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BELLEZA

La mujer ideal a través de las décadas: ¿con cuál te identificas?

De la cintura marcada al vientre plano, del corsé a la era del bótox, el canon estético femenino varía década a década. Repasamos las pautas que han marcado el cuerpo de la mujer en el último siglo

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Años 10: la chica Gibson

Modelo de principios del siglo XX- ABC

La «chica Gibson» fue considerada el ideal de mujer en el cambio de siglo XIX al XX. Creada por el dibujante norteamericano Charles Dana Gibson (1867–1944), era alta y delgada, aunque con formas. De nariz y bocas pequeñas y bien delineadas, sus ojos eran grandes. Vestían bien, en el peinado primaba el recogido con ondas y con volumen, tenían un aire muy distinguido, pero... aún estaban sometidas a la tiranía del corsé para acentuar y redondear sus curvas naturales en pecho, cintura y caderas. La mujer aún no había ganado el derecho al voto.

Años 20: la chica «flapper»

Marion Morehouse con vestido de Chanel, en 1926- ABC

Tras la devastación de la Primera Guerra Mundial, las mujeres se liberaron del corsé y de otras ataduras y empezaron a decidir sobre su cuerpo. En todo ello, una figura como la de Coco Chanel. Empezaron a respirar con ropas sueltas y livianas, desaparecieron las curvas, se asomaron brazos y piernas delgados, se cortó el pelo hasta la nuca (el corte bob, que hace unos meses empezó a lucir la Reina Doña Letizia). Era lo que se llamó una «chica flapper» (aleta). Se fumaba, se bebía, se bailaba, se entregaba a la diversión. La combinación de la prohibición y el crecimiento económico disparó el consumo de alcohol en los bares clandestinos. Se dice que las mujeres dejaron de comer para fumar y beber.

Años 30: la chica de la curva

Jean Harlow en los años 30- ABC

Abandonamos los locos años 20 y entramos en la Gran Depresión. El desplome de la Bolsa de 1929 fue la línea de salida a unos años de penuria y tensión política que desembocaron en la Segunda Guerra Mundial. Fin del exceso y la fiesta que, poco antes, parecía eterna. El cuerpo femenino retornó a las consabidas curvas, aunque ahora sin ayuda del corsé. La cintura ceñida marcaba la pauta. En cierto modo, se volvió al pasado, aunque se podía respirar. El cabello ondulado y con volumen recuperó protagonismo. El prototipo, Jean Harlow. Aunque cabe hacer una salvedad: entre tanta curva, algunas divas marcaron estilo con una sofisticación muy masculina, como Marlene Dietrich, Katharine Hepburn o Greta Garbo.

Años 40: la chica poderosa

Betty Grable- ABC

Durante la Segunda Guerra Mundial, con los hombres luchando en el frente, las mujeres tomaron un papel más activo dentro y fuera del hogar. Esa fortaleza moral y psicológica que debían exhibir se plasmó en el físico. La década de 1940 fue la de los cuerpos fuertes, con piernas y brazos sólidos, un avance de lo que serían las «pin-up» posteriores que Bettie Page popularizó. Betty Grable fue el mejor ejemplo de esa estética. De hecho, y gracias al seguro que realizó a sus poderosas extremidades, se ganó el apodo de la «chica de las piernas del millón de dólares».

Años 50: la chica «reloj de arena»

Marilyn Monroe, en los años 50- ABC

Las curvas en la anatomía femenina siguieron en aumento, una vez que los hombres volvieron de la Segunda Guerra Mundial. Más cerradas y pronunciadas, la vestimenta de la época contribuyó a enfatizar pechos, traseros, caderas y piernas. Las delgadas no estaban a la moda y muchas, incluso, comenzaron dietas para ganar peso. Marilyn Monroey Elizabeth Taylor, dos diosas en el planeta Tierra, fueron ejemplo de que triunfaba el modelo «reloj de arena».

