La publicación de esta imagen en la cuenta de Instagram de Zhanna Volkova desató los rumores
La publicación de esta imagen en la cuenta de Instagram de Zhanna Volkova desató los rumores

El misterioso divorcio de la hija de Putin que ha hecho perder su fortuna al millonario más joven de Rusia

La hija del presidente ruso contrajo matrimonio en 2013 con Kirill Shamalov, quien acaba de vender la mayor parte de sus activos financieros tras, supuestamente, engañar a su mujer con la modelo Zhanna Volkova

MADRIDActualizado:

Vladimir Putin es uno de los líderes internacionales más herméticos, especialmente en lo que a su familia se refiere. Poco o nada se sabe de su ex mujer y madre de sus dos hijas, y cualquier periodista que pregunta el Kremlin por el entorno cercano del presidente suele recibir un gélido silencio como respuesta. Sin embargo, de vez en cuando, un susurro escapa del férreo control de Putin. Un susurro convertido en rumor que acaba, de forma inevitable, convertido en noticia.

El tabloide británico «The Sun» se ha hecho eco de ese último susurro: Katerina Tikhonova, hija del presidente ruso, se ha divorciado del millonario Kirill Shamalov, con trágicas consecuencias para su ex marido, que ha visto descender su fortuna sin poder hacer nada para evitarlo.

Katerina y Shamolov, hijo de uno de los consejeros de Putin, contrajeron matrimonio en 2013 en una estación de esquí cercana a San Petersburgo, pero unas fotografías publicadas por la modelo rusa afincada en Londres Zhana Volkova podrían haber sido el detonante de su separación. En ellas, aparece un joven con la cara tapada de forma deliberada, que se ve guarda una relación cuanto menos profunda con Volkova.

La modelo rusa Zhana Volkova
La modelo rusa Zhana Volkova

Tal y como apunta «Bloomberg», las imágenes fueron publicadas el 14 de febrero de 2017, día de San Valentín. Apenas dos meses más tarde, Shamalov perdía su status de multimillonario tras perder el 4% de su participación en una empresa energética. No había motivos para vender sus acciones, tampoco sacó ningún beneficio de la operación. De hecho, la publicación destaca que Shamalov no se embolsó ni un rublo en la venta. Claro, que tampoco invirtió para conseguir su influencia en el negocio: después de su boda con la hija de Putin, recibió sus participaciones.

A pesar de que el entorno de Shamalov ha negado esta secuencia de los hechos al diario «The Sun», asegurando que todo se ha tratado de «una mala inversión», todo parece indicar que lo que Putin da, Putin quita.