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Sara Carbonero: «Un reality sobre mi vida sería muy aburrido»

El segundo año en Oporto, la presentadora lo asume más tranquila y acostumbrada

Sara Carbonero en Madrid
Sara Carbonero en Madrid - O. G.

Sara Carbonero vuelve a Madrid en otro acto promocional y es que tanto ella como Iker Casillas se han convertido en los últimos reyes del «photocall». Dispuesta a brindar por su felicidad no dudó en marcarse una ronda de Protos Verdejo mientras hablaba de los nervios que tiene al acercarse el primer día de guardería de su hijo Martín. «Hay días que me agobio y hablo con otras mamás para que me den consejos. Tras un verano salvaje con mis hijos levantándonos tarde va a ser un cambio. Martín tiene ganas e ilusión porque se lo cuento de forma apetecible y es que creo que un niño de 3 años necesita compartir su tiempo con niños de su edad», adelanta. Sara no ha hecho grandes avances con el portugués «que entiendo perfectamente» pero no se esfuerza mucho «porque mucha gente habla en castellano».

El segundo año en Oporto lo asume más tranquila y acostumbrada. «Al principio estuve más nerviosa hasta que me fui ubicando en la ciudad y encontrar todo lo cotidiano», reconoce. «Aunque hay diferencias con España a la hora de la verdad no supone un gran cambio de horarios o costumbres». A Sara que la llamen WSG no le hace especial gracia y sí cuenta que el equipo donde juega su marido «despierta muchísimas pasiones por eso existe la misma presión que puede haber en España». Lo que sí reconoce es que su vida privada es más tranquila. «Hay menos prensa y te permite ir con los niños a la playa o a los parques» y por eso insiste en desmentir los rumores que señalaron que la habían criticado a las pocas semanas de llegar a Oporto. «La gente nos trata con muchísimo cariño», insiste.

Sobre la ausencia de Casillas en la Selección española sólo aclara que Iker «está tranquilo. Es un tema que prefiero hable él pero lo lleva con normalidad y asumiéndolo ya que era una de las posibilidades». Sara es una mujer «slow» y en Oporto ha encontrado ese ritmo para una vida más calmada. «Las distancias son más cortas y el hecho de tardar diez minutos al aeropuerto ya e suna gozada. Todo está más a mano y el hecho de vivir junto al mar y el río tiene mucho que ver en vivir con esta tranquilidad».

Sara habla sobre el polémico programa que ha presentado primero en Telecinco y luego en Divinity. «Creo que el programa mejor en ese canal y era la idea inicial. No me lo he tomado como un fracaso ya que ni los éxitos ni los fracasos dependen sólo de una persona y además creo que el programa tiene su público lo que pasa es que hay quien se había hecho otra idea preconcebida. Este proyecto lo acepté porque podía compaginarlo con mi familia y si surge otra oportunidad claro que la cogeré». Si tiene que hacer autocrítica sobre su trabajo reconoce que «es buena, era un formato novedoso que no había hecho nunca y por eso me he visto bien. De todas formas lo que no me haya gustado no lo voy a decir aquí y pienso que mi aportación no era fundamental». Sara sabe que las críticas se han centrado en ella y asume que eso se debe ver a su fama. «Repito que mi papel no era fundamental pero sí es cierto que al estar yo ha tenido una repercusión con la que ya contaba. Aún es pronto de todas formas para saber si quiero seguir haciendo entretenimiento o elegir entre informativos».

Sara no se ha perdido el programa del verano de Telecinco «Las Campos» y por eso a la pregunta de si los Casillas harían un «docu reality» dice que «no me veo en este momento. Para mí es un riesgo porque es hablar de tu vida y yo no me veo. Me ha gustado mucho porque lo he visto pero si me lo pidieran, incluso Vasile, le diría que prefiero no hacerlo porque no me apetece abrir mi casa ni mi vida. Para eso hay que valer. Además un reality sobre mí sería muy aburrido. Mi vida es muy normal».

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