Salvador Sobral vuelve a casa

El Hospital de Santa Cruz confirma a ABC que el ganador de Eurovisión fue autorizado a salir del centro más de cuatro meses después

CORRESPONSAL EN LISBOAActualizado:

El Hospital de Santa Cruz, a las afueras de Lisboa, tiene todo listo para emitir un comunicado este 12 de enero en el que haga oficial el alta de Salvador Sobral, quien se recupera de manera favorable del trasplante de corazón al que fue sometido hace poco más de un mes.

Fuentes del centro lo han confirmado a ABC, aunque no precisaron si el ganador de Eurovisión abandonó las instalaciones de Carnaxide el día antes o si lo hará a lo largo de este viernes. Todo apunta a que ya no se encuentra en el área de cuidados intermedios porque el equipo médico recela del aluvión mediático y prefiere dar el parte oficial a posteriori.

Es la mejor forma de comenzar el nuevo año para el intérprete de «Amar pelos dois», quien debe seguir no obstante un proceso de recuperación pausado antes de volver a la actividad del mundo de la música.

Algunas voces ya han comenzado a especular con que se prepara su retorno por todo lo alto para el próximo 12 de mayo, fecha en que se celebrará la final del festival eurovisivo en el Altice Arena de la capital portuguesa. Sin embargo, los doctores del hospital, especializado en enfermedades cardiológicas, no son partidarios de correr tanto y piden prudencia.

El caso es que Sobral ha estado más de cuatro meses ingresado en el Santa Cruz, con una paciencia ejemplar y obedeciendo todas las órdenes que le daban los médicos. En todo este tiempo, sus padres, su hermana Luisa (compositora de ‘Amar pelos dois’) y su novia francoaustriaca Jenna Thiam se han erigido en sus baluartes personales para continuar adelante y superar las numerosas dificultades que se le presentaron por el camino.

Los momentos fueron las semanas y semanas transcurridas en la sección de cuidados intensivos, aunque no tardaron en llegar las palabras tranquilizadoras de los especialistas. «La Dirección Clínica del Centro Hospitalario de Lisboa Occidental informa de que Salvador Sobral se encuentra bien y evoluciona dentro de lo esperado», declaró José Manuel Correia, máximo responsable de la institución pública.

El cantante permaneció «con muy buena disposición y ya inició un programa de fisioterapia y rehabilitación», según el experto en cardiología, quien reconoció que se halla «en las condiciones habituales de aislamiento de los trasplantados». De acuerdo con el doctor, el cantante portugués “va a ser capaz de llevar una vida normal, si todo va bien”. Su juventud, 28 años, es un factor positivo para que pueda salir adelante.

Todo Portugal respira con verdadero alivio. Nada extraño, si tenemos en cuenta que se ha convertido en uno de sus grandes héroes. Desde que se realizó el ansiado trasplante de corazón el pasado 8 de diciembre, sus miles de fans están muy pendientes de su estado de salud al otro lado de la frontera.

No puede olvidarse que este gran apasionado del jazz vocal llevaba un año de una actividad frenética, especialmente a partir de su triunfo en Eurovisión el mes de mayo. Una circunstancia que le obligó a frenar su gira de conciertos porque mostraba una gran debilidad.

Hoy su familia se muestra más tranquila y confiada, en espera de que el paso del tiempo confirme que el nuevo órgano resulta compatible para él, pues todavía no han desaparecido todos los riesgos que conlleva una operación de este calibre.

Llegó a cundir el pánico cuando, dos meses atrás, pudo haberse materializado la intervención porque llegó un corazón procedente de un joven de su misma edad, peso y estatura (condicionantes fundamentales para que la intervención fuera un éxito).

El muchacho había fallecido en un accidente y el órgano presentaba unas características que parecían idóneas, pero no pudo concretarse porque Sobral se hallaba en un frágil estado de salud y no podría resistir. No obstante, fue mejorando en las semanas posteriores, por lo que finalmente la operación fue posible.

El sorprendente vencedor del festival más popular del mundo llevaba en el centro de Oeiras desde el pasado 11 de septiembre, cuando empezó a empeorar por momentos, en vista de que su insuficiencia cardiaca le llevó a una situación delicada.

Su fatigado corazón sufría graves dificultades para realizar sus funciones y se hacía cada vez más urgente la necesidad de un trasplante, lo que desembocó en una tensa espera superior a los tres meses. Ya desde antes había estado sometido a una vigilancia constante por el equipo médico, que incluso decidió enchufarlo a una máquina para mitigar, en parte, los riesgos que corría.

Salvador Sobral no pudo evitar las lágrimas la noche del 8 de septiembre en los Jardines del Casino de Estoril, a 25 kilómetros de la capital portuguesa. Era su despedida de los escenarios, aunque él se aferraba a la esperanza de que se trataba de un ‘hasta luego’. Ahora las circunstancias parecen darle la razón, en vista de su momento actual.