Madonna
Madonna - GTRES

Madonna se muda al Palacio Ramalhete de Lisboa

La cantante norteamericana alquila el edificio un año y se reserva después una opción de compra

CORRESPONSAL EN LISBOAActualizado:

Los vecinos de la Rua das Janelas Verdes tienen a una nueva inquilina en el número 92 de esa calle de Lisboa: es Madonna. Sí, porque la reina del pop ha abandonado su residencia en una suite del hotel Pestana Palace, donde vivió los últimos seis meses, y se acaba de mudar al Palacio Ramalhete, construido en el siglo XVII y que venía funcionando como hotel-boutique.

La cantante norteamericana lo ha alquilado durante un año y se reserva una opción de compra pasado ese periodo. El edificio tiene 12 habitaciones, muy diferentes entre sí, tal cual describía uno de los grandes escritores de la literatura portuguesa, José María Eça de Queirós, en su obra maestra «Los Maia».

El gigantesco terremoto de 1755 no alcanzó la estructura, por lo que se mantiene incólume desde entonces. Un jardín, piscina exterior climatizada, bar y área de relajación completan el idílico entorno, que ha sido sometido a ligeros retoques en estas semanas para acondicionarlo a las peticiones y necesidades de la intérprete de éxitos como «Like a virgin», «Justify my love» o «Hung up».

Madonna se ha instalado en un lugar mágico, frente al Museu Nacional de Arte Antiga y donde se hospedaron en su día reyes y aristócratas: Augusta Victoria Hohenzollern, los Duques de Windsor, el Rey D. Manuel II, el Conde de Schaumburg-Lippe, etcétera.

«La casa que la familia de los Maia comenzó a habitar en 1875 era conocida en la zona como Ramalhete. Un sombrío caserón de paredes severas, con una fila de estrechas barandas de hierro en el primer piso», escribía Eça de Queirós, autor también de «El crimen del padre Amaro».

Lo que está claro es que Madonna parece haber encontrado, por fin, casa a su medida en el país vecino, en la zona diplomática de Lapa y en las proximidades de Madragoa, barrio de pescadores un siglo atrás y donde hoy campan a sus anchas los restaurantes y casas de fado.

La diva, de 59 años, había estado a punto de adquirir la Quinta do Relógio, en la villa mágica de Sintra, pero no llegó a concretarse la venta. Después sus asesores lusos le recomendaron una propiedad con el mismo nombre en Oeiras, camino de Cascais, pero en ese caso los dueños rechazaron la transición de un año de alquiler que la cantante pretendía.

Después de gestionar su permiso de residencia en Portugal en el Ministerio de Administración Pública, ya respira tranquila Madonna en lo que a su vivienda se refiere, toda vez que estaba decidida a sumar un «refugio» europeo a su lista de propiedades para alejarse del mandato de Donald Trump en Estados Unidos.

Mientras tanto, su hijo David Banda se ha ganado todo el protagonismo en la Academia del Benfica, entre otras razones porque logra atraer a más público a los partidos de las categorías inferiores del histórico equipo de fútbol, que se juegan en la zona de Seixal.

Madonna no ha dudado en sumergirse en el día a día lisboeta con un entusiasmo que la hace disfrutar de los pintorescos rincones de la Alfama o el Barrio Alto. Sus noches en las denominadas «Lisbon Living Room Sessions» la han familiarizado con los sonidos del país vecino y con la fusión procedente de las antiguas colonias portuguesas, como Cabo Verde.

Y hasta mantiene una buena amistad con Celeste Rodrigues, la hermana de la gran Amália y toda una leyenda viva del fado a sus 94 años. Tanto es así que la invitó recientemente a viajar a Nueva York para celebrar juntas la llegada de 2018.

La megaestrella se ha mostrado encantada en diversos parajes de Lisboa a lo largo de las últimas semanas, tal cual ha dado a entender compartiendo numerosas imágenes en las redes sociales relativas al Parque Eduardo VII, el Oceanario y el edificio contiguo a la Embajada de Estados Unidos, entre otros rincones.

Ha sido vista cenando en el Barrio Alto, en Belém y, cómo no, escapándose a Comporta, el paraíso ecológico de alto nivel que se extiende 130 kilómetros al sur de la capital portuguesa, en plena región del Alentejo.