Sara Sampaio
Sara Sampaio - ABC

Sara Sampaio: «Fui forzada a hacer cosas que no quería»

La «top model» portuguesa denuncia en Lisboa que fue presionada para posar desnuda

Corresponsal en LisboaActualizado:

La «top model» portuguesa Sara Sampaio, una de las grandes estrellas de Victoria’s Secret, ha desatado la sorpresa en su país con unas explosivas declaraciones en plena Web Summit: «Fui forzada a hacer cosas que no quería». Más aún: «Lo que me hicieron es inaceptable. Me siento violada, maltratada y faltada al respeto como profesional y como mujer».

Su contribución a la cumbre mundial de tecnología y nuevas empresas, que acaba de cerrar sus puertas en Lisboa, quedó así marcada en un contexto de gran sensibilidad internacional hacia este tipo de temas, especialmente a raíz de las acusaciones contra Harvey Weinstein y Kevin Spacey.

La maniquí de Oporto se subió al palco con el objetivo de compartir su experiencia de gran éxito, pues de eso se trataba en las influyentes jornadas. Sin embargo, todo dio un giro cuando abordó la espinosa cuestión. «Ha habido momentos, a lo largo de mi carrera, en que no me quedó más remedio que hacer esas cosas porque la respuesta siempre era la misma: que formaba parte de mi trabajo», dijo Sampaio, de 26 años, durante su charla bajo el título de «Modelo de hoy en día» (posteriormente, habló en otro foro acerca del activismo protagonizado por celebridades).

Si se expresó en estos términos fue, precisamente, porque ya no tiene que acatar ciertas condiciones, de acuerdo con sus palabras. De hecho, se mostró orgullosa de poder negociar en la actualidad contratos que no incluyan posar desnuda. Pero antes ha tenido que pasar por experiencias tan difíciles como la que ella misma denunció recientemente a través de las redes sociales.

Se trataba de una sesión de fotografías para la revista francesa ‘Lui’, cuyo equipo directivo la instó a desnudarse ante la cámara, según la modelo lusa. «Mi agente y yo insistimos en un acuerdo claro para protegerme y controlar la decisión que hice de no hacerme fotos desnuda», señaló ella misma, en la antesala de afirmar que comenzaron en ese momento las «presiones muy agresivas» para accediese. «Durante el día de la sesión de fotos, necesité constantemente defenderme y repetir mis límites con respecto a los desnudos, asegurándome de que me cubría tanto como podía», explicó antes de proseguir: «Mientras repasábamos las imágenes finales, me di cuenta de que había algunas exposiciones accidentales con ciertas partes de mi cuerpo que no quiero que sean expuestas. Lo dejé bien claro y me aseguraron que no las utilizarían».

Pero su denuncia llegó hasta sus últimas consecuencias, como refleja el hecho de que manifestó: «La revista mintió y publicó una portada conmigo desnuda, lo cual supone una clara violación de nuestro acuerdo». Es decir, se confirmaron sus peores sospechas, en el sentido de que la publicación hizo caso omiso de su petición con tal de difundir semejantes instantáneas. «Fue en contra de mi voluntad», corroboró Sara Sampaio, muy popular en Portugal desde que dio el salto a Los Ángeles y se mueve en las instancias más altas de la profesión.

Con todo, lo peor para ella es que no le ocurría por primera vez. El caso tiene su origen en que llegó a posar desnuda hace unos años, cuando no era tan famosa como ahora. De manera que, según apunta, determinados fotógrafos (y directores de revistas) le recuerdan sin ningún pudor que ya lo hizo en el pasado y que, por tanto, no puede negarse hoy. «En muchas ocasiones, los fotógrafos y estilistas me presionan o piden que pose desnuda porque ya lo hice en el pasado. Pero que lo consintiera entonces no tiene por qué significar necesariamente que lo admita en la actualidad», argumentó uno de los ángeles favoritos de Victoria’s Secret.

Visiblemente afectada por abordar el tema, Sara confesó emocionada: «En muchas ocasiones, me enseñan esas fotos antiguas como ejemplo de lo que buscan. Siempre, claro está, con la intención de coaccionarme. Si me niego, como suele ocurrir, entonces me critican y me dicen que me he convertido en una profesional difícil».

En cualquier caso, su determinación está fuera de toda duda. Hasta el punto de que no se circunscribió a sus propias vivencias, pues se permitió animar a las modelos internacionales a subrayar públicamente los abusos que se cometen en el sector en aras de lograr publicaciones más «comerciales». «Tenemos que denunciar algo que el mundo de la moda necesita que se denuncie. No podemos quedarnos de brazos cruzados y esto no puede quedar así», puntualizó Sampaio en esta Web Summit que la recibió como la estrella que es.

Según su tesimonio, no soporta que hoy mucha gente diga que ya conocía todas estas prácticas que comienzan a salir a la luz. «Ahora resulta que todo el mundo lo sabía. Entonces, ¿por qué nadie hizo nada? Y ahora qué fácil es decirlo, ¿no?», aseveró en referencia al caso del célebre fotógrafo estadounidense Terry Richardson, en el ojo del huracán.