El día en que la marca española Delpozo entró en la Casa Blanca

La estilista de Michelle se puso en contacto con el equipo de Josep Font y pidió que se modificase parte del diseño

MADRIDActualizado:

Michelle es un vendaval. Así lo afirman medios nacionales y extranjeros. Y es cierto que, aunque eligiese un modelo vaporoso que se convirtió en rebelde a su llegada al aeropuerto de Torrejón de Ardoz, la primera dama estadounidense ha sentado cátedra, como siempre.

Su afición a llegar en vestidos de tirantes sin mangas la distancia de las correctísimas primeras damas de toda la vida. Pero es cierto que hace calor en Madrid. No obstante, ha venido bien que fuese mostrando brazos porque nuestra Reina Letizia fue igual. En realidad, el gran detalle de Michelle Obama consistió en su delicadeza a la hora de elegir el vestido principal de su estancia en España: un modelo con gofrado geométrico, capelina en la espalda y dos nudos en la cintura en blanco mate a cargo de Delpozo. La marca española, actualmente en las manos del creativo y romántico Josep Font, le proporcionó un look de ensueño: vaporoso, juvenil y fresco.

La rotunda belleza de Michelle aguanta kilos, vuelos y talles altos. Ella, que viste normalmente a diseñadores de muchos orígenes, suele intentar mimetizarse con los creadores locales cuando visita algún país. Eso hizo en China, en 2015, cuando acudió a una cena de gala con un vestido de Vera Wang, norteamericana de origen chino. La realidad es que la primera dama puede llevar casi cualquier cosa, aunque sí es cierto que suele medir sus decisiones de guardarropa.

La elección de Michelle para este viaje no ha podido ser más acertada. Al igual que la Reina impulsa la moda española, la primera dama ha elegido a uno de nuestros grandes valores para visitar Madrid. Ha acudido a su cita con la Reina Letizia en el Matadero de Madrid con un deliciosamente sencillo y sofisticado vestido de Delpozo. Cuentan que su estilista se puso en contacto con el equipo del genial Font y pidió unas pequeñas modificaciones. Michelle, la mujer más buscada por las marcas de todo el mundo, decidió vestir de Font. Es lógico, si tenemos en cuenta que Delpozo desfila en Nueva York e invita a las socialites más interesantes del panorama mundial a sus desfiles.

La tradición invoca a una nueva manera de vestir, que pasa por la elegancia y el desenfreno, pero permanece dentro de los rasgos más correctos de la moda mundial. Michelle Obama hace más con sus vestidos que todos los que estaban presenciando desfiles o acudiendo en masa a contarlos. Puede que el vestido madrileño de la first lady haya hecho las delicias de la empresa española, pero en realidad es un estupendo ejemplo de lo que el protocolo internacional y geopolítico tendría que ser siempre.