duro para marcar la diferencia».