Años 60: la chica menuda

Twiggy, en una producción de moda- ABC

Vuelta al pasado, en concreto a los años 20, pero con un aire aún más liberador. En los 60,Audrey Hepburn marcó la pauta con su quebradiza figura y su elegancia casi sobrenatural. Pero fue Twiggy, modelo británica de apenas 40 kilos, la que abrió la revolución: delgadísima, sin curvas (bajo sus mini-vestidos apenas se adivinaban el pecho y el trasero), con unos ojos cándidos y una actitud transgresora. Fue el icono perfecto para la década más revolucionaria del siglo XX. Además, un pronunciado «eye-liner» y la melena ultra lisa añadieron un toque mod a la estética del momento.

Años 70: la chica musculada

Farrah Fawcett- ABC

En los 70, la delgadez seguía estando de moda, pero ahora se trataba de ejercitarse para dar firmeza a los músculos y lucir una anatomía poderosa. Monos, pantalones de campana, escotes con cremalleras y mucha piel asomándose: cuanto más bronceada, mejor. El peinado que triunfaba era la melena con mechas rubias, cortadas a capas y con mucho volumen. Ideal para tomar la pista de baile o la de patinaje. Farrah Fawcett, una de las tres «Ángeles de Charlie» originales, fue el ideal de la mujer de los 70. Los carteles en los que aparece con un bañador rojo o con esta imagen, vestida para surfear, se vendieron a millones por todo el mundo.

Años 80: la chica aeróbica

Jane Fonda en plena sesión gimnástica- ABC

Los 80 fueron los años en los que arrasó el aeróbic. Todas se apuntaron, desde las amas de casa hasta sus hijas adolescentes. Lo importante era hacer gimnasia a ritmo disco. Jane Fonda marcó la pauta en Estados Unidos; en España, Eva Nasarre, desde la pequeña pantalla, se convirtió en una estrella. Bastaba un «maillot» en tono flúor, unos calentadores y una cinta en la cabeza para epatar al personal. Claro que cuando los calentadores salieron del gimnasio a la calle, la cosa se fue de madre. Se llevaban las piernas largas y firmes. Esta estética abrió en cierto modo la era de las súper modelos, con Cindy Crawford y Naomi Campbellcomo pioneras.

Años 90: la chica del «heroin chic»

El color y los excesos de los 80 dieron paso a una década más malhumorada, los 90. Esos años se abrieron con la Primera Guerra del Golfoy el momento imponía otras actitudes. Música «grunge» (Nirvana, Pearl Jam...), minimalismo en la moda (Calvin Klein) y una modelo que ejemplificó el momento: Kate Moss. Su portada en la revista «The Face» sentó cátedra, al igual que sus trabajos publicitarios para diversas marcas. Fue el mejor ejemplo de lo que se llamó «heroin chic». Chavalas escuchimizadas, con pinta de enfermas, pretendidamente descuidadas y con el gesto indolente. Malas caras para tiempos oscuros.

Años 2000: la chica sana

La obsesión por la comida sana y el ejercicio adecuado se ha implantado en los últimos tiempos, aunque, en algunos casos han llegado a la categoría de transtornos alimentarios y psicológicos. Pero no es el caso de la actriz que se asoma a este top: Jessica Alba, una de las mayores prescriptoras de estilos de vida del momento desde su página web: «The Honest Company». Y no es la única actriz de Hollywood que prefiere dar consejos a optar por los mejores papeles. Gwyneth Paltrow, Eva Longoria, Blake Lively... Ellas y algunas más saben qué comer, qué ejercicios hacer o qué cremas usar para tener un cuerpo y una mente diez. A primera vista eso se traduce en un físico tonificado, moderadamente bronceado y bien alimentado.

Y ahora... el regreso de la chica Gibson

Kim Kardashian antes de su segundo embarazo- ABC

Y vuelta a empezar. Kim Kardashiany sus poderosos volúmenes en pecho, caderas, trasero, piernas... nos retrotrae a hace un siglo, cuando las mujeres eran pura redondez. Si Charles Dana Gibson levantara la cabeza, ¿amaría a Kim? Sólo una diferencia entre las mujeres de antes y buena parte de las de ahora: el corsé ha sido sustituido por las intervenciones estéticas.

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