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Madonna se sumerge en la noche de la Alfama lisboeta

Acompañada de sus dos hijas gemelas, se perdió por el bohemio barrio y asistió a un concierto

La cantante quedó fascinada durante su paseo por la zona
La cantante quedó fascinada durante su paseo por la zona - ABC
FRANCISCO CHAC√ďN Lisboa - Actualizado: Guardado en: Estilo Gente

Madonna salió de su suite en el Pestana Palace de Lisboa este jueves por la noche para sumergirse de lleno en la noche de la Alfama, uno de los barrios más típicos de la capital portuguesa. Acompañada de sus hijas gemelas, Estere y Stelle, se dejó seducir por el encanto de sus callejuelas, de sus cuestas empedradas, y llegó hasta el Castillo de San Jorge.

Desde allí, desde el monumento más visitado de todo Portugal, contempló la maravillosa vista de la ciudad que subyuga a miles de turistas cada año.

Tan fascinada se encontraba en su paseo por la zona que no pudo resistirse a compartir algunas fotografías de la velada. Caminando, sentada en unas escaleras, como una vecina más del barrio.

«Perdida en Lisboa» escribió en su cuenta de Instagram antes de proseguir: «Quien espera siempre alcanza», un dicho que refleja la felicidad que siente desde que abandonó Estados Unidos (como prometió cuando Donald Trump salió elegido presidente, después de que ella apoyase a Hillary Clinton incluso económicamente) para seguir la estela del modelo portugués Kevin Sampaio, «culpable» de que se haya zambullido en la cultura del país vecino.

Con una cara más que radiante, la cantante de 59 años recibió una invitación que no pudo rechazar: acudir a una de esas fiestas privadas que sorprenden al transeúnte desde los ventanales de los caserones más acomodados de la Alfama.

Subió y la agasajaron en medio de una sesión dedicada a la música de la antigua colonia portuguesa de Cabo Verde. Por supuesto, no podía faltar un tributo a la gran Cesária Évora, la dama de la canción melancólica por excelencia.

Dino D’Santiago, la voz más representativa de ese archipiélago africano en la actualidad, interpretó para ella una estremecedora versión del clásico «Sodade», paradigma de la «morna», el estilo musical más característico de Cabo Verde.

Le arropaba el saxofonista Ricardo Toscano, quien hizo las delicias de la artífice de éxitos como «Like a virgin» o «Material girl», antes de que el fado se adueñara de la noche gracias a la actuación de Marco Oliveira.

Todo dentro de «Lisbon Living Room Sessions», un ciclo musical que se celebra en diversos domicilios de Lisboa y al que se accede exclusivamente por invitación.

La presencia de Madonna está revolucionando la vida social de la capital portuguesa. Mucho más que cuando Prince se dejaba ver por el Barrio Alto hace unos años.

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