Estilo - Gente

¿Pero qué le pasa a Bisbal?

Al artista le dio un arrebato a su llegada a la gala de los nominados a los premios 40 Principales

 David Bisbal durante la cena nominados los 40 principales en Madrid
 David Bisbal durante la cena nominados los 40 principales en Madrid - ©GTRESONLINE

Un arrebato del que aún muchos se preguntan a santo de qué fue el que le entró al cantante David Bisbal a su llegada a la gala de los nominados a los premios 40 Principales que se celebró en la renovada sala Floria Retiro (antes Florida Park) para sorpresa de los reporteros que se encontraban cubriendo el acto.

Por esa alfombra roja habían pasado ya casi todos los invitados. Desde la cantante Rosario al matrimonio Alaska y Mario Vaquerizo (en breve van a dar un notición) pasando por Carolina Herrera, el grupo Malumba, la actriz Mónica Cruz que estaba deslumbrante con un vestido del diseñador Alfredo Villalba (el mismo sólo que otros recortes que lució Isabel Preysler el día que se presento con Mario Vargas Llosa en la inauguración de la sede de Porcelanosa en Nueva York), o el guapísimo Pepe Barroso con su novia la cantante argentina Tini Stoessel, la modelo Laura Sánchez que en breve presentará su pasarela de moda flamenca esta vez en Madrid junto a su novio el cantante David Ascanio, la actriz Kira Miró, la diseñadora María Escoté con uno de sus geniales vestidos que son hoy objeto de deseo de muchas mujeres, la actriz Ana Fernández, la cantante Eva Amaral...

Lo cierto es que la fiesta fue un éxito de lleno y convocatoria y hasta ahí hubiera ido bien de no ser por el enfado que se agarró Bisbal, el último en llegar, quien no soportó las cuestiones que le hicieron sobre su reencuentro con sus compañeros de OT a los quince años de su aniversario. Tras preguntarle por el chat que habían creado todos y que él aclaró no participaba «pero todos tienen mi número de teléfono y si quieren pueden llamarme», Bisbal empezó a cambiar de cara cuando le pidieron que dijera con qué compañeros se llevaba mejor y cortó las preguntas asegurando a un periodista que «yo he venido aquí con mucha ilusión y tu me estas haciendo preguntas con muy mala intención para sacarme un titular». Aunque le explicaron que no había ninguna doble lectura en esas cuestiones el cantante de Almería optó por salirse del corrillo de periodistas sin querer hablar más.

Tan fuera de lugar fue su actitud que la conclusión general de cuantos allí estaban es que algo debe haberse cocido en ese reencuentro o algo ha debido pasar para que el almeriense se mosqueara de esa manera. ¿Tal vez temía alguna pregunta incómoda?

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