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Las «manos sucias» de Yolanda García Cereceda

La heredera está imputada junto al líder de Manos Limpias por compincharse para denunciar a su exmarido por falsos abusos sexuales a sus propios hijos

Yolanda junto a Jaime Ostos Jr.
Yolanda junto a Jaime Ostos Jr. - GTRESONLINE

Yolanda García Cereceda, heredera junto a su mal avenida hermana, Susana, de una de las principales fortunas del país, se enfrenta a una posible pena de prisión de seis meses a dos años. La hija menor del que fuera promotor de La Finca (Pozuelo de Alarcón, Madrid), una de las urbanizaciones más lujosas de Europa, está imputada por convencer al líder de Manos Limpias, Miguel Bernad, para que pusiera una denuncia contra su exmarido, Francisco Amat, por malos tratos y por abusar sexualmente de los hijos de la pareja.

La misma denuncia ya había sido sobreseída en los tribunales, de ahí la presunta mala fe de volverla a poner a través de una suerte de «testaferro denunciante», Bernad, que también se encargó de filtrarla a la prensa.

Como adelantó ABC, ambos, Yolanda y Bernad, han declarado en condición de investigados, la nueva firgura del imputado. Ella, el pasado junio; él, este mismo lunes, tras ser conducido desde la cárcel de Navalcarnero, donde cumple prisión provisional por su participación en la trama de extorsiones de Manos Limpias y Ausbanc. Ahora Francisco Amat va a por todas. Su abogada, Teresa Bueyes, va a solicitar a la titular del Juzgado de Instrucción número 32 de Madrid un careo entre ambos imputados. El motivo, que al menos uno de los dos miente. Bernad dijo el lunes a la juez que Yolanda García Cereceda contactó con él en abril de 2015 para pedirle que denunciara a su exmarido por abusar de sus tres hijos, menores de edad.

También resultó beneficiaria del legado su viuda, Silvia Gómez-Cuétara
También resultó beneficiaria del legado su viuda, Silvia Gómez-Cuétara- ABC

Vídeos como prueba

El líder de Manos Limpias reconoció que la rica heredera le llevó unos vídeos con los que pretendía demostrar los abusos, material gráfico que, según fuentes jurídicas, no acreditaba abuso alguno, pese a los cual Bernad denunció «por si acaso», según dijo a la juez. Por su parte, Yolanda negó en su declaración, tres meses antes, haber llevado los vídeos y presionado a Bernad para que pusiera la denuncia. Las dos versiones son contrapuestas.

Además, la representación de Francisco Amat también va a solicitar a la juez que cite a declarar como testigo a Jaime Ostos, hijo del torero homónimo y actual esposo de Yolanda García Cereceda. En función de las respuestas que dé, si la juez admite la testifical, valorarán ampliar la denuncia para que se proceda a su imputación. El motivo es que Jaime Ostos acudió a la sede de Manos Limpias, en la madrileña calle de Ferraz, junto a Yolanda, y se reunieron varias veces con Bernad, de cuya declaración se desprendió que Ostos pudo llevar la voz cantante.

Tras las denuncias están los deseos de Yolanda García Cereceda por recuperar la custodia de sus tres hijos, que pertenece al padre. No lo tiene nada fácil tras esta imputación y después de una condena previa por falsificación de documentos: presentó en un juzgado un informe médico falso en el que se decía que su exmarido tenía sida. Cabe recordar que la hija menor de Luis García Cereceda (Madrid, 1937-2010) está legalmente incapacitada por problemas psíquicos, incapacitación que su hermana mayor solicitó a las autoridades judiciales. Su custodia la ejerce la Comunidad de Madrid.

Por este motivo, Yolanda también pidió a Bernad que le ayudara a recuperar su propia tutela, para así disponer libremente de su enorme fortuna. Cuando falleció su padre, las cifras que saltaron a la prensa hablaban de un patrimonio que ronda los 3.000 millones de euros. Los activos de las empresas, entre ellas Procisa y Lugarce, sumaban más de mil millones, a los que hay que añadir todos los bienes fuera de estas sociedades. De momento se tiene que conformar con una asignación de 15.000 euros mensuales que, según su entorno, no da para los gastos de su tren de vida. Si el líder de Manos Limpias lograba levantar la incapacitación judicial, Yolanda García Cereceda lo iba a nombrar «consejero de sus empresas».

Luis García Cereceda, íntimo amigo del expresidente Felipe González y uno de los constructores más importantes de Madrid, hizo testamento en octubre de 2009, ocho meses antes de su fallecimiento.

El testamento

Sabedor de los problemas de su benjamina, legó el 51 por ciento de las acciones de todas sus empresas a Susana y el 49 restante a Yolanda, para que la primogénita pudiera ejercer la gestión del imperio económico liderado por La Finca. El resto de la herencia lo dividió a partes iguales entre las dos.

También resultó beneficiaria del legado su viuda, Silvia Gómez-Cuétara, con la que estaba casado en segundas nupcias, y a la que le correspondía el usufructo vitalicio del tercio de mejora de la herencia. Cereceda decidió conmutar este usufructo por una renta vitalicia que Susana y Yolanda tienen que abonar, a partes iguales, cada día uno de mes. En cuanto al importe, los albaceas fijaron la cantidad anual calculando los intereses que generaría el valor económico de este tercio de la herencia, un buen pellizco.

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