Rafa Márquez y Jaydy Michel
Rafa Márquez y Jaydy Michel - GTRES

Rafa Márquez niega cualquier vínculo con los cárteles de la droga mexicanos

El Tesoro de EE.UU. acusa al futbolista de colaborar en el blanqueo de capitales del narco

Corresponsal en Ciudad de MéxicoActualizado:

El futbolista Rafael Márquez (38 años) es todo un referente en México. Dentro del campo, es idolatrado por ser el jugador azteca con más títulos internacionales y el capitán de la selección tricolor desde hace ya 15 años. A pesar de lidiar en el terreno de juego en tareas defensivas, toca el balón con exquisita elegancia. Es duro, aunque no agresivo. Nunca acapara el protagonismo, pero siempre ha estado en primera fila en momentos históricos, como cuando conquistó dos veces la Champions League en las filas del Barcelona o cuando ganó con México la Copa Confederaciones, en 1999.

Fuera del terreno de juego, el «Kaiser azteca» figura como una de las mayores celebridades del país. Desde que se casó en secreto, en enero de 2011, con la actriz y modelo Jaydy Michel -la primera mujer de Alejandro Sanz, de quien se separó en 2004-, él y su esposa ocupan, día sí y día también, las portadas de las principales revistas del corazón. Por eso, resulta extraño que el nombre de este ídolo de masas aparezca ahora ligado al de Raúl Flores Hernández, alias «el Tito», un delincuente que, mediante el uso de testaferros entre los que podría encontrarse el propio Márquez, lavaba dinero para las organizaciones de narcotraficantes mexicanos, como el Cártel de Sinaloa o el de Jalisco Nueva Generación.

«Rafa Márquez es un jugador de los que más años tiene en el fútbol. ¿Usted cree que tiene necesidad de algo?», preguntaba ayer, en un vídeo, el famoso cantante mexicano Julian Álvarez, quien, junto con el futbolista y otros 20 nombres más, ha engrosado esta semana la lista emitida por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos de personas que actúan como hombres de paja del narcotráfico. Así pues, cuál era la motivación de una celebridad como Rafa Márquez de prestar su nombre para ocultar activos de los narcos es la gran pregunta que se hace todo México, un país que contempla cómo la lacra del tráfico de drogas salpica también al fútbol, la auténtica pasión nacional.

«Diversos medios de comunicación señalaron que soy objeto de una investigación por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos por supuestos hechos relacionados con una organización criminal», dijo el pasado miércoles el futbolista, en un comunicado que leyó frente a las cámaras de televisión en la ciudad de Guadalajara. Márquez; además, negó «categóricamente cualquier tipo de relación con dicha organización y con los hechos referidos en las diversas notas periodísticas».

Pero lo cierto es que su nombre está incluido en la famosa Lista Clinton. Es decir, Estados Unidos le acusa a él y a nueve empresas suyas de haber sido utilizadas como tapaderas para lavar dinero ilícito y ocultar el nombre de las organizaciones delictivas a las que en realidad representaban. En la nómina aparecen la Escuela de Fútbol Rafael Márquez y su fundación Fútbol y Corazón, organización a través de la cual el deportista ayudaba a niños en situación de pobreza y que desde 2013 ha recibido casi 4 millones de euros en subvenciones.

Vetado en EE.UU.

De esta manera ha dado comienzo un procedimiento civil, no penal, en contra del jugador del Atlas, un equipo mediano en México. De momento, su visado de turista que le permite entrar en EE.UU. ha sido cancelado. Y sus cuentas en territorio estadounidense han sido congeladas. A su vez, cualquier empresa de EE.UU. tiene prohibido hacer negocios o transacciones con el jugador hasta nuevo aviso. Ante la abrumadora situación, su imagen impoluta de chico bueno ha quedado terriblemente dañada.

Explicar cómo ha acabado su nombre en una lista de personas vinculadas al narcotráfico y, concretamente, cal de Raúl Flores Hernández, un hombre que ha trabajado para Joaquín Guzmán Loera -alias, «el Chapo» Guzmán- será sin duda uno de sus partidos más difíciles. Por ahora, y en lugar de pasar al ataque, Márquez está haciendo lo que aprendió en el campo: jugar a la defensiva: «Sé que mucha gente está conmigo, no los voy a defraudar. Así como he encarado mi carrera como profesional, hoy en día sé que este es mi partido más difícil. Intentaré esclarecer todo», concluyó Márquez.