Luis Fonsi - Foto: ÁNGEL DE ANTONIO / Vídeo: ABC Multimedia

Luis Fonsi: «Solo espero que pasen rápido los tres años que le quedan a Donald Trump»

El artista puertorriqueño consiguió que más de medio mundo moviese las caderas al ritmo de «Despacito», ahora prueba suerte con «Échame la culpa», junto a Demi Lovato

MADRIDActualizado:

Antaño, Luis Fonsi era famoso por sus baladas. Hoy su nombre va acompañado de una palabra que parece escrita con puntos suspensivos, ya que es difícil pronunciarla sin entonar la canción. Ese «Despacito» llevó al puertorriqueño a las discotecas de medio mundo y fue el responsable de que una canción en español volviera a lo más alto de las listas americanas, algo que no pasaba desde que Los Del Río hicieron bailar a Bill Clinton su «Macarena» para ganar las elecciones del 96.

El artista, que en las próximas semanas anunciará las fechas de sus conciertos en España, consiguió el éxito del verano (y no tan verano) y para él, será siempre un capítulo importante en su carrera, aunque es «un libro de muchos capítulos». Asume que será muy difícil alcanzar de nuevo ese nivel pero lo intentará este año con «Échame la culpa», junto a Demi Lovato. «Sería demasiado loco pensar que voy a hacer los mismos números por segunda vez, pero tampoco pienso que como artista no lo pueda conseguir», bromea en una entrevista con ABC.

Gracias a su «hit» conoció a un nuevo público y se convirtió en uno de las cantantes latinos más importantes del momento, por no decir el primero, aunque con la modestia que le caracteriza, no lo reconozca: «Sí siento una gran responsabilidad de ser una de las voces latinas más visibles, pero es un orgullo y siento una gran emoción, pero no miedo. Tengo el rol de compartir nuestra cultura e idioma con el mundo entero».

A punto de entrar en los 40 (los cumple el próximo domingo), asegura que se encuentra en su mejor momento y huye de los tópicos. «Siento cero la crisis. Estoy en el mejor estado físico desde los 14, con más energía que nunca», comenta, feliz por cumplir también este año dos décadas en la música. Lo celebrará en Miami con su familia, a la que le cuesta mucho dejar cada vez que tiene que viajar. «No me acostumbro a perderme los momentos importantes de los míos», indica, consciente de que sus hijos pequeños, Mikaela y Rocco, no entienden todavía por qué se tiene que marchar continuamente ni hasta qué punto llega su fama. «Aunque desde que canté con Justin Bieber, Demi Lovato y Sofia Carson, soy mucho más 'cool' para ellos», bromea.

Al hablar de su familia se le ilumina la sonrisa que le acompaña a todas partes, algo que pierde cuando oye hablar de Donald Trump. «Llevo sus políticas con mucha paciencia y solo espero que pasen rápido los tres años que quedan». Es ciudadano americano y no le han afectado las nuevas leyes migratorias, pero se considera latino y cree que a la larga saldrán reforzados, los latinos son muy luchadores. «Es difícil tener un líder que separa y construye muros